El titular del radicalismo asegura que el desafío de la oposición es limitar la capacidad de "año" de los Kirchner durante este período.
El senador Ernesto Sanz recriminó al Gobierno nacional de no aceptar ningún diálogo y se quejó porque la gestión kirchnerista "va a morir con esta actitud intransigente".
De esta manera, el titular de la UCR consideró que el gran desafío de la oposición será "tratar de que los Kirchner hagan el menor daño posible antes que se vayan" en las elecciones presidenciales 2011.
Sanz lamentó que "habrá que acostumbrarse a tener durante dos años un escenario de conflicto permanente", pero rescató que "el Congreso recuperó su lugar no por decisión del Poder Ejecutivo, sino por decisión de la Justicia. Indefectiblemente el tema tiene que pasar por el Congreso".
En declaraciones a un matutino, Sanz sostuvo que "el país ha cambiado y el Gobierno ha empezado a sufrir las consecuencias de un nuevo equilibrio. Siempre reclamé que la Justicia actuara para corregir el enorme desequilibrio que había construido el kirchnerismo desde que llegó al Gobierno".