Hay una creciente preocupación del Gobierno porque vuelva el conflicto con el frente agropecuario a raíz de la crisis que golpea al mundo entero.
A pesar que desde Casa de Gobierno se siguen minimizando las posibilidades que tiene el sector de repetir el duro enfrentamiento del año pasado, el frente agropecuario es mirado con creciente preocupación en los ministerios de Economía y Producción.
En los pasillos del Palacio de Hacienda se escuchan comentarios de alerta y temor por las consecuencias que podría tener en la economía local una repetición de los hechos del 2008. “Sin dudas que el panorama ahora no es el mismo. El conflicto agropecuario el año pasado provocó problemas, pero ahora, con la recesión económica mundial, la situación podría ser realmente complicada”, señaló un funcionario.
El mayor temor que existe en este sector del Gobierno es que si los dirigentes rurales se ponen inflexibles y van hacia medidas de fuerza, eso provocará una mayor caída de la actividad económica.
Es elocuente que la “espalda” que tiene el Gobierno para soportar otro embate del sector rural es bastante más pequeña de la que poseía el año pasado. “Ahora el panorama es muy difícil, porque está la situación de las retenciones, la recesión mundial y, ahora, en estos últimos tiempos, se le agregó la sequía”, aseguró un dirigente de la Mesa de Enlace.
A partir de este cuadro de situación, es que el frente agropecuario puede representar el lobby más duro para la actual gestión K, mucho más que la oposición política de estos momentos.
Son varios los analistas económicos que muestran una enorme preocupación si finalmente los dirigentes rurales aplican medidas de fuerza en los próximos días.
Sería, en definitiva, uno de los escenarios más peligrosos. Hay que calcular que en este momento existe un menor nivel de actividad económica, de recaudación fiscal, restricción en el comercio exterior, menor consumo y generación de empleo.
Por lo tanto, dentro de ese contexto, si los dirigentes rurales aplican medidas de fuerza se agravaría la caída de la actividad, de los ingresos, conjuntamente con un fuerte crecimiento de la inflación.
Pero más allá de que el panorama es sombrío, tanto entre los empresarios como en el propio Palacio de Hacienda, hay una sensación de pesimismo en cuanto a la relación del Gobierno con el campo.
“Por más que bajen las retenciones en el sector, la relación ya está quebrada”, admitió un funcionario de Casa de Gobierno.
Es más, en la Casa Rosada aseguran que el lobby por las retenciones ya volvió y que esto pudo verse en la tapa de determinados diarios en los últimos días.
“No es una casualidad que diarios importantes titulen en tapa que Córdoba y Santa Fe piden por las retenciones”, agregó el funcionario.