El kirchnerismo dejará de poseer su mayoría calificada y estaría al borde de perder su quórum propio. La oposición, aunque dividida, se quedaría con 29 bancas.
Por Pablo Winokur
Hagamos un mapa inicial. Según el esquema del Senado, trazado el 10 de diciembre de 2007, cuando se ajustó la última composición, el oficialismo contaba con 41 senadores propios y ocho aliados. En total, 49 votos que le permitían tener su quórum propio y mayoría calificada, en caso de ser necesario.
Desde entonces hasta hoy, sin elecciones de por medio, algunas cosas cambiaron. El oficialismo perdió a tres de sus aliados: el santiagueño Emilio Rached, la correntina Dora Sánchez y el salteño Agustín Pérez Alsina. El rionegrino Pablo Verani quedó en una posición oscilante.
En las propias filas también hubo problemas. Los salteños Sonia Escudero y Juan Carlos Romero quedaron al borde de la oposición, pese a que formalmente todavía integran el bloque del FpV.
Este análisis se hace sin tomar en consideración las votaciones respecto al conflicto con el campo, sino las actitudes posteriores de los legisladores ante otras votaciones complicadas.
En este marco se producirán las elecciones legislativas que harán que cambie un tercio de la composición del Senado. Y esto generará un nuevo mapa en esta Cámara.
Las provincias que esta vez renovarán sus lugares en el Senado son: Córdoba, Santa Fe, Mendoza, La Pampa, Chubut, Tucumán, Corrientes y Catamarca. En todas ellas el FpV pone en juego 13 bancas. ¿Cuántas perderá el oficialismo en el camino?
Las estimaciones previas indican que Córdoba no será favorable al oficialismo, especialmente si prospera la alianza entre Luis Juez -quien encabezaría la lista-, la Coalición Cívica y la UCR. Allí el oficialismo perdería un escaño, porque retendría la posición minoritaria.
Algo similar sucedería en Santa Fe, aunque la cosa está un poco más peleada. Allí, a diferencia de Córdoba, hay un candidato fuerte del FpV que es Carlos Reutemann. No obstante, la posición de oficialismo por parte del Partido Socialista, y el malestar con el kirchnerismo en esa provincia luego del conflicto con el campo, podría inclinar la balanza. Hoy el FpV cuenta con dos bancas allí, y podría perder una.
En Mendoza todo depende de si prospera o no la alianza entre el cobismo y el radicalismo tradicional. De concretarse, poco podría hacer allí el oficialismo, dada la mala imagen que cosecha su gobernador, Celso Jaque. Las encuestas marcan una imagen positiva de su gestión entre el 13 y el 26%. El escenario es complicado para el oficialismo, incluso con la oposición divida. Es otro distrito donde el FpV tiene dos bancas, de las cuales perdería una.
En Corrientes hoy el oficialismo cuenta con un hombre propio -Fabián Ríos, hoy candidato a gobernador- y una aliada incondicional, como Isabel Viudez. El radicalismo K tiene a Dora Sánchez, quien ha tenido algunas idas y venidas en su relación con el oficialismo. Aquí dependerá mucho de quién se quede en la gobernación de la provincia, pero todo indicaría que el radicalismo K se podría quedar con las dos bancas mayoritarias. En las últimas horas el actual gobernador Arturo Colombi, anunció que se presentará a la reelección. Esta vez jugará con Julio Cobos, por lo tanto ya no será un aliado del Gobierno. Los K perderían en este distrito una banca.
En Catamarca habrá otro escenario complicado. Allí, el Frente Cívico y Social seguirá manteniendo su hegemonía y probablemente mantenga las dos bancas que actualmente posee. Sin embargo, las dudas se suscitan por el lado del peronismo, que hoy encabeza Luis Barrionuevo. El dirigente gastronómico es un hombre del justicialismo anti-k. En caso de obtener la banca por la minoría no votaría en consonancia con el FpV. Habrá que ver si otra línea del peronismo logra hacerle frente.
En el resto de los distritos, el FpV mantendría su histórica ventaja. En Chubut y La Pampa sostendría sus dos senadores, mientras que la oposición sólo podrá retener la minoría. En Tucumán, también se impondría el oficialismo, que ganaría una banca.
En este escenario, estas son las proyecciones: el FpV perdería tres de las 13 bancas que pone en juego. El bando de los aliados al Gobierno perdería cuatro bancas. Y la oposición ganaría siete bancas respecto a la anterior composición.
Los números finales serían 39 senadores del FpV y tres aliados. A esto habría que restarle los dos votos de los senadores salteños, que si bien se mantienen en el bloque oficialista por una cuestión formal, no suelen votar con el kirchnerismo. 30 hombres y mujeres se quedaría la oposición.
El gobierno necesitaría 48 votos para obtener una mayoría calificada, número que le estaría muy esquivo. Para tener el quórum propio (37 senadores sentados), también tendría dificultades.
No obstante ello, el mapa de la oposición tampoco es sencillo. No es lo mismo la Coalición Cívica que el ARI Tierra del Fuego, que tiene una posición más cercana al Gobierno. El oficialismo podrá recurrir a ellos y otros aliados circunstanciales para forzar la aprobación de sus leyes.
Sea como fuere, con este escenario, se termina la mayoría automática del kirchnerismo en el Senado. El panorama a partir del 10 de diciembre, seguramente será distinto a lo que conocimos hasta ahora. Habrá que ver cuán distinto. Aunque para eso, todavía faltan muchos meses.
ANTES
FpV 42
Aliados 7
Oposición 23
DESPUES
FpV 39
Aliados 3
Oposición 30