Tras el acuerdo, dirigentes del campo quieren más participación del Congreso.
El acuerdo parcial al que arribaron en la última semana el Gobierno y los dirigentes de la mesa de enlace agropecuaria es vista con cierto recelo por las bases de los ruralistas, quienes quieren que el Congreso tenga una mayor y decidida participación en las resoluciones y decisiones que se adopten sobre el sector.
Así se lo expresaron diversas filiales regionales a las cuatro entidades que conforman la mesa de enlace después de conocerse el acta acuerdo suscripta entre las partes.
Uno de esos dirigentes, que pidió reserva, aseguró que “muchos de los ruralistas de base ya están cansados de las promesas”.
“Ellos quieren que lo que se anuncie se implemente, en forma rápida y concreta. Además, si bien hubo algunas medidas que son positivas, lo grueso todavía no se ha tocado y eso molesta mucho”, resaltó la fuente.
Lo grueso, en realidad, son las retenciones que se aplican a la soja. El Gobierno se mantuvo firme en las últimas negociaciones en no ceder a esa presión y de allí es que los ruralistas consideran que debe haber una mayor participación del Congreso.
“Es que son los legisladores, los representantes de las distintas regiones del país los que conocen la situación de los productores, de los agricultores y no los tecnócratas que trabajan en Economía o en el Ministerio de la Producción”, apuntó otro dirigente.
De todas maneras, los mensajes de algunos dirigentes de la mesa de enlace fueron de advertencia, a pesar del acuerdo firmado.
Por eso, el titular de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, resaltó que “el conflicto no está solucionado. Es un encuentro que permite crear vínculos y confianza. Hemos tenido algunos avances y los llevamos a un papel, y esperamos ver que se pongan en marcha”.
Al respecto, Marío Llambías, titular de CRA, consignó que “no somos magos para solucionar todo en cuatro horas, y por eso existirán más reuniones, ya que el conflicto es grave”.
De todas maneras, tanto en el propio seno de la mesa de enlace como en el Gobierno coincidieron en destacar que la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de participar en la reunión de la última semana fue un hecho contundente y con un mensaje directo: avanzar en un diálogo concreto entre ambas partes.
El golpe de efecto fue indudable. Si bien había una gran expectativa con la reunión, nadie había calculado que la Presidenta en persona se iba a acercar al encuentro.
“Fue una demostración elocuente del interés que tiene el Gobierno para profundizar el diálogo y las soluciones para el sector productivo”, aseguró una importante fuente del Palacio de Hacienda.
En el Ministerio de Producción, algunos asesores comentaron que el eje de la discusión ya no era el tema retenciones a las exportaciones de granos, sino otros aspectos trascendentes como el problema de los lácteos, carne, y la creación de un ente que se encargue de la comercialización de la cosecha.
“Creo que, desde el punto de vista oficial, se logró que los productores no concentren toda la discusión en las retenciones. Eso fue lo que trabó todas las conversaciones el año pasado”, resaltó el mismo funcionario.