Qué se dijo en el primer día de exposiciones sobre las retenciones

Parlamentario.com publica la versión taquigráfica del día lunes 23 de junio, cuando se inició la ronda de consultas sobre el proyecto de ley que establece las retenciones móviles.

– En Buenos Aires, a los veintitrés días del mes de junio de 2008, a la hora 20 y 23.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Vamos a dar comienzo a la reunión conjunta de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Agricultura y Ganadería.

Gracias por acompañarnos y por hacer el esfuerzo para tratar de acomodarnos en esta sala. Pido disculpas por la poca comodidad; para mañana vamos a tratar de encontrar un espacio más amplio.

Hemos acordado el trabajo conjunto de las mencionadas comisiones. Nos ha parecido que ésta era la mejor mecánica para tratar los temas que tienen que ver con el desarrollo agropecuario en su conjunto, y también específicamente aquellas iniciativas que nos han hecho llegar como proyectos del Poder Ejecutivo. Este tratamiento nos permitirá, por un lado, la integración de la discusión y, por el otro, el acortamiento de todos los tiempos, ya que es nuestra decisión –estoy seguro que acompañada por todos los colegas integrantes de la Cámara de Diputados‑ dar un tratamiento en profundidad y que, al mismo tiempo, tenga toda la celeridad posible para producir aquellos despachos que habiliten a la discusión de todo estos temas en el recinto.

Ustedes pueden ver en la convocatoria los diferentes temas: el precio pleno del trigo para productores agropecuarios, la promoción de la producción de leche y productos lácteos, un proyecto del Poder Ejecutivo sobre retenciones agropecuarias, fomento para la producción y transformación de carnes, el tema de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, y temas varios.

También en la última nota de la citación, ven que se han invitado a exponer sus opiniones a organizaciones agropecuarias, organizaciones de trabajadores agroalimentarios, de los servicios agroindustriales, consumidores, instituciones científicas, tecnológicas y otras en función de la relevancia que este tema tiene -y sobre el que no hace falta que profundicemos­ no solamente para el sector agropecuario, agroalimentario y agroindustrial, sino para la totalidad de nuestro país.

Estamos convencidos de que va a ser con la participación activa y amplia de todos los sectores involucrados en la producción, en el comercio, en el consumo, en el trabajo, en la ciencia y en la tecnología y en todas las áreas que hacen a los agroservicios, lo que nos va a permitir estar discutiendo en amplitud y en profundidad cada uno de los temas.

Hemos incluidos temas varios por los siguientes motivos: hay algunos proyectos de ley que tienen estado parlamentario y que han sido de manifiesto interés por nuestras instituciones agropecuarias y por muchos sectores sociales y económicos para ser discutidos también en profundidad. También en lo posible tratar de tener despacho de alguna de estas dos comisiones que estamos en la parte agropecuaria, es decir, Agricultura y Ganadería, y Presupuesto y Hacienda. Asimismo algunos temas van a ser tratados conjuntamente por Presupuesto y Hacienda con alguna otra comisión, como así también por Agricultura y Ganadería con alguna otra comisión.

Hay algunos temas vinculados al arrendamiento, o a la ley de Warrants, sobre los que ya teníamos en la Comisión de Agricultura y Ganadería iniciativas que hemos derivado a la Comisión de Legislación General para que comience en el día de mañana con el tratamiento de esos proyectos de ley, tanto de los que es cabecera, como de los que es cabecera Agricultura y Ganadería para avanzar en el tratamiento del tema de arrendamiento rural. Una vez que produzcan despacho, podremos incorporarlo y tratarlo nosotros también. Algo similar ocurre con la ley de Warrants, donde es cabecera Legislación General.

Inclusive hay algunos temas relevantes dentro de nuestras dos comisiones que son proyectos que están en alguna etapa de discusión. Por tal motivo, vamos a solicitar a los señores asesores que trabajen a partir de mañana en el análisis y la propuesta de despacho para estos proyectos.

Es así que todos los asesores de cada uno de los diputados van a tener una convocatoria para citar mañana para discutir todos los proyectos de ley que estaban en agenda ‑como ustedes saben señores diputados­‑ desde principio de marzo, y que hacen al desarrollo integral de todo el sistema agroalimentario de leche y de carne.

Solicito a los señores legisladores que instruyan a sus asesores para que este trabajo conjunto tenga pronto despacho para ir incorporándolo para su tratamiento.

La idea es que podamos trabajar en una síntesis, teniendo en vista el conjunto de proyectos, tal cual lo hemos venido planteando desde la Comisión de Agricultura y Ganadería. Teniendo a la vista todos los proyectos podemos tomar lo mejor que tiene cada uno y estar llevando a la discusión la mejor síntesis del conjunto.

También tenemos, como es de conocimiento de los señores legisladores, un proyecto sobre sistema nacional de emergencia agropecuaria que plantea recursos adicionales concretos, es decir, el mínimo de 150 millones de pesos más todos los beneficios actuales del sistema de emergencia agropecuaria. No pudimos tratar este tema la semana pasada pero estamos pidiendo a la Comisión de Legislación Penal que también se reúna y produzca dictamen a fin de habilitar un asunto, que es de suma importancia para diferentes sectores del país, para ser discutido en la próxima sesión de la Cámara.

Se ha cursado invitación a diferentes entidades para participar en estas sesiones y expresar todas sus opiniones. Entendimos que correspondía invitar a Federación Agraria, Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y Sociedad Rural Argentina para que estuvieran en el primer día de sesión, a fin de que cada una de ellas pueda expresar su opinión y presentar sus inquietudes en un período estimado de veinte minutos por entidad.

Hoy nos están acompañando Ulises Forte, Pablo Orsellini y demás miembros de Federación Agraria Argentina y distintas delegaciones de las provincias. En representación de Confederaciones Rurales Argentinas nos visitan Néstor Roulet y Javier Jayo Ordoqui, además de otros miembros de esa entidad que también tenemos el honor de que estén presentes. En nombre de Coninagro nos acompañan Carlos Garetto y Carlos Roppel, además de otros miembros. Y también tenemos el honor de estar acompañados por los representantes de la Sociedad Rural Argentina Arturo Llavallol y Daniel Pelegrina, además de otros miembros de esa entidad.

Los presidentes de estas cuatro entidades en este momento están concluyendo la reunión con la señora presidenta de la Nación, debido a la convocatoria por ella realizada, y se van a incorporar luego, momento en el que tendremos el honor de que nos acompañen para realizar sus exposiciones.

Solicitamos al plenario de las comisiones que acepte -estoy seguro de que así va a ser- trabajar en sesión permanente. Esto implica que vamos a trabajar todos los días, vamos a estar sesionando en los horarios que la comisión estime prudente durante el martes, miércoles, jueves, todo el tiempo que sea necesario, para tener un acabado y profundo debate de todos los temas y poder recibir absolutamente todas las inquietudes que quieran expresarnos cada una de las entidades.

Para el martes 24 y los días siguientes hemos planteado reunirnos a las 15 horas, excepto el viernes, que por una cuestión de horarios y para poder regresar cada uno a sus provincias, se va a comenzar a las 9 y se va a finalizar a las 14 horas. El día martes 24, a partir de la hora 15, trabajando en forma conjunta las dos comisiones, vamos a contar con la presencia del Frente Nacional Campesino, del Foro de Agricultores Familiar, de las asociaciones de consumidores y de las organizaciones de los trabajadores, tanto UATRE como CGT.

El día miércoles, a partir de las 15 horas, y también en reunión conjunta, vamos a estar recibiendo a varios intendentes, como también al Foro de Intendentes de la Mesa Municipio de la provincia de Córdoba que representa alrededor de 430 municipios o comunas que tiene la provincia de Córdoba y que trabajan institucionalmente en el ámbito del gobierno provincial. Allí están representadas todas las fuerzas políticas de la provincia y ya han pedido expresar sus inquietudes.

Lo mismo han planteado los intendentes de la provincia de Buenos Aires y Santa Fe. De manera que el día miércoles comenzaremos el trabajo con los señores intendentes.

La Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinarias Agrícolas también nos ha hecho llegar la inquietud de estar presentes para expresar sus dudas.

La Coordinadora de Productos Alimenticios, como parte integrante del sistema agroalimentario, va a estar presente ese día, al igual que algunas personalidades del mundo científico y económico que nos han solicitado su participación.

El jueves 26, a las 15 horas, vamos a recibir a las bolsas de cereales de distintas provincias –incluso la de Buenos Aires-, ya que nos han pedido opinar sobre los temas que fueron objeto de esta citación.

Por otro lado, hemos recibido el pedido y hemos invitado a la Cámara de Exportadores de la República Argentina.

También para el día jueves se ha invitado a la representación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, a la Secretaría de Programación Económica y a la Oficina Nacional de Control de Comercio Agropecuario.

Para el día viernes 27, a las 9 de la mañana, están aceptadas las solicitudes de audiencia de los sectores de la Cámara de Transporte, de las áreas de medio ambiente y la Secretaría de Medio Ambiente, de diferentes expresiones de intelectuales y de CAME, aunque creo que va estar anteriormente.

Parte de estas invitaciones han sido sugeridas por distintos bloques. Si hay alguna sugerencia adicional, les pido que la acerquen a la Presidencia de cualquiera de las dos comisiones para estar incluyéndolas, ya que es voluntad y decisión que puedan estar expresándose todas las opiniones de las diferentes representaciones.

Junto con estas expresiones de opiniones que tienen cada una de las instituciones se va a estar trabajando –luego de escucharlas- sobre los diferentes proyectos en los cuales debemos elaborar despacho.

Como primer punto planteamos el precio pleno del trigo para los productores agropecuarios. Un tema que entendemos, no solamente tiene importancia sino también urgencia -en virtud del período de tiempo-, ya que los suelos todavía tienen humedad, hay trigo de ciclo corto y hay tecnologías posibles para estar desarrollando el trigo.

En ese sentido no tendría que quedar ninguna duda a los productores agropecuarios de que hay un respaldo de una ley de la Nación para que reciban el precio que corresponde y no vuelvan a tener experiencias no queridas de los años anteriores.

La sesión del día de hoy va a consistir, en primer lugar, en escuchar a las cuatro entidades y hablar del proyecto del precio pleno del trigo que está tomado del acuerdo que hicieron las entidades en este período de negociación que han tenido con las diferentes áreas del Poder Ejecutivo.

Se ha hecho una síntesis y transformado en proyecto de ley, más algún tipo de complemento adicional que contribuya a su efectiva aplicación y cumplimiento.

Si aún no tiene estado parlamentario lo podemos discutir en términos generales, con posterioridad a que se expresen las entidades. La idea es que uno de los primeros temas de la jornada de mañana, sobre el cual queremos emitir dictamen, sea la discusión del precio pleno del trigo porque nuestros productores agropecuarios tienen que tener esa seguridad, ya que no se puede perder un solo día más en lo que tiene que ver con la decisión técnica y empresarial de la siembra de trigo.

Creo que aún no han llegado los presidentes de las entidades agropecuarias, pero de todas maneras solicitamos a los representantes presentes que comiencen sus exposiciones. La idea es que cada entidad tenga veinte minutos para hacer uso de la palabra. Dejaríamos a decisión de las entidades en qué orden quieren hacer las presentaciones. Cuando lleguen los presidentes vamos a solicitar que se incorporen y que también hagan sus exposiciones.

Sr. Orsolini.- Soy el Vicepresidente 1° de la Federación Agraria Argentina. Nuestra idea es que los representantes de las cuatro entidades utilicemos los ochenta minutos en conjunto, haciendo en primer lugar una introducción política, para luego dar lugar a los técnicos, que van a hacer referencia a cada uno de los temas en particular que fueron mencionados por el señor presidente. Pero si algún legislador previamente quiere plantear algo, no tenemos ningún inconveniente en escucharlo.

Nos han informado que ya estarían por llegar los presidentes de las entidades.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Va a ser un honor recibirlos.

Tengo anotados dos diputados que quieren hacer uso de la palabra.

Tiene la palabra el señor diputado Morini.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Morini.- Señor presidente: quiero recordar a cada uno de los legisladores que aquí estamos reunidas las comisiones de Agricultura y Ganadería y de Presupuesto y Hacienda. Convengamos que ésta ha sido una decisión de la comisión, de la cual no hemos participado.

En segundo lugar, quiero dejar aclarado que vamos a escuchar a todos porque entendemos que la situación del país amerita que así lo hagamos. Vamos a escuchar a todas las instituciones que hoy nos visitan, y nos quedaremos todo el tiempo que haga falta.

Entiendo que en este pedido de la comisión se han planteado seis o siete temas ‑además de la resolución 125‑ cuyo tratamiento venimos solicitando desde hace tiempo. Por eso celebro que la comisión haya tomado la iniciativa de tratarlos, pero convengamos que el país está atravesando una gravísima situación desatada a partir del dictado de la resolución 125, a cuyo tratamiento debemos abocarnos. (Aplausos.)

Este es el meollo de la cuestión que tenemos que zanjar. Les puedo asegurar que el tratamiento de todos los temas mencionados, con la atención que cada uno de ellos se merece, nos llevará de aquí a fin de año.

Celebro que nos podamos reunir aquí, pero también pido por favor que demos tratamiento al tema fundamental que ha sido el que ha provocado el problema en el país, que es la resolución 125. (Aplausos.)

Sr. Gribaudo.- Como vicepresidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería celebro que contemos hoy con la presencia de los diputados que integran las dos comisiones. También me satisface que hayamos pasado de una metodología de trabajo en comisión que tenía que ver con el envío de mails a una reunión conjunta de estas dos comisiones.

Por otro lado, para no continuar con este desorden de gente que estamos viendo –además de no tener claro cuál es la agenda que mencionaba el presidente de la comisión, porque no nos participaron para establecerla entre todos-, lo que voy a solicitar es que busquemos un salón más amplio para reunirnos…

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Ya lo dijimos al principio.

Sr. Gribaudo.- Y consensuemos esa agenda que usted proponía hace un rato con otros participantes. Pero lo más importante de todo es que estas comisiones no pueden estar discutiendo temas de la sociedad y del sector productivo -que están considerados como interesantes-, salteando el tema más importante que es el de las retenciones.

Le voy a solicitar, señor presidente, que escuchemos a las entidades. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le agradezco la sugerencia.

– Ingresan a la sala los presidentes de la Federación Agraria Argentina, de las Confederaciones Rurales Argentinas, de Coninagro y de la Sociedad Rural Argentina.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Por ahora voy a conducir la comisión, y debatiremos hasta la última instancia.

Se va a seguir con la metodología que la Presidencia ha seleccionado, ateniéndonos estrictamente al reglamento de la Cámara.

Les quiero dar la bienvenida a los señores presidentes y autoridades de las entidades, y le cedo el uso de la palabra para que comiencen con su exposición.

Sr. Pérez.- Pido que se considere la moción de orden que solicita el diputado Morini.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Ahora van a hablar las entidades.

Tiene la palabra el señor representante de Federación Agraria.

Sr. Buzzi.- Disculpen la demora y también presento las disculpas de los colegas que están tratando de entrar a esta sala. Terminamos una reunión con la presidenta de la Nación hace 15 o 20 minutos y nos parece muy importante este ámbito, especialmente luego de reiterarle a la señora presidenta y a los dos ministros que la acompañaban, es decir a Alberto Fernández y a Florencio Randazzo, que el motivo que llevó a este conflicto durante todo este tiempo tiene estricta relación con lo que pasó a partir de la resolución 125, de retenciones móviles en estos niveles, y además sin ningún tipo de medidas que atenúen los efectos sobre los pequeños y medianos productores en particular.

De tal manera que, de forma conjunta con las entidades que formamos la Mesa de Enlace, cumplo en comentarles que, en primer lugar, la reunión con la presidenta en todo caso restituye un diálogo que hacía falta reconstruir, que pedíamos los productores y que pedía el conjunto de la sociedad argentina. Creo que una prueba de ello ha sido la protesta masiva que se verificó el lunes de la semana pasada. En ese mismo orden de ideas, en la reunión con la presidenta también sobrevoló este tema.

Hemos reiterado la importancia de dejar sin efecto o suspender la resolución 125, mientras tanto este Congreso -que felizmente se ha vuelto a vivificar y a reaparecer en escena- se expide y debate. Ante la insistencia de dejar sin efecto esto la presidenta dijo que el tema está en el Congreso de la Nación y que no va a haber allí obstáculos para que se dé un profundo debate, para que salga el despacho de las comisiones y para que en el recinto se dé el juego de la democracia de las mayorías y minorías. Esta es la expresión de la presidenta de la Nación y yo creo que corresponde, viniendo desde allá, transmitirla.

Luego corresponde trasmitir la visión de las entidades agropecuarias, en particular de la Federación Agraria Argentina, que es la que me toca representar. También la de muchos pequeños y medianos productores, acerca del detonante que significa la resolución 125 en un contexto ‑también hablamos sobre esto con la presidenta y la verdad es que yo traigo preocupación de esa reunión- de alta concentración de la producción agropecuaria en cada vez menos manos, especialmente en el sector de commodities. La expresión concreta son los 2.700 actores sojeros que manejan el 60 por ciento de la soja, y es ahí donde nosotros creemos que el problema principal es el proceso de concentración.

De la misma manera le hemos expresado a la presidenta, y queremos compartirlo con todos ustedes -oficialistas y opositores, representantes de las diferentes provincias y regiones-, que nos preocupa la transferencia de recursos de los productores hacia las exportadoras de granos.

Por eso le hemos dicho a la presidenta y al Jefe de Gabinete que indaguen y profundicen acerca de cuánto están tributando las exportadoras, que anotaron millones de toneladas hace algunos meses y que hoy embarcan con las pautas anteriores y no están siendo fieles a lo que es el presente de las actuales tarifas y cotizaciones.

Por lo tanto, hay una transferencia millonaria desde los productores hacia el grupo exportador. Eso se verifica en 20 o 22 empresas, de las cuales las primeras 5 tienen que ver con más del 70 por ciento de todo ese volumen de transferencia.

De manera que hay: concentración en el uso de la tierra y concentración por vía de transferencia a las exportadoras. La combinación de estas dos cosas significa que hay recursos de productores hacia actores más concentrados, viabilidad en aquellos que tienen escala y, lo que es más grave, escaso futuro para aquellos que son medianos o pequeños.

Pero más grave aún es que no se verifica una política que tienda, de verdad, hacia la diversificación. Por eso es que hoy es imperativo tratar el problema de las retenciones móviles, la resolución 125 y modificar y hacer viable a los medianos y pequeños productores.

Sin embargo, claramente esto también debe ir acompañado de un conjunto de disposiciones que habiliten la viabilidad de la lechería, de la actividad porcina, de la actividad ganadera y de las economías regionales. En particular le hemos pedido a la presidenta de la Nación -y lo hacemos también acá con toda claridad- que se preste atención a la fenomenal sequía que atraviesan vastas regiones de este país. Hay sequías en el nordeste argentino, en el norte santafesino y en el sur bonaerense. En ese sentido creemos que –alguna vez- el Estado no debe ser socio solamente en las ganancias, sino que también hay que ser socio en las pérdidas.

Por lo tanto, se impone que una ley de emergencia agropecuaria sea revisada y, en todo caso, se asista en la emergencia desde el Poder Ejecutivo pero se revise la legislación en materia de emergencia agropecuaria que hoy está claramente obsoleta.

Además de esto hemos hablado con la presidenta -y nos parece propio desde la Confederación Agraria Argentina- que es necesario abordar el tema del uso de la tierra. Uso de la tierra que entendemos debe estar reglado de modo tal que inhiba el proceso de ingreso de capitales financieros que, viendo en el corto plazo el negocio de una buena tasa de retorno, se meten en el negocio agropecuario y desplazan a productores tradicionales.

Si tuviéramos una ley de contratos agrarios que estableciera más tiempo –cinco años-, y una cantidad de condiciones y estímulos –no tendrá que ser tal vez la vieja legislación, sino una nueva-, se permitiría que estén en la actividad agropecuaria aquellos que han estado siempre, pertenecen, tienen cultura, historia y tienen compromiso por quedarse en la actividad agropecuaria.

Por eso, también, dentro de este conjunto de temas hace falta abordar el problema de los contratos agrarios o lo que la Federación Agraria y la historia argentina han denominado como una nueva ley de arrendamientos.

En este conjunto de aspectos –y en muchos otros también- reside el diseño de una política agropecuaria amplia. Pero el primer paso de esta larga caminata se da habiendo tratado el tema de la resolución 125, que nos permita pacificar, reconciliar y que nos permita también volver a tener condiciones tales para que los productores agropecuarios –especialmente los segmentos más vulnerables- veamos nuevamente viabilidad. Con el costo de los aumentos de los insumos –que están por la estratosfera- y con la baja de precios que significa hoy la aplicación de más del 40 por ciento de retenciones, muchísimos productores no somos viables para la campaña que viene.

En la campaña que estamos cerrando tal vez se pueda recoger algún margen porque hemos sembrado con los costos del año pasado. Lo que estamos cosechando actualmente, aun con estas retenciones, podría dejarnos alguna moneda. Pero si volvemos a sembrar con los costos nuevos, está claro que en la campaña que viene vamos a volver a ver una película que ya vimos en los noventa y que los sobrevivientes de esa década no queremos que se repita. La película empieza por no tener rentabilidad, sigue con el endeudamiento y en muchos casos se termina alquilando los pedacitos de tierra que trabajamos los pequeños y medianos productores. Eso significa la consolidación de dos cuestiones: el modelo sojero como monocultivo permanente y –lo que es más grave‑ la definitiva consolidación de los grandes actores como sujetos centrales del proceso productivo, léase pools de siembra y fondos de inversión.

Estas son las cuestiones que tenemos que analizar, y este es el desafío colectivo que hoy asume este Congreso de la Nación, comenzando con el tratamiento en particular de la resolución 125. (Aplausos)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- A continuación va a hacer uso de la palabra Fernando Gioino, presidente de CONINAGRO.

Sr. Gioino.- En nombre de mi institución y de la Comisión de Enlace, agradezco a ambas comisiones de esta Honorable Cámara de Diputados por la posibilidad de estar presentes en el debate. Como bien nos dijo la presidenta de la Nación, éste va a ser un debate amplio y abierto, lo cual nos pone contentos porque esto es una ratificación de la institucionalidad y la democracia.

En cuanto a la resolución 125, lo más negativo que vemos como pequeños y medianos productores es la desmotivación que se produjo en nuestra gente, en regiones y pueblos del interior. Evidentemente, veníamos creciendo bien y teníamos, a través de la posibilidad que representaba la soja, una de las alternativas posibles donde el productor podía expresarse. Otras actividades tuvieron más problemas. A la lechería le costó mucho recuperarse después de la crisis 2000-2002. Había mucha deserción de tambos.

Por otro lado, sabemos que la ganadería y las economías regionales necesitaban rentabilidad, y el productor encontraba acá la respuesta. En muchos casos, pequeños y medianos productores hacían una complementación con la agricultura –la soja específicamente‑ para mantener su tambo o su ganadería.

Al encontrarse con una resolución con retenciones móviles, el productor se da cuenta de que la situación es realmente complicada. Por ejemplo, el gran porcentaje del incremento que puede haber pasa al sector público, y el menor porcentaje queda al productor.

Luego el asesor técnico brindará mayores detalles técnicos, pero si uno mira la tabla y pasa de 400 a 500 dólares, hay un aumento del precio internacional de 100 dólares, pero de ese precio, 71 queda para el Estado y sólo 29 dólares van al productor. Esto afligió mucho sobre todo al pequeño y mediano productor, en función de los costos internacionales de los insumos, especialmente agroquímicos, que dependen de los combustibles. La escasez de esta materia prima y la suba en el precio determina que lo que queda a futuro como recuperación de este precio sea exiguo. No estamos hablando de una renta extraordinaria porque tiene su correspondiente correlación de costos. Esto hizo dudar al productor sobre la viabilidad de su continuidad.

Sabemos que nuestro productor agropecuario asume riesgos pero también mide las consecuencias. Esto hizo que muchos pequeños y medianos productores vieran con preocupación el capital de trabajo a colocar para estas producciones.

El primero de los aspectos es que evidentemente pueda llegar a invertir menos en tecnología o en desarrollo y, por lo tanto, su rinde no ser tan bueno. Con lo cual, la rentabilidad se iba expulsando de a poco.

El segundo de los aspectos es que por no tener otras alternativas –hay que tratar rápidamente que las tenga‑, el pequeño y mediano productor de 150 hectáreas no contiene a todo el pequeño y mediano productor porque hay distintas regiones, distintos lugares, y en producciones mixtas de 250 o 300 hectáreas, producen ‑a lo mejor‑ 500 mil kilos de soja y no tienen la compensación adecuada frente a la alternativa de rentabilidad, por lo que terminan concluyendo que lo mejor es alquilar.

En ese sentido, coincidimos con la Federación Agraria en la preocupación que está pasando en el mundo -y particularmente en la Argentina- respecto a la concentración de la tierra y su tenencia.

Nosotros que somos cooperativa, priorizamos en cada lugar un hombre, porque una cosa es 15 mil hectáreas con 150 productores, y otra es 15 mil hectáreas con un solo productor o con una solo fideicomiso. Esto hace al desarrollo de la actividad de nuestras sociedades cooperativas y de nuestras sociedades solidarias y equitativas que nos permitieron ‑con formas asociativas‑ el crecimiento en el interior profundo. Esto desplazaba al hombre de la actividad económica hacia los pueblos donde se volvía desgraciadamente a una actividad más especulativa.

Este es un tema que nos preocupa. Necesitamos que esta gente piense de otra manera y se dedique fundamentalmente a la actividad económica, comercial y de producción de cada lugar. Sabemos que nacieron a la luz de esta mejor actividad que hemos tenido en el campo; nació de vuelta toda la operación de los talleres, la industria de maquinarias y las pequeñas agroindustrias. Ese es el camino que más nos preocupa: no solamente el monto de la retención, sino que se desmotive al conjunto. Necesitamos que la actividad económica creciente que tiene el interior se mantenga y se refleje en la actividad económica total del país.

Creo que este es uno de los puntos que hoy está en discusión: que nuestra gente del interior frente a una demanda internacional que se dio allá por el 2000 –que creo que nadie la percibía, porque ningún gurú económico hizo que China o India consuma 3.000 millones de toneladas más de alimentos, y que se produjera esta verdadera demanda de productos‑, puede producir más de todas las producciones.

Hay trabajos muy importantes que tiene el INTA ‑que comentábamos hoy con la señora presidenta‑, donde seguramente los 10 mil millones de litros de leche, con medidas rápidas puede llegar a 15 o 20 mil millones, con lo cual se podría abastecer el consumo argentino en 8 mil millones y exportar el resto. Esta es realmente una ecuación beneficiosa no sólo para el consumidor argentino, sino para todos los habitantes en función del aumento de la productividad, del trabajo y del valor agregado.

Nos aflige que esté el trigo en esta resolución 125 dentro de las escalas que está. Creo que producir más trigo y más harina significa agregar valor. Es una de las actividades importantes porque hay una vasta zona del país que siempre fue triguera y –quizás‑ no pueda tener todavía la solución de la soja. Esa gente triguera y ganadera que es del sureste de la provincia de Buenos Aires necesita otra respuesta, así como el maíz.

Seguramente, todo esto va a traer imitación de otros modelos más intensivos en la producción de leche, como también modelos extrazonas y modelos más intensivos en la producción de carnes, pero necesitamos que esta importante materia prima no decaiga su producción sino que siga en crecimiento.

Respecto a esa resolución, el problema fundamentalmente enfocado desde el pequeño y mediano productor tiene que ver con el temor por el tema de las compensaciones que llegan a muy poca gente, sobre todo porque creemos que hay productores que pueden producir algo más, pero puede existir una desmotivación que lleve a la concentración.

En rasgos generales hago una explicación de los puntos de vista de los reclamos de nuestra gente. Nosotros salimos a escucharlos porque nos encontramos como aquél profesor que de golpe no le quedó nadie en el aula y tuvimos que ir a ver a nuestro productor para saber qué le estaba pasando en detalle. Le estaba ocurriendo un problema de perspectiva y se seguridad previsible para el futuro y de temores de que realmente no pudiera seguir produciendo.

Creo que es importante darle a esta gente la seguridad de su rentabilidad y de estar contenida dentro del esquema productivo. (Aplausos).

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Roulet.

– Ingresa a la sala de reunión el señor Mario Llambías.

Sr. Roulet.- Le cedo el uso de la palabra a Mario Llambías.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le damos la bienvenida a Mario Llambías. (Aplausos).

También deseo darle la bienvenida al vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, señor Biolcati.

Sr. Llambías.- Buenas noches. Mi nombre es Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas.

En primer lugar, deseo comentar que es una satisfacción para mí estar aquí. No es la primera vez que, como presidente de una entidad agropecuaria, concurro a una reunión de comisión. Además, debo decir que pocas veces he visto tanta gente. Esto es algo que las entidades agropecuarias veníamos tratando de manifestar. Me refiero a que queremos una democracia plena, con funcionamiento no sólo del Poder Ejecutivo, sino del Legislativo y del Judicial. Creo que la oportunidad que tienen las comisiones de Agricultura y Ganadería y de Presupuesto y Hacienda, en forma conjunta, es muy válida y la verdad es que nos hace sentir bien.

Yendo a los temas del campo, uno se pregunta qué nos pasó a los argentinos. Ese fin de semana veníamos de una excelente muestra. Se veía el potencial que tenía la Argentina. Muchos de los que estamos acá estábamos ahí. Y recuerdo la cena inaugural en la que el gobernador de Santa Fe dijo unas palabras que me quedaron muy grabadas, quizás porque me tocaban: “Escuchen a los productores”. El presidente de la Comisión de Agricultura también estaba y tiene que haberlo oído. La realidad es que veníamos con algunos inconvenientes en distintas producciones, en economías regionales, agravándose algunos temas que tienen larga data: el tema ganadero. Nos encontrábamos en 2005 con pérdida de reintegros; posteriormente, aumento de retenciones, etcétera. Esto siguió con una serie de convenios para ver cómo se podía permitir el consumo interno -cosa que nosotros compartíamos- a un precio razonable, pero la verdad es que no encontrábamos la solución, o por lo menos los acuerdos que algunas entidades firmaron no dieron la solución.

Hace pocos días he leído un trabajo de la Academia de Agronomía y Veterinaria que me preocupa porque allí dice que durante 2006 se ha matado un millón de vientres, más que en 2001 o 2005. Pero todos esos temas existían, como el de la lechería, las economía regionales o el trigo, donde seguía habiendo no sólo retenciones sino algunas ganancias extras. Esas sí eran rentas extraordinarias de algunas empresas a costa de los productores. Y surgió esta resolución. Me acuerdo que justamente estábamos los tres presidentes acá, en el Congreso, cuando nos anoticiamos de ella; aparecían estas retenciones móviles.

Éstas pueden tener una explicación técnica, pero también tienen que tener una explicación social que creo que es bueno entender.

El campo, en la década del 90, se fue despoblando y fue envejeciendo. Cada vez había gente más grande. Los jóvenes se estaban yendo no solamente de los campos, sino también de los pueblos del interior.

La soja -con su rentabilidad-, el girasol y en algunas ocasiones el maíz -ya que no siempre fue el maíz el que tuvo rentabilidad-, permitieron que una nueva camada de jóvenes y de técnicos volvieran a la zona rural. Así se fue potenciando lo que nosotros llamamos –y en la Comisión de Enlace es algo común- la ruralidad.

Esa ruralidad la constituyen no solamente los productores agropecuarios sino también los técnicos, los vendedores de productos, los habitantes del interior y, aunque muchas veces es difícil entenderlo acá, también los peones de albañil, los que construyen distintas herramientas para el campo, etcétera. De modo que la industria, el comercio y todo está afectado por la ruralidad.

Sin embargo, alguien dijo que la rentabilidad de la cosecha 2007/2008 era lo suficientemente buena como para poder sacarle parte de ella y se dictó la resolución 125.

Lo que no piensan es que hay que sembrar una nueva cosecha con un valor de los insumos muchísimo mayor. Simplemente tengamos en cuenta lo que ha subido el barril de petróleo en el orden internacional y veremos cuánto es lo que suben los insumos para el productor agropecuario.

Esa resolución 125 tuvo lo que alguien definió como “efectos no deseados”. El primer efecto no deseado es que le quitaron la rentabilidad al productor agropecuario, cuestión que se hacía más ostensible con la suba del costo de los insumos más la captura de renta por parte del Estado con el aumento del precio. El segundo efecto no deseado de la resolución es la desaparición de algo que es una herramienta muy útil para el productor agropecuario ‑principalmente para el productor chico para financiarse‑ y que son los mercados a término, lo que le permite no solamente asegurar su producción y hacerlo mucho más estable –por lo menos en lo que es el precio-, sino también asegurar el costo de sus insumos.

Por último, creo que lo que esta resolución tuvo como reacción negativa es el efecto “Puerta 12”. Es decir que todos vendíamos porque no había perspectivas de futuro. A medida que crecían los precios, no tenía sentido que los productores retuviéramos, con lo cual vendíamos todos al mismo momento.

Sin embargo, me parece que hay otra pérdida de futuro que es más grande aún: que los productores agropecuarios y el hombre del interior veíamos que faltaba futuro para el interior y no queríamos volver a algo que ya habíamos pasado en un momento y todos habíamos luchado para tratar de superar.

Como a veces dice Buzzi -y comparto-, los productores que estamos somos los sobrevivientes de los 90 y las nuevas camadas de productores que llegaron para producir cada día más y mejor.

Por eso creo que hay muchos temas para tratar en el temario. Mañana estamos citados para hablar del Warrants y ley de emergencia. Hoy tenemos trigo, la ONCCAA, carnes y leche. Pero para nosotros es importante que entre todos hablemos de este tema que es la resolución 125.

Recién venimos de estar con la presidenta de la Nación. Ella expresó que la única ley que no se abrió en el Congreso fue el Código Civil.

Justamente, cuando hizo una referencia a Vélez Sársfield me dijo que fue la única ley que no se abolió. Me parece que es un buen ejemplo y ojalá que en el futuro sea la única ley que no se haya abolido del Código de Vélez Sársfield. Porque los señores legisladores tienen que entender la realidad de lo que está pasando hoy en el interior y lo que puede ser el futuro de nuestro país si logramos ponernos de acuerdo y crecer.

No habrá Bicentenario posible si no solucionamos los temas de coyuntura. Por eso pedimos a los legisladores que analicemos, escuchemos y veamos entre todos cuáles son las soluciones a este problema.

Sólo me resta recordarles que la resolución 125 no afecta sólo al cultivo de soja, sino que también involucra al maíz, al trigo y al girasol. Por eso pido que tengamos la serenidad y la prudencia para que entre todos podamos encontrar una solución a un problema que no quisimos pero que evidentemente nos afectó a todos los argentinos. (Aplausos)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, doctor Hugo Luis Biolcati.

Sr. Biolcati.- Es para mí una enorme satisfacción estar comenzando un debate aquí, que creo que es donde debía haber tenido lugar desde un principio. Aquí es donde se debe dar esta discusión, tan trascendente para todos los argentinos.

Venimos de un largo conflicto, que quizás comenzó mucho antes de estos cien días. Estamos muy preocupados por la situación, por los cambios que ocurren en el mundo y lo que esto provoca en la Argentina.

La demanda de alimentos y el aumento de los precios de la energía a nivel mundial han llevado a algo que podría pasar de ser una gran oportunidad para la Argentina a convertirse en un posible problema. Por la forma en que se ha venido encarando, se ha convertido en un conflicto y en un problema.

La Argentina es altísimamente eficiente en la producción de alimentos. Necesita aumentar su oferta para alimentar al mundo y, principalmente, a los argentinos. Los que estamos encargados de ello –los productores‑, como decía recién Llambías, somos los sobrevivientes de los 90, a base de tecnología de avanzada, la primera en el mundo; pero ello requiere inversión. Para seguir trabajando con la tecnología que nos da la eficiencia que tenemos y que así nos permite competir en el mundo en la forma en que podemos hacerlo, se requiere inversión, programación y perspectivas.

La forma en que hasta ahora se ha venido tratando de solucionar el dilema que significa el aumento de precios en el mundo con respecto al poder adquisitivo de los argentinos, realmente ha desalentado la inversión, ha destruido las perspectivas y está anulando la posibilidad de ampliar la oferta, única forma de poder abastecer a la Argentina y al mundo.

Los problemas que vienen ocurriendo tras ese desacople de precios desde hace ya más de dos años han hecho disminuir la producción de carne y de leche; está disminuyendo la perspectiva de siembra de trigo y ha hecho que el año pasado hubiera menos trigo que el debido, y ha determinado que el productor se haya ido refugiando en lo único que quedaba rentable, que era la soja.

El golpe que hoy se ha dado a la soja e inclusive al maíz, al trigo y al girasol –como bien ya mencionó Llambías‑, deja al productor prácticamente sin perspectivas.

Las retenciones móviles que estamos discutiendo aquí por primera vez no tienen sólo un defecto en su origen por haber sido dictadas a través de una resolución ministerial, sino que tienen un defecto de fondo, que es ‑como aquí se dijo‑ la destrucción de los mercados de futuro, en función de la alícuota que se aplica, que es confiscatoria.

Recuerden que sería confiscatoria en sí misma, pero además hay que pensar que no estamos hablando del caso de la soja en un 46 por ciento solamente, sino que es un 46 por ciento sobre el precio de venta, a lo cual debe sumarse el impuesto a las ganancias, si lo hubiera.

Estamos hablando de una quita que ronda el 80 por ciento del producto. Si eso no es confisctorio, no sé que alícuota hay que aplicar en la Argentina para que se pueda considerar confiscatoria.

Esto ha destruido los mercados del futuro –como explicó Llambías‑; ha destruido prácticamente la economía del pequeño y mediano productor, porque si bien esta alícuota se aplica al grande y al pequeño, perjudica a todos por igual y anula la posibilidad de tecnología. En el caso del pequeño y mediano productor anula además su posibilidad de supervivencia.

Además, hay una diferencia fundamental que es que hay una especie de tarifa fija para empezar a trabajar, es decir, que si uno trabaja 50 hectáreas tiene un costo fijo de arranque que no puede licuar como lo podría hacer uno que trabaja 1.500 hectáreas.
Entonces, hay una diferencia que también tiene que ser atendida entre el pequeño y mediano productor. Todos sufren la exacción de esta confiscatoriedad.

Por eso creo que en este ámbito debemos darnos un debate profundo sobre el tema. Estimo que el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo debe ser considerado con entera libertad y rechazado absolutamente. Creo que debe darse un debate sobre la verdadera carga impositiva que deben llevar los productos agropecuarios…

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Hacemos silencio para poder escuchar al orador.

Sr. Biolcati.- Creo que este debate debe darse aquí en el seno del Poder Legislativo y estaremos atentos a ello para brindar todo el asesoramiento, la ayuda, el consejo y nuestra opinión cada vez que sea requerida. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le cedo el uso de la palabra a algún otro miembro de las entidades a quien solicito que se presente para su registro taquigráfico.

Sr. Jayo Ordoqui.- Primero, escuché que iba a ver un proyecto para tratar el precio pleno del trigo. Como no lo tenemos, nos gustaría ver de qué se trata.

El tema del trigo viene bien para hablar de la resolución 125 como ejemplo. Esta primavera una helada tardía afectó 17 partidos de la provincia de Buenos Aires y obtuvieron un rinde aproximado del 40 por ciento de lo habitual. Ese productor comercializó esa cosecha con retenciones que en aquél momento eran del 25 por ciento y que afectaron directamente al productor que estaba en quebranto. Además el Estado le sacó –previo a que cobrara‑ el precio que tenía que tener, con el agravante –que en el trigo es muy notable‑ de contar con un mercado totalmente distorsionado donde el eslabón de la cadena se lleva prácticamente la misma cantidad que las retenciones.

Yo no me quiero alejar de la resolución 125 porque es tan nociva que –indudablemente‑ perjudica a los productores, no solamente de soja, sino de todas las producciones. Y además en el tema del trigo la forma que se fueron manejando los mercados hicieron que en un acuerdo celebrado en mayo del 2006 los exportadores ‑de acuerdo con alguna orden que se les dio y que CARBAP en su momento denunció‑ obtuvieron un precio de 370 pesos cuando podía pagar 450 o 460. La demanda que presentó CARBAP en la Comisión de Defensa de la Competencia fue rechazada porque decía que cuando había políticas de Estado, no podían ser analizadas.

Esas políticas de Estado significaban una transferencia directa a los exportadores. A posteriori de eso se hace una resolución mediante la cual se cierran las exportaciones y entonces los que se hacen dueños de los mercados son los molinos, que también hicieron grandes diferencias. Por eso en la cadena del trigo hay varios que han ganado.

El 30 de abril firmamos un acuerdo con el Poder Ejecutivo. La penalidad de los exportadores es no poder exportar si no pagan precio pleno, para lo cual tienen que estar abiertos los registros. De otro modo no hay exportación posible, cosa que hoy no se da. En lo que hace a los molinos la penalidad está dada por la no recepción de las compensaciones, para lo cual tiene que haber compensaciones. De otra manera, no hay penalidad y tampoco va a haber precio pleno para el trigo. Por eso con ese proyecto, si hace convalidar directamente el acuerdo, indudablemente que va a ser muy difícil que el productor reciba precios plenos y va a haber muchas variables que hoy no están analizadas.

Además, en lo que hace a la operatoria que tienen los exportadores y que van a tener oportunidad de ver, la ONCCAA ha dado lo que se llama el ROE verde, que hace muy difícil o casi imposible exportar en forma normal. Les recuerdo que hoy están cerrados los registros de exportación de la próxima cosecha. Por lo tanto, no hay posibilidad de que haya mercado futuro.

El mercado a futuro que la resolución 125 ha destrozado es muy importante para el sector. Prácticamente todas las operaciones de alto valor se pactan en productos que se van a cumplir en la cosecha, para lo cual es necesario el mercado a futuro. Hoy el mercado a futuro no funciona en ninguna de las actividades y en el trigo tampoco.

Son muchos los puntos a analizar antes de entrar a considerar un proyecto así, pero lo primero que tenemos que solucionar es la resolución 125 porque, repito, el ROE verde destroza el mercado a futuro. Paso a paso es la forma de hacerlo y la crisis que hoy tiene la Argentina amerita que nos ocupemos de la resolución 125 para después poder avanzar en los ítems del problema agropecuario. (Aplausos).

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el representante de la Federación Agraria.

Sr. De Ángeli.- Celebro este día que tanto anhelamos, que esto haya entrado en la democracia…

Agradezco que me hayan dado la palabra. Celebramos este marco, como dijeron los compañeros. Tendríamos que haber estado aquí mucho tiempo antes. Pero bueno: más vale tarde que nunca.

Sucede que acá tenemos un problema porque hay 6, 7 u 8 proyectos de ley que nos van a llevar quince días de discusión, y la verdad es que no tenemos tiempo. Creo que hay que tratarlos a todos pero lo que urge es la resolución 125. Usted dijo, señor presidente, que no había que perder un día para sembrar el trigo y la resolución 125 incluye al trigo. Entonces, le pedimos que se suspenda la resolución 125 por 60 o 90 días… (Aplausos)… hasta que podamos debatir esto y así podamos trabajar tranquilamente los otros proyectos sobre economías regionales, carne, leche, ley de emergencia, cosas que hacen falta y que hace muchísimo que estamos reclamando.

Todo esto es bienvenido pero le hago este pedido porque esta es una de las formas para que los productores del interior, que nos han mandado muchos delegados, puedan estar más tranquilos. Los otros días no fueron fáciles. Uno no es un comandante que les dice: “Bájense de las rutas”. Hubo que trabajar para decirles a los muchachos que liberaran las rutas y los bajamos con una condición: la resolución 125. Quieren sembrar trigo, quieren comprar los insumos para sembrar maíz, tienen que prepararse para sembrar soja y girasol, pero eso no se hace de un día para el otro, como cuando se compra el pan en la panadería. Esos insumos hay que comprarlos con tiempo. Por eso lo más coherente sería que se trate la suspensión de la resolución 125, como hoy pedí.

Nosotros vivimos en democracia, es decir, con el pueblo unido, con consenso, y todo eso quiere decir que estamos en democracia.

Lamentablemente, se dice algo que me molesta: que la gente del campo le quiere quitar la comida a los pobres, y no es así. Eso lo quiero dejar claro porque hace muchos años que el campo argentino viene pagando los platos rotos. De lo contrario, nos tendríamos que remitir a la historia.

Nosotros hoy hemos venido acá y mañana van a venir los productores agropecuarios. Venimos a colaborar con ustedes, a ponernos a disposición de ustedes, a dar una mano; no venimos a confrontar. Así que le digo a la otra gente, que por ahí no está de acuerdo con nosotros, que tenemos el mejor ánimo de venir a dialogar por una Argentina mejor, como quieren ustedes, pero la Argentina…

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Perdón, señor De Ángeli. Por reglamento, usted tiene que dirigirse a la Presidencia.

Sr. De Ángeli.- Disculpe, señor presidente. Es la primera vez; estoy aprendiendo. (Aplausos.)

Les voy a pedir que no nos enfrenten más a nosotros. Nosotros somos capaces de producir y de exportar en el sector agropecuario. Este país va a ser grande, pero para eso tenemos que estar unidos. No tenemos que dividir a la Argentina.

Tenemos que manejarnos con consenso. Los señores legisladores nacionales, que son los que realmente nos van a representar, tienen que escucharnos porque somos parte del pueblo. Estaremos lejos: algunos a trescientos kilómetros y otros a mil, pero somos parte del pueblo.

Con respecto a eso que nos dicen en relación con la soja, yo no culpo a nadie, pero a nosotros nos duele mucho porque nosotros queremos un país tranquilo, en paz y produciendo.

Digo otra cosa: si hasta el 10 de marzo veníamos bien, veníamos creciendo como país, veníamos bajando la desocupación, ¿para qué lo cambiaron al país? Eso es lo que no entiendo. (Aplausos.) Dicen que hay 50 mil millones de dólares en reservas. Entonces ¿por qué tienen hambre los chicos con tanta plata que hay de reserva? (Aplausos.)

Quiero agradecer a todos. Venimos a colaborar. No venimos a confrontar con nadie. Venimos a colaborar con ustedes.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Por favor, hagan silencio para que el señor De Ángeli pueda continuar.

Señor De Ángeli: usted tiene la garantía de que puede hacer uso de la palabra. Pido silencio.

Continúe, por favor.

Sr. De Ángeli.- Señor presidente: ¿saben qué? En 2002, en el 2003, el ex presidente de la Nación hizo un discurso fabuloso en Las Parejas. No se olviden de ese discurso. Muy amables, muchas gracias. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Giannasi, de la Federación Agraria Argentina.

Sr. Giannasi.- Señor presidente: comparto la cuestión central en cuanto a que el nudo del problema es esta resolución 125, algo que todos los productores queremos resolver.

Pero quiero explicar brevemente al señor presidente y a los señores legisladores la problemática por la que está pasando la lechería en nuestro país, donde lamentablemente día a día estamos perdiendo leche, vacas y productores, con gran desánimo y desaliento.

Hace casi un año que tenemos los mismos precios: 0,80 o 0,83 centavos por litro de leche. Los consumidores pagan la leche tres o cuatro veces más. Nosotros somos productores. Tenemos que ordeñar las vacas todos los días. Cada mañana, cuando nos levantamos, lo hacemos perdiendo plata y, lamentablemente, no podemos hacer nada para mejorar el precio porque, desde hace muchísimos años, debido al fortalecimiento de un ordenamiento legal en materia lechera, los productores recibimos un precio fijado unilateralmente por las industrias. La leche la tenemos que entregar: si nos gusta, bien, y si no, también.

Hace veinte años éramos 50 mil productores, pero hoy quedamos poco menos de 12 mil, y día a día –reitero- vamos perdiendo tambos y leche.

Nosotros lamentamos profundamente lo que pasó como consecuencia del conflicto. Como productor tambero hicimos lo imposible para dar leche en las escuelas, en nuestros pueblos y donde podíamos para evitar derramarla.

Acá se habla mucho de esta situación, que también ha sido tapa de los diarios durante el conflicto.

Pero lo que más nos duele, no ya como productores sino como argentinos, es que el año pasado el país haya perdido 1.000 millones de litros de leche. Eso significa casi 4 millones de litros de leche por día, que ya no están. Esas vacas no las podemos ordeñar, se han convertido en hamburguesa o en conserva, y esto es doloroso. Por eso pedimos a los legisladores que rápidamente actúen y corrijan esto. El 70 por ciento de los casi 12 mil tamberos que hay en el país son productores tamberos chicos, que ordeñan 100, 110 o 130 vacas, y esos mismos productores en los últimos años tuvimos que arrinconar las vacas y sembrar algo de soja para poder subsistir.

En mi caso personal, con un tambo de 120 vacas en ordeñe tuvimos que sembrar 30 hectáreas de soja, y el producido de esa soja la tuvimos que vender hace un mes y medio, cuando se interrumpió la primera protesta, para poder pagar la reserva de un silo de avena que habíamos hecho en el mes de noviembre y los rollos que precisamos para mantener las vacas. Y resulta ser que como pequeños productores no podemos cobrar ningún tipo de compensación, porque para poder hacerlo la actividad principal tiene que ser la agricultura, pero en nuestro caso es el tambo. Entonces, los pequeños productores tamberos vendimos la soja para poder mantener el tambo, pero como no es la actividad principal no podemos tener la compensación. Por eso afirmo: si acá queremos detener la sojización, si queremos impedir su avance y favorecer otro tipo de producciones como la leche, es inconcebible que nos obliguen a tener como principal actividad a la soja para poder percibir una compensación, que casi nadie la tiene o la puede lograr.

En definitiva, de todos los temas pendientes la cuestión de las retenciones es muy importante pero necesariamente este Congreso debe ocuparse rápidamente de estos otros problemas. Mientras nosotros hablamos el país pierde día tras día vacas y leche, y lamentablemente tengo que decir con todas las letras que si acá no se hace algo urgentemente en muy poco tiempo más no nos va a alcanzar la leche para el consumo interno. Hemos bajado la producción en 1.000 millones de litros –de 10 a 9 mil millones‑, en un país que ya consume más de 8 mil millones, y es el único país en todo el planeta –escuchen este dato, señores legisladores‑ que el año pasado disminuyó la producción de leche. Todos los países del mundo hacen los esfuerzos que pueden para sacar más leche porque la demanda global crece al 2,5 por ciento anual y la producción, al 1,5 por ciento anual. Y todos los países hacen un esfuerzo para mantener y dar este vital insumo a los habitantes del mundo. Inconcebiblemente, en la República Argentina ha caído la producción. Y no es a través de la pasada resolución del 11 de marzo, que imponía retenciones a la soja, que se hayan visto favorecidas otras actividades. Se pusieron esas retenciones y no se ha mejorado ni se ha hecho nada, en casi cuatro meses, por los productores lecheros de la Argentina. (Aplausos)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra Daniel Pelegrina, secretario de la Sociedad Rural Argentina.

Sr. Pelegrina.- Teniendo en cuenta que aquí también está reunida la Comisión de Presupuesto y Hacienda, quería enmarcar este debate sobre la resolución 125, al que estamos asistiendo con mucho gusto. Para ello debo recordar que desde el sector agropecuario venimos insistiendo desde hace mucho tiempo y seguimos considerando que el sistema tributario actual es altamente distorsivo y regresivo. Por tanto, propiciamos y esperamos lograr un nuevo sistema tributario que realmente produzca una reforma integral de la forma de imponer y percibir impuestos en la República Argentina.

Pretendemos que ese sistema tenga la injerencia debida del Poder Legislativo como único órgano constitucionalmente facultado para imponer impuestos nacionales, que además tiene que ser ratificado permanentemente.

En este caso, proponemos que cualquiera sea la solución a la que se arribe en la discusión que se va a plantear con respecto a la resolución 125, sea refrendada por poco tiempo.

Otro de los temas que tenemos que destacar dentro del sistema tributario propiciado es la importancia de carácter federal que pensamos dar a este nuevo esquema, básicamente con una corresponsabilidad fiscal por parte de las provincias mucho mayor, con mayor grado de libertad para la recaudación y la asignación de recursos, como única manera de un desarrollo sustentable hacia el futuro. (Aplausos.)

Sr. Asself.- Soy asesor económico de Coninagro.

Como primer punto me gustaría romper con algunos mitos que se vienen hablando en estos últimos días, que es el tema de la renta extraordinaria que tiene la producción de soja.

Tomando datos que no fueron hechos por nosotros sino por una revista llamada “Márgenes Agropecuarios”, de este mes, a un productor sojero de una zona que puede producir 35 quintales, le está quedando 16 dólares por tonelada. Eso significa 56 dólares por hectárea. Estamos hablando de alrededor de 210 pesos.

Por eso creemos que hay que romper ese mito y más si se habla de una hectárea que vale –como dicen en algunos casos‑ 10 mil dólares. Aunque esa no es la realidad, si el productor dejara de producir y se pusiera en un sector financiero, ganaría mucho más dinero que con la soja. Reitero que estos son datos oficiales de la revista “Márgenes Agropecuarios”.

También está el tipo de cambio que recibe el productor agropecuario: cuando vende su mercadería cobra 1,65 pesos por cada dólar y compra sus insumos a 3,10 pesos. Ese es otro de los puntos que también hay que aclarar a la opinión pública.

Se habla de marginalidad agropecuaria. Hay marginalidad como en todos los sectores, pero no es que se están escondiendo, como cuando se habló de que aparecieron 1.400.000 toneladas de trigo; lo que ocurre es que la mercadería estaba todavía en los campos y no había entrado al circuito comercial. Es una cuestión que se hace anualmente: están en los silos bolsa, en los acopios, en los campos.

Ahora ya entrando de lleno con el tema de la resolución 125, queremos explicar que esta resolución provoca un precio máximo, un techo, que en primer término afecta muchísimo la rentabilidad, más con los aumentos de los insumos que ha habido en estos momentos.

Para poner un ejemplo, el fosfato amónico estaba 543 dólares en el 2007 y en junio de 2008 está 1.290 dólares la tonelada. Y podemos poner otro ejemplo: el glifosato en 3,53 dólares, hoy en 7,20 dólares. Estamos hablando de incrementos del 137 por ciento y 104 por ciento en cada uno de estos productos.

Entonces, venimos a plantear cómo afecta este techo en el mercado a término. Al no poder haber volatilidad en los mercados, no sirve, no funciona y esto perjudica al productor que muchas veces hace un resguardo al precio de lo que serían los mercados a futuro. También afecta la industria porque los molineros, los aceiteros, los exportadores, lo que hacen es prever sus compras en función de lo que es el mercado a futuro. Al destruir esto ‑como explicó el señor presidente Llambías‑, lo que ocurre es que todo el mundo tiene que salir a vender su mercadería al momento de la cosecha, provocando el efecto “Puerta 12”.

Estamos retrotrayéndonos a cuarenta años de la historia de la Argentina y estamos destruyendo la logística de los transportes, de los puertos, de los fletes, etcétera.

La falta del mercado a término también afecta a los pequeños productores porque desaparece lo que se llama un sistema de financiamiento que es el canje. El canje se produce cuando un productor compra sus insumos a la siembra y los paga con lo producido con parte de sus granos. Los proveedores de insumos tienen que calzar estas operaciones en el mercado a futuro para no perder.

Al no tener mercado futuro se pierde este financiamiento que muchas veces utilizan personas que no son sujetos de crédito en los bancos o a las que quizás se les cobra una tasa de interés muy elevada.

También la falta de mercados y las retenciones móviles provocan que los exportadores deban tomarse un resguardo, es decir que si un productor tiene que vender hoy su mercadería, el exportador lo va a exportar dentro de tres meses y el precio internacional es al alza. Esto va a provocar que el exportador se cubra con lo que va a ser el aumento de retenciones y lo traslade directamente al precio. Por eso no es cierto que el pequeño productor, poniéndolo al 35 por ciento, esté en la misma situación que antes de la aplicación de la resolución 125. La reforma que se hizo de la resolución 125, para atenuar y para que funcione el mercado a término, está muy alejada de la realidad. Se ha dicho que ahora, que estamos en 530 dólares, estamos mucho más cerca de los 600, desde donde la curva empieza a tener volatilidad.

La realidad, señor presidente, es que hoy por hoy los precios internacionales se deben a dos cuestiones. Primero, a las inundaciones de Estados Unidos y segundo, a que la Argentina está fuera de mercado. Automáticamente, cuando se solucionen estas dos cuestiones coyunturales, vamos a tener precios muchos más bajos de los que actualmente tenemos.

También hay que hablar de las dos resoluciones que atienden a los pequeños y medianos productores. La devolución de las compensaciones a los pequeños productores y el flete. Se habla de 500 toneladas y de los pequeños productores pero hay una cuestión para tener en cuenta: hay sociedades de hecho, sucesiones indivisas en el sector agropecuario, que están contempladas por la AFIP. Por ejemplo, si hay tres hermanos en una sucesión indivisa y uno solo está registrado en el Registro de Operadores de Granos, los otros dos no están registrados pero sí pagan ganancias en cabeza de cada uno. Esto está contemplado por la misma AFIP. Esta resolución, que es para los pequeños productores, no contempla esta situación, dejando a muchísimos pequeños productores fuera de la compensación.

Otro punto al que quiero referirme es el de la falta de inscripción en el Registro de Operadores de Granos, al que ahora se han incorporado los monotributistas. Pero también es importante conocer que dentro del Registro de Operadores de Granos se caen productores por cuestiones formales, por un número de CUIT, y después volver a reincorporarse demora entre 6 y 9 meses. Ese productor no puede tener la compensación y le retienen el 15 por ciento de ganancias.

Se habla del flete como parte de una gran solución, pero la realidad demuestra que es muy difícil de controlar y que también, para compensar el flete, se van a aumentar los arrendamientos en la zona extrapampeana. Porque parece que la compensación que está teniendo está cercando al puerto, está cercando esa producción y por lo tanto los arrendamientos van a subir. Estos son algunos de los puntos que queremos dejar planteados.

Por último, quiero referirme a las normas de la ONCCAA que complican aún más las exportaciones. Ha desparecido la venta a futuro, ya que todo exportador debe tener la mercadería comprada o en tenencia para poder exportar y para que le den el ROE verde. Si no entrega ese ROE, el exportador está haciendo un incumplimiento y por lo tanto es sancionado. Estos son algunos de los puntos que queremos dejar en claro sobre la resolución 125. (Aplausos).

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Roulet.

Sr. Roulet.- Soy Néstor Roulet, vicepresidente de CRA. Deseo agradecer a todos los legisladores por la atención y por este debate, que es muy rico.

Siempre digo que acá estamos defendiendo algo que para nosotros es muy importante: un sistema de vida. Nosotros somos gente del interior, gente que vivimos en el interior del país, donde no sólo tenés que tener sustentabilidad económica sino que dentro de un sistema sustentable tenés que tener sustentabilidad social, cultural y, sobre todo, comunitaria.

Eso realmente es lo que estamos defendiendo, sobre todo los que vivimos en el interior. Muchas veces tenemos que llegar a nuestras casas y no tenemos gas, agua corriente y muchas otras cosas, lo que realmente constituye un problema. De pronto vemos que de nuestros pueblos se van 100, 120, 130 millones de pesos y, en definitiva, vuelve bastante poco. Eso también es lo que estamos defendiendo, y hay que aclararlo.

Todo esto va de la mano de la resolución 125, que es una realidad. No nos engañemos. Tenemos que salir de algo que es importantísimo y que fue reconocido por el ex ministro de Economía: esta resolución 125 tiene efectos no deseados. Lo que tenemos que hacer es sacarle esos efectos. No contempla al pequeño y mediano productor porque, casualmente, cuando se habla de un tema tributario la realidad es que las retenciones son distorsivas. No hay vueltas: son distorsivas.

El impuesto ideal sería el que se aplica a las ganancias, porque si vos tenés más flete, pagás más flete y tenés menos ganancia, pero cuando pagas el impuesto a las ganancias, pagás menos impuestos.

Entonces, la realidad es que al regularizar todo, al hacer universal este sistema, realmente se está produciendo un mal muy grande al pequeño y mediano productor, y sobre todo al pequeño y mediano productor que está alejado de los puertos.

El gobierno quiso corregir esta situación, pero nosotros le dijimos que no existen esos 62 mil productores porque no hay posibilidades productivas ni físicas. Si se calcula el 20 por ciento de lo que sembramos de soja, que son 16 millones de hectáreas, tenemos que el 20 por ciento son 3.200.000 hectáreas. Divídanlo por los 62 mil productores y llegamos a la conclusión de que son productores de 40 o 50 hectáreas. Es decir, hasta hay productores de 20 hectáreas, y no existe la cantidad física.

Además, si se ve el último censo, que se hizo en el año 2001, no hay posibilidades físicas de que exista esa cantidad de productores.

Por otro lado, hay otro efecto no deseado. Me refiero al tema de los mercados a término que, con la corrección que se hizo en la curva, no se soluciona. Esta es la realidad. De lo contrario, pregunten a las bolsas de comercio y de cereales, que son las que trabajan técnicamente –al igual que nuestros técnicos- y van a ver que esto no se soluciona. Esta es una realidad: no hay solución.

Pero después hay otro efecto no deseado que es enorme, que es la expectativa productiva. Esto es fundamental. Si vos siempre tenés tu mismo ingreso, con una soja de 280 o 300 dólares y tus insumos siguen aumentando, cada vez existe menos expectativa productiva. Aparte, tenés menos posibilidad de hacer inversiones.

Nosotros hicimos un trabajo en CRA hace un año y medio donde por cada dólar invertido, tomando en cuenta todo lo que había invertido el productor en fertilizantes y maquinarias, calculamos cuánto había ganado la Argentina en rendimiento de soja. Y llegamos a la conclusión de que por cada dólar que invierte el productor se agrega 0,29 kilo de soja.

Saber esto es fundamental. El productor no se lleva la plata al Uruguay ni a las Islas Caimán. El productor, cuando tiene un peso, lo invierte, y por eso en el interior la actividad económica estaba como estaba en su momento. Lo pone en tecnología.

Si nosotros hubiéramos seguido sembrando con la sembradora de cinco surcos cuando teníamos 8 millones de hectáreas, hubiéramos seguido sembrando sólo 10 millones de hectáreas, pero no más. ¿Por qué empezamos a sembrar 16 millones? Porque invertimos en tecnología.

Cada peso que tenemos lo invertimos en tecnología, y por eso decimos que es mucho mejor producir 150 millones de toneladas de granos teniendo una retención del 30 por ciento, que producir 100 millones de toneladas de granos teniendo una retención del 40, del 50 o del 60. No sirve.

A la Argentina le sirve producir más. Nosotros, cuando heredamos un campo, heredamos la obligación moral, social y humanitaria de producir alimentos, y yo se lo digo a todos los argentinos: lo hacemos con mucho orgullo.

No dejamos una sola hectárea sin producir alimento.

Entonces, lo único que queremos es que no nos pongan palos en la rueda. Queremos trabajar bien, tranquilos. Ese es nuestro pedido.

Los otros días el jefe de Gabinete decía que Roulet estaba sentado en tal lugar de la mesa. Es cierto, yo le dije: “Pasemos hasta julio, trabajemos con la resolución 125 para ver, si es un problema presupuestario, cómo lo podemos arreglar, y después empecemos una nueva siembra con las reglas de juego claras.” Porque empezamos a sembrar con el 24 por ciento, pero nos fuimos al 27,5, después al 35 por ciento y ahora estamos en el 44 por ciento. Y nuestra expectativa productiva –que se rompió y es una de las cosas que hay que arreglar‑, es que si en el mundo sube algo, nosotros tenemos que tomar algo de esa ganancia para poder invertirla.

Muchos de ustedes saben que en enero tuvimos un enorme problema en muchas zonas con una arañuela roja; nosotros invertimos y de pronto pusimos 50, 60 o 100 dólares más a la hectárea en pulverizaciones porque teníamos la expectativa productiva de que lo podíamos recuperar; pero en muchos casos no fue así. Y cuando se habla de todos estos rendimientos, de 30 o 35 quintales, tengo que decir la verdad: en mi zona, el sur de Córdoba, que es una zona muy buena, cada cinco años dos se pierden. Nosotros este año tuvimos 18 quintales de rendimiento. Entonces, si con 30 quintales se obtienen 150 o 200 dólares de ganancia, nosotros tuvimos 100 dólares de pérdida. Esa es la verdad.

Los otros días un gobernador dijo que con 32 quintales obtuvo 300 dólares de ganancia. Si le aplicamos el impuesto a las ganancias, quedan 180 dólares. Si sacamos todos los demás impuestos, quedan 150 dólares para 32 quintales. Y tengamos en cuenta que gran parte de la Argentina tuvo un rendimiento de 18 o 17 quintales. El promedio nacional es de 26 quintales; es decir que hubo gente con 30 pero hubo otra, como nosotros, con 20 quintales.

En soja de segunda, que viene después del trigo, tuvimos 8 quintales de rendimiento. Y es fundamental aclarar que el trigo no compite con la soja. No se hace más o menos trigo por la soja, porque se siembra el trigo y después se siembra la soja. Por el contrario, son complementarias.

Para que ustedes tengan una idea, hace diez años el 30 por ciento de la soja que se producía en la Argentina era soja de segunda, es decir, primero se producía el trigo y después la soja. Ahora es el 17 por ciento. Y no es porque compiten. Es porque no conviene producir trigo, porque si uno siembra trigo no sabe cuánto va a recibir. Esto hay que corregirlo. Lo único que pido es que corrijamos esto, por el bien de la Argentina y en defensa de un sistema de vida que yo tanto defiendo. (Aplausos)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el doctor Juan Pedro Merbilhaa, asesor jurídico de Confederaciones Rurales Argentinas y ex presidente de CARBAP.

Sr. Merbilhaa.- Voy a referirme exclusivamente a los aspectos jurídicos.

Si realmente se cree en la necesidad de establecer las retenciones, a partir de hoy este Parlamento tiene una misión, que es crearlas, porque la verdad es que jurídicamente no existen. La pura verdad es que toda la creación normativa a partir de la cual desde el año 2002 se reimplantaron las retenciones está fuera de derecho.

Este no es un tema de interpretación de bibliotecas. No es la derecha y la izquierda que se interpretan de manera diferente. Se trata de las instituciones.

El Poder Ejecutivo no puede interpretar las normas ni puede crearlas, ya que ésta es potestad exclusiva y excluyente del Congreso. Para interpretar, en la aplicación está el Poder Judicial, y para crearlas, está este Congreso.

Por lo tanto, lo que tiene que tratar este Congreso de la Nación a partir de hoy es la discusión del instituto mismo de las retenciones. No es posible ratificarlas ni descalificarlas ‑no es esa la tarea del Parlamento‑, sino establecerlas y hacerlo de una manera justa.

El artículo 2° del proyecto oficial es un texto letal para este Congreso porque, en definitiva, el artículo 1° no es más que una ratificación, y la verdad es que tiene muy poco sustento jurídico.

Pero el segundo artículo es gravísimo porque ratifica el desprendimiento de potestades que este Congreso nunca debió haber perdido y que claramente la reforma constitucional de 1994 fue la que dio muerte definitiva a toda delegación potestativa anterior a ella.

La Constitución Nacional es una norma superior y posterior al Código Aduanero nacido en la época del gobierno militar que puso esa delegación porque no existía el Congreso. Entonces, para salvar la legislación y seguir con la teoría de facto de la Suprema Corte, creó esa delegación.

En 1994 se muere definitivamente la delegación potestativa. Por lo tanto, este Congreso lo que tiene que tratar hoy es la creación de las retenciones. No puede ratificar y no está calificado para descalificar porque no es el Poder Judicial. Esta es la esencia de la República que hoy el campo viene a pedir. Venimos a tratar de recuperar las instituciones y tratar de colaborar para ello. Junto con esto ‑sin ninguna duda‑ está el sentido federal.

Desde 1810 hasta 1866 ‑primera reforma constitucional‑ fueron básicamente los intereses portuarios los que dividieron a la Nación. Es más: ni la unidad de 1860 pudo resolverlo en el mismo momento y por eso se postergó hasta 1866.

Y la idea de ese famoso artículo 4º donde las retenciones ‑o los derechos de exportación‑ son nacionales, no fue para darle a un gobierno central esos recursos, sino para dárselos a toda la Federación. Precisamente, contra esa centralización peleó este país desde 1810 hasta 1866.

Por lo tanto, señor presidente, creemos que lo que corresponde es el tratamiento de proyectos que se atengan estrictamente a la letra constitucional. No podemos seguir delegando potestades de un poder en otro y para colmo, como consecuencia, castigando la esencia de nuestro régimen republicano y federal. (Aplausos.)

Sr. Llambías.- Señor presidente: hemos utilizado el tiempo del que disponíamos para hacer uso de la palabra, por lo que agradecemos y nos quedamos a escuchar las otras opiniones.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Gracias a ustedes por esta responsabilidad ciudadana, cívica y por la deferencia de estar presentes.

Voy a ceder el uso de la palabra a alguien que si bien no pertenece a ninguna de estas instituciones ha hecho un largo trayecto para llegar aquí y no puede quedarse en el día de mañana.

Sr. Del Fabro.- Muchas gracias por concederme este ratito. Yo soy ingeniero agrónomo y estoy en representación de los productores autoconvocados del Norte de la provincia de Santa Fe.

Puntualmente con un grupo de productores y técnicos, además del acompañamiento de los intendentes de las localidades de Reconquista y de Avellaneda, y de otras poblaciones de la zona, hemos recorrido 800 kilómetros tratando de entablar alguna conversación con la mayoría de los legisladores que nos fuera posible –cosa que hemos estado haciendo en la mañana y en la tarde de hoy‑ poniendo de manifiesto cuál es nuestra realidad zonal que ­–quizás‑ es muy distinta a gran parte de la agricultura y de la ganadería de la Argentina.

Nosotros estamos en una situación muy complicada. Atravesamos una de las sequías más terribles de los últimos 48 o 49 años, según datos de la Estación Experimental INTA de Reconquista, en una actividad agrícola que fue creciendo año a año, fundamentalmente en los últimos tres años, con el cultivo que mayor crecimiento ha tenido: el girasol. Es decir que nosotros no hablamos tanto de las retenciones de la soja, sino puntualmente del cultivo de girasol, que casualmente tiene retenciones muy similares a las de la soja. Teníamos una actividad ganadera que se ha ido desplazando, quizás por falta de políticas y de rentabilidad. Es una zona de cría. Es allí donde se produce el primer escalón para toda la actividad ganadera del país. Se produce el ternero, actividad que se ha visto complicada por falta de rentabilidad y de políticas claras.

A tal punto esto es así que hoy a la tarde nos acompañaba una persona de una industria frigorífica de la zona y nos decía que se ve con mucha preocupación el incremento que se da continuamente en la faena de hembras. Ustedes saben que esto significa matar la fábrica de ese ternero.

También había una incipiente actividad tambera, que se fue complicando por cuestiones de rentabilidad. En el grupo que ha venido aquí hay un productor tambero que hoy lo explicaba muy claramente. Cuando se empezó a complicar con el tambo siguió, y sigue al día de hoy, produciendo con quebranto, pero para contrarrestar ese quebranto se pasó a hacer un poco de agricultura. Hoy se complica con la agricultura, sigue con quebranto en el tambo y sigue trabajando a quebranto porque un tambo no es eléctrico. Uno no puede desenchufar la vaca hoy y si mañana las condiciones favorables retornan la enchufamos y empezamos a ordeñar de vuelta. Es decir que se trata de un proceso lento. Armar un tambo lleva muchos años, mucha inversión. Más aún, en las zonas que les comentaba tenemos cierta marginalidad y muchas condiciones desfavorables.

Todo esto que estoy diciendo está disponible en un relevamiento que hemos hecho con otros técnicos y con productores. Quisiéramos ponerlo a disposición de los señores legisladores. El señor presidente me indicará cómo es el mecanismo. También vamos a dejarle una dirección de correo electrónico para ponernos a disposición a fin de contribuir en todo lo que podamos, para aclarar esta situación.

Con todo esto que les estoy contando, no les queden dudas: nuestra zona ‑según un análisis que hemos hecho en este trabajo técnico- no soporta y un productor no puede sostenerse en el tiempo con una retención que está por encima del 25 por ciento. Esto es para que tengan una idea de lo que estamos hablando.

La mayoría son pequeños y medianos productores, alrededor de 4 mil, que ven comprometida su continuidad en un alto porcentaje. Se trata de gente que vive en el campo, con su familia, en pequeñas poblaciones.

Estamos totalmente convencidos de que es de suma importancia, para poder ‑como decía hoy uno de mis compañeros- regresar tranquilos a la casa de cada uno y pensar en encarar la próxima campaña, contar con las condiciones para que ello suceda. No tenemos duda en cuanto a que no se debe aceptar la resolución 125; creemos que esta es la única forma, no hay otra.

Estamos totalmente confiados en cuanto a que en este ámbito el tema va a ser tratado con toda la seriedad y la responsabilidad que merece. Repito: nos ponemos a disposición de todos ustedes para aportar los datos que les sean necesarios. Ojalá que esto tenga un buen término, que creemos es la salida para pacificar un país que por estos días no tuvo toda la paz que merece. (Aplausos).

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Aclaro que toda la información que nos quieran hacer llegar la pueden dirigir a esta Presidencia.

El Cuerpo de Taquígrafos está tomando nota de cada una de las intervenciones y, por lo tanto, muy rápidamente la versión taquigráfica va a estar a disposición de los interesados en la página WEB de la comisión.

Ustedes pueden hacernos llegar todos los aportes y material técnico que tengan por escrito a la Presidencia de la Comisión de Agricultura y Ganadería. Si los tienen en base electrónica, los vamos estar publicando en la página WEB de la Comisión de Agricultura y Ganadería para que esté a disposición de todos: diputados, entidades, asesores.

Asimismo, también se publicarán los planteos que se realizan aquí en esta primera reunión de recepción de inquietudes, así como los que se van a ir surgiendo en los próximos días.

Quiero aclarar que los representantes de los mercados a término van a estar con nosotros el día jueves por la tarde, junto con los representantes de las bolsas de cereales.

Vamos a ordenar un poco la continuidad de esta reunión.

En primer lugar, hay diputados que se han anotado para hacer uso de la palabra. También están los miembros de las entidades y sus asesores. Entonces, vamos a hacer dos cosas: en primer lugar, vamos a dar la palabra a aquellos diputados que quieran hacer una pregunta exclusivamente vinculada a las recientes exposiciones, por si ha quedado alguna duda o se necesita alguna aclaración, ampliación o precisión. Esto se orienta a la comprensión cabal de cada uno de los miembros de las dos comisiones sobre lo que se ha dicho hasta ahora en este recinto.

No estamos iniciando el debate. Quiero dejar esto absolutamente claro. Vamos a organizarnos para que no quede ninguna duda en cuanto a lo que nuestros visitantes nos han explicitado.

Después vamos a completar las exposiciones. Hay varios colegas que se están anotando en la lista de oradores. Pido que hoy hagamos una lista de oradores a los efectos de que mañana podamos dar inicio al debate con dicha lista, pero no quiero que quede ninguna duda en este momento en relación con todas las preguntas que se quieran hacer sobre las expresiones vertidas.

Por otra parte, pido que completemos la lista de colegas que quieran hacer uso de la palabra. Esa lista se completa y se cierra. Con esa lista empezaremos el debate el día de mañana. Simplemente levanten sus manos y serán anotados en la lista de oradores.

Me dicen que hay algunos productores que también quieren hacer uso de la palabra.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Participante.- Si el señor presidente me permite, quiero decir que para nuestra exposición hemos preparado una presentación en Power Point con el objeto de explicar de una manera gráfica algunas cuestiones que se comentaron en el transcurso de esta reunión.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- La Presidencia lo invita a proyectar la presentación en Power Point en la reunión de mañana.

Las comisiones se han declarado en sesión permanente porque es voluntad de los legisladores escuchar absolutamente a todos los sectores y debatir sobre varios temas. La situación lo amerita y dedicaremos todo el tiempo que sea necesario al análisis de esta problemática.

La presentación en Power Point se hará luego de que hayan hecho uso de la palabra los diputados anotados en la lista de oradores. Se han anotado los diputados Lozano, Adrián Pérez, Galvalisi, Bullrich, Macaluse, Ferro, Raimundi, Sesma, Viale, Montero, Giubergia, Sarghini, Ilarregui, Thomas…

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- La Presidencia solicita a los señores diputados que guarden silencio para que podamos continuar.

Uno de los productores ha solicitado el uso de la palabra porque desea hacer una aclaración…

Sra. Fadel.- Pido la palabra, señor presidente.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra la señora diputada Fadel.

Sra. Fadel.- Señor presidente: está programado recibir todos los días a representantes de distintas instituciones. Si la Presidencia continúa anotando diputados en la lista de oradores, terminaremos hablando nosotros y no escucharemos a los diferentes sectores. Entonces, propongo que durante toda la semana escuchemos a los representantes de las distintas entidades y que al final establezcamos un día específico para debatir entre los diputados.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- La estoy escuchando.

Sra. Fadel.- Lo que yo estoy pidiendo, como moción…

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Pido a los señores diputados que guarden silencio.

Sra. Fadel.- Estoy haciendo una moción de orden, señor presidente.

Pido por favor que primero escuchemos a todas las entidades que tenemos citadas, desde hoy hasta el día jueves, y luego programemos un día completo de debate para todos los señores diputados, porque hoy está aquí el Congreso casi en pleno. Entonces, todos vamos a querer hablar, y si vamos a estar hablando entre nosotros, no vamos a cumplir con el objetivo que tenían las dos comisiones, en el sentido de escuchar lo que las instituciones nos quieren comentar. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Se ha presentado una moción de orden…

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Ferro.- Señor presidente: hubo una moción previa del señor diputado Morini, para que como una cuestión de previo y especial pronunciamiento se agote el debate vinculado con la Resolución 125, y que posteriormente se discutan los demás temas. (Aplausos.)

La tiene que poner en consideración del plenario de las dos comisiones, señor presidente.

Sr. Giubergia. – Señor presidente: efectivamente, al comenzar esta reunión el señor diputado Morini formuló una moción de orden clara y concreta para que las comisiones aquí convocadas traten la Resolución 125, y esa es la que se debe poner a votación. (Aplausos.)

En función de lo explicado por los señores productores aquí presentes, se trata de discutir previamente el tema referido a la Resolución 125, y una vez solucionado ese punto se puede discutir y analizar el resto del temario que se ha presentado. (Aplausos.)

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Lozano.- Señor presidente: hay una moción previa al tema de la Resolución 125 que hace dos horas que la quiero plantear. Si se van a formular mociones de orden, entonces hago la mía.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Enseguida le daré el uso de la palabra, señor diputado.

Antes de entrar en un tratamiento específico vamos a escuchar a todas las personas e instituciones invitadas. Así que les doy la tranquilidad a los estimados colegas en el sentido de que se va a escuchar a todas las personas, instituciones y entidades que se han invitado, previamente a cualquier discusión.

Tiene la palabra el señor diputado Lozano.

Sr. Lozano.- Señor presidente: la mía sí es una moción de orden, como lo fue también la referida a la Resolución 125.

Compartiendo el abordaje integral de todos los temas y la importancia de la Resolución 125, hemos puesto a disposición de los señores presidentes de ambas comisiones un estudio que compara los permisos de exportación de soja y las retenciones que efectivamente se han liquidado entre enero del año 2007 y junio de 2008.

Lo que se observa en ese año y medio es que las retenciones que se liquidan al Estado argentino están entre el 22 y el 24,6 por ciento de lo que se exporta, por lo cual, luego de la Resolución 125, con la que se supone que tenemos que estar discutiendo retenciones del 44 por ciento, en realidad lo que se ha liquidado al Estado es el 24,6 por ciento.

Acá hay retenciones que se les cobra a los productores, pero que no llegan al Estado argentino y quedan en manos de las cerealeras trasnacionales. (Aplausos.)

Este es un tema de imperiosa discusión previa, para que no discutamos un 44 por ciento que el Estado argentino jamás vio ni verá, y para que no discutamos un Fondo Social de Redistribución del Ingreso con más del 35 cuando se está recaudando el 22 por ciento.

Por estas razones, yo pediría que incluyéramos este tema en la próxima agenda para tener la información que corresponde de parte del Ejecutivo –como por ejemplo la apertura de los despachos de Aduana‑, para ver efectivamente lo que está ocurriendo y no debatir en el aire sobre retenciones, que terminan siendo abstractas. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Muchas gracias, diputado Lozano. Reitero que nosotros vamos a escuchar en su totalidad a las instituciones y personas que hemos invitado. Después, cuando entremos en el tratamiento de los proyectos, se incorporará su inquietud.

Tiene la palabra el señor diputado Macaluse.

Sr. Macaluse.- Señor presidente: creo que hasta ahora pudimos debatir en un clima propicio para poder escucharnos respetuosamente. Lo mejor que podemos hacer para contribuir a una resolución es continuar con ese clima. Ahora bien, para poder hacerlo y para poder debatir, estoy de acuerdo con algo que decía la diputada Fadel: hay que escuchar más de lo que uno habla. También creo que es muy difícil discutir en el aire sobre todas las cosas. Vamos a tener que tomar una prioridad. Humildemente, pienso que no nos debemos aferrar a proyectos, porque de ese modo vamos a terminar en una rivalidad que no deriva en resultados. Tenemos que establecer una prioridad: hoy para la sociedad la prioridad es discutir lo que todos sabemos y no postergarlo. Soy autor de alguno de los proyectos que se han mencionado y que se van a tratar acá. Hemos tenido muchísima paciencia al esperar su tratamiento durante tanto tiempo, así que esperar un poquito más no nos va a hacer nada.

Si pudiéramos sentarnos a discutir sobre la resolución 125, que es el corazón de la controversia, ayudaríamos mucho a mantener el clima respetuoso que hubo hoy en la comisión. Es importante que la gente vea que nosotros queremos resolver el problema y no dilatarlo. Por eso, debemos abocarnos al corazón del problema y después discutir otras problemáticas que no son menos importantes. Hoy necesitamos discutir en concreto sobre este tema. Deberíamos votar la moción que se ha planteado, de forma tal de tener un orden de prioridades en la agenda para poder resolver lo que hay que resolver y después lograr la tranquilidad o el bálsamo para discutir los otros temas, donde hay muchos proyectos.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le agradezco sus palabras, diputado Macaluse. Quiero reiterarles a todos los colegas que primero nosotros vamos a escuchar a todas las entidades. Mañana vamos a continuar con ellas. Simplemente doy la palabra a quienes quieran hacer preguntas o aclaraciones.

Sra. Sesma.- Señor presidente: pido la palabra para apoyar una moción de orden.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Diputada Sesma: ya le voy a dar la palabra y vamos a escuchar a todos. Después les voy a dar la palabra a aquellos que quieran preguntar, ampliar o precisar algunos de los aspectos que han planteado nuestros distinguidos visitantes. Eso para que no quede ninguna duda, además de reiterarles la posibilidad que tienen de hacernos llegar sus materiales. Hemos aceptado al inicio estar en sesión permanente para discutir todo en profundidad y, en primer lugar, escuchar a la gente de las entidades. No va a haber ninguna cortapisa para los debates. Ustedes saben que ya planteamos que no está pautada la hora de finalización del debate.

Tiene la palabra la señora diputada Sesma.

Sra. Sesma.- Voy a ser muy sintética, pero de acuerdo al reglamento me corresponde hablar. Desde el bloque Socialista queremos apoyar la moción que se hizo al inicio de esta reunión. Concretamente, queremos decir que entendemos que todos los temas enunciados en el temario son importantes, porque hacen a una política agropecuaria integral. Todos estamos ansiosos de que se pueda definir esta política en forma concertada.

Pero la prioridad de esta comisión hoy, por el conflicto planteado, por los graves perjuicios causados a la sociedad y fundamentalmente a determinadas provincias de la región centro en los últimos cien días, es que se trate el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo. Creemos que esta es la prioridad y por eso queremos agregar nuestro apoyo a la posición del señor diputado Morini formulada al inicio de esta reunión.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Yo le agradezco y le aclaro que estamos hablando de lo mismo, señora diputada.

Tiene la palabra el señor diputado Bullrich.

Sr. Bullrich.- Señor presidente…

Sra. Fadel.- Hay una moción, señor presidente.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Ya la vamos a tratar.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Bullrich.- Discúlpeme, señor presidente, yo quiero plantear algo que es muy claro. Para que sea ordenada la reunión y poder escuchar a la gente, votemos el cambio de orden en el temario y listo. Pongamos primero en el temario el tratamiento de la resolución 125, escuchamos a toda la gente que quiera hablar sobre ese tema y después pasamos a los demás temas.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Bullrich.- Estamos planteando que el primer proyecto que se va a tratar mañana es el precio pleno del trigo, y eso no es así.

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Por favor, primero que termine de hablar el señor diputado Bullrich.

Sra. Giudici.- Diputado Cantero: le vengo pidiendo la palabra hace dos horas, y estoy de rojo, no puede no verme. (Risas.)

– Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Giudici.- Le pido una interrupción al diputado Bullrich.

Sr. Bullrich.- Se la concedo, señora diputada.

Sra. Giudici.- Me sigue ignorando el señor presidente. Quiero plantear un tema.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- No la ignoro, señora diputada.

Tiene la palabra la señora diputada Giudici.

Sra. Giudici.- No quiero que nos guiemos por la sensación de que está todo bien. Les quiero comentar que la minoría no ha participado de la redacción de esta agenda, y lo que estamos pidiendo distintos diputados es que el primer tema a tratar sea la derogación o suspensión de la resolución 125. (Aplausos.)

Si la minoría no puede participar de la redacción de la agenda, tampoco va a poder participar del resultado final, que como vemos va a ser cantado.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Señora diputada: parecería que usted todavía no leyó el reglamento. La agenda la define la Presidencia en uso de las atribuciones que le confiere el reglamento.

Sra. Giudici.- Quiero hacer uso de mi libertad de expresión entonces.

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Tiene la palabra el señor Orsolini.

Sr. Orsolini.- Ya me presenté hoy, soy Pablo Orsolini, vicepresidente de Federación Agraria.

Brevemente, me parece importante ‑ya lo dijo el presidente de mi Federación y algunos compañeros míos‑ que se haya accedido a tratar este tema que venimos reclamando hace mucho tiempo. También es importante escuchar a todas estas entidades que ustedes van a consultar durante todos estos días, incluso hasta el viernes.

Señor presidente: hay un país que está mirando esto, y hay un país que está esperando que este Congreso se defina sobre la resolución 125. Por eso es importante que este Congreso suspenda la resolución 125, para que el país pueda estar pacificado y en tranquilidad, y a partir de ahí se pueda discutir con todas estas entidades a ver cómo vamos a ir hacia delante. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Cantero Gutiérrez).- Le agradezco nuevamente la intervención. Le reitero a los distinguidos miembros de la Federación Agraria que el mismo derecho que ha tenido su institución lo tendrán todas las instituciones y entidades de la República Argentina, que también miran esperanzadas cómo somos capaces de escucharnos entre todos, en la diversidad que significa la República Argentina. Eso es lo que vamos a hacer.

En tal sentido, mañana a las 15 horas continúa la sesión.

– Se pasa a cuarto intermedio a la hora 22 y 40.

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