El próximo domingo Chubut tendrá elecciones y su gobernador, Mario Das Neves, va por la reelección. En diálogo con Parlamentario, dio los argumentos por los cuales justifica sus aspiraciones.
En 1997, Mario Das Neves fue el ganador principal del Premio Parlamentario en la Cámara de Diputados. Mérito que compartió nada menos que con la senadora Cristina Fernández de Kirchner, quien ese mismo año había sido expulsada del bloque oficialista de la Cámara alta. En el caso del entonces diputado chubutense, cimentaba esa distinción su labor al frente de la Comisión Investigadora de Ilícitos en la Aduana, la cual tuvo entre otros resultados el procesamiento y destitución del juez Carlos Branca. Esa tarea le valdría en el futuro (entre 2001 y 2003) ser convocado para ocupar el cargo de director general de la Aduana.
Cargo que dejó para hacerse cargo de la gobernación chubutense, hasta entonces en manos del radicalismo.
Hoy Mario Das Neves va por la reelección y justifica esa ambición con un argumento categórico: “Tengo mucho más para dar”, dice, convencido de que los datos que surgen de su provincia son lo suficientemente contundentes como para aspirar a otros cuatro años de gobierno.
Las cifras de desocupación que muestra la provincia son uno de los argumentos que muestra, advirtiendo que “tenemos la suerte de ser la provincia con los índices de desocupación e indigencia más bajos de la Argentina”.
Hoy la provincia de Chubut tiene una sola reelección y él no piensa en modificar esa situación. Tal vez alentado por los vientos sureños que soplan en la política, tiempo atrás habló de una eventual candidatura presidencial para 2011. Hoy prefiere abocarse en el presente, aunque con una sonrisa aclara que “todos los políticos soñamos con la presidencia”.
- ¿Cuáles son las razones para postularse nuevamente para otro mandato al frente de la gobernación de su provincia?
- Hace cuatro años iniciamos un camino de transformaciones en la provincia, conscientes de que era el momento de cambio que la gente pedía. La gente acudía al Estado y en vez de obtener una solución obtenía un nuevo problema. Mi gestión puso foco en el ser humano, con el Estado como garantía de desarrollo. Esto no significó transformar el Estado inexistente que había en 2003 en un Estado paternalista, sino poder brindar las mismas posibilidades de desarrollo a todos los chubutenses, sin diferencias económicas entre ellos. Por darte un ejemplo, a nosotros nos duele en el alma situaciones donde un chico no podía asistir a la escuela por no poder contar un calzado adecuado; en estos cuatro años logramos que el 100% de la matricula escolar cuente con los medios adecuados para su formación. Este proceso de cambio no fue fácil, debimos encarar incluso un cambio de mentalidad en el empleado del Gobierno, que se encontraba desmotivado por la ausencia del Estado. Hoy, el empleado público es un servidor público, comprometido con la gestión y los problemas sociales que debe resolver. Si bien los indicadores sociales y económicos son muy satisfactorios, considero que es necesario un nuevo periodo, porque aun cuando haya una sola persona con necesidades insatisfechas, mi tarea frente a la gobernación no estará concluida.
- ¿Qué asignaturas pendientes le han quedado en estos cuatro años de gobierno? ¿Cuáles son las prioritarias?
- Los desafíos son los mismos: más y mejor educación, salud, infraestructura y producción. Mi gestión es balanceada. Siempre he dicho que allí donde haya una necesidad hay un derecho, y la tarea del Estado es asistirla. Tampoco discriminamos entre pueblos chicos ni pueblos grandes, siempre buscamos el desarrollo parejo para que la gente pueda desarrollarse en su propia tierra.
- Una de las críticas que se le formuló a su gestión está vinculada con la política petrolera que lleva a cabo...
- Esas críticas son fundadas en una ignorancia manifiesta so de una campaña electoral de la oposición. La realidad es que la renegociación se planteó con una extrema seriedad, realizándola con años de anticipación para aprovechar la mejor posición negociadora del Estado. Obtuvimos en el acuerdo previsibilidad y trabajo para el sector para los próximos 40 años, sin afectar las reservas, debido a las obligaciones de exploraciones que hemos implementado en los contratos. Creamos un fondo de reconversión productiva para seguir mejorando los perfiles económicos de las ciudades que hoy viven del petróleo, e incluso obligamos a las compañías a tener responsabilidad social empresaria.
El acuerdo al que arribamos fue apoyado por todos los gremios de trabajadores del petróleo, y luego fue aprobado con la Legislatura de mi provincia, con votos del oficialismo y de la oposición. Si la renegociación hubiese sido negativa, no habríamos contado con esos apoyos. Las críticas vinieron de un senador que no sabe ubicar a Chubut en el mapa como es (el radical Gerardo) Morales o de un cineasta como (Pino) Solanas, que nunca se paró en un pozo petrolero. Me encantaría poder debatir con ellos, pero en un marco donde se le dé participación a los trabajadores del petróleo, que en definitiva son ellos quienes mejor conocen la realidad. Estoy convencido que la historia nos dará la razón.
- En materia económica, al igual que otras provincias, ¿cómo se planta usted con la industria minera, en particular a partir del reclamo de preservar el medio ambiente?
- Nosotros tenemos una política muy clara al respecto, la cual es la de desarrollo sustentable. La minería puede llegar a ser una industria muy positiva para el desarrollo de la Provincia, pero no permitimos ningún emprendimiento minero sin los correspondientes estudios de impacto ambiental. No aceptamos fundamentalismos de ninguno de los dos lados, pero es claro que hoy por hoy no podemos pensar en el desarrollo sin el cuidado ambiental. En el caso de Esquel, la gente dio una respuesta contundente. Esta preocupación no es declamativa, sino que le hemos dado rango ministerial, al crear un ministerio de medio ambiente y control del desarrollo sustentable.
- Los índices de desocupación e indigencia son bajos en su distrito. ¿Cómo se imagina desde el Estado una política para recuperarlos para la cultura del trabajo?
- Hoy tenemos la suerte de ser la provincia con los índices de desocupación e indigencia más bajos de la Argentina. No es una casualidad, es fruto del trabajo mancomunado entre los gobiernos de Nación y de Provincia. El Estado debe brindar el contexto macroeconómico de previsibilidad para que el sector privado invierta y genere los puestos de trabajo, pero a su vez debe ejercer el poder de policía para garantizar que el mismo sea digno y exista una renta social. Lograr esto no es fruto de una sola política, sino de la articulación de los distintos sectores de gobierno.
- ¿Es factible implementar una integración regional patagónica como lo establece la Constitución?
- La Región Patagónica está integrada pese a la deficiencias de infraestructura que históricamente hemos tenido por vivir en una región considerada el “patio trasero” de la Argentina. No obstante ello, Comodoro Rivadavia hoy por hoy es la ciudad más importante de la Patagonia y un polo de desarrollo que integra a otras localidades de Chubut y de la provincia de Santa Cruz. Algo similar ocurre con las localidades de la cordillera, donde la integración entre las ciudades de mi provincia y de la provincia de Rio Negro es también un hecho. A medida que avancemos en infraestructura vial, portuaria y de transporte aéreo, la región va a estar mucho más integrada, y sin lugar a dudas se transformara en el motor económico de la Argentina.
La integración regional se da en los hechos. Es importante que la integración no sea declamativa sino real. En Chubut hemos ido un paso más allá de lo establecido en la Constitución, y en el marco del plan “De que va a vivir mi pueblo” hemos organizado la provincia en cuatro regiones comarcales, según sus características productivas, para lograr sinergias de desarrollo.
- El 22 de agosto su gobierno no estuvo ausente en la vigencia de los derechos humanos. Más precisamente en el Aeropuerto de Trelew, donde presidió la apertura del Museo de la Memoria. ¿Se imaginó alguna vez protagonizar este hecho?
- Para todos los chubutenses en general y los trelewenses en particular, la masacre de Trelew fue un hecho doloroso producto de uno de los capítulos más negros de la historia argentina. Mi gobierno siempre tuvo un fuerte compromiso con los derechos humanos, no concebimos la política de otra manera, por eso, la creación del Museo de la Memoria fue un aporte que quisimos realizar frente a esa dolorosa herida de nuestra sociedad.
- El gobernador de Córdoba dijo días pasados que la fórmula presidencial del FpV tendría que ser más peronista. ¿Usted qué piensa?
- Soy peronista y no reniego de ello, quizás, como peronista pasional hubiese sido preferido que la fórmula de Cristina sea complementada por algún compañero, pero también es cierto que en el momento histórico del país se da un contexto donde se inscribe la concertación, pero siempre con el PJ como columna vertebral y eje de la misma.
- A nivel nacional uno de los temas recurrentes en la dirigencia peronista es el uso de la sigla partidaria y la falta de normalización del PJ. ¿Qué visión tiene usted sobre ese tema?
- A eso me refería. Cuando uno ve que algunos dirigentes del PJ discuten sobre el uso de la sigla partidaria como herramienta electoral olvidándose de la los principios sociales del peronismo, se hace evidente la falta de legitimidad que tienen frente a la gente. Uno no es más o menos peronista por llevar la sigla partidaria en la boleta, lo importante es siempre implementar políticas en base a los principios ideológicos de justicia social, independencia económica y soberanía política.
- ¿En ese contexto, la vigencia de los partidos políticos es fundamental para la democracia?
- Nuestra Constitución Nacional es muy sabia al señalar en su artículo 38 que los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático. El desafío es articular la organización interna de los mismos para garantizar su funcionamiento democrático y la difusión de sus ideas. Quizás estamos frente a una etapa de redefinición interna de todos los partidos políticos que genera esta situación de confusión que no es privativa del partido justicialista.
- Usted ya lanzó su candidatura presidencial para el 2011. ¿Por qué con tanta anticipación? ¿A quién está dirigido el mensaje?
- Hablar de 2011 cuando aún no terminó el 2007 es ciencia ficción. Soy un político de raza y, de la misma manera que todo cura sueña con ser Papa, todos los políticos soñamos con la presidencia. Pero mis energías están abocadas a realizar la mejor gobernación posible de mi provincia, llevar a cabo las transformaciones necesarias. Hablar del 2011 hoy es una pérdida de tiempo.