Así fue para los periodistas cubrir la sesión del Senado. Sucede que como coletazo de los problemas de energía, en la Sala de Periodistas de la Cámara alta no funcionaban algunas computadoras, ni el aire acondicionado y ni qué hablar de Internet. Y como en Diputados -donde sí había Internet- no se difundía el audio […]
Así fue para los periodistas cubrir la sesión del Senado. Sucede que como coletazo de los problemas de energía, en la Sala de Periodistas de la Cámara alta no funcionaban algunas computadoras, ni el aire acondicionado y ni qué hablar de Internet. Y como en Diputados -donde sí había Internet- no se difundía el audio de la sesión, los trabajadores de prensa debieron trabajar el doble y transpirar el triple. Un fin de año olvidable…