Por Sergio Saban. A pocos meses de las elecciones los jugadores se reservan sus fuerzas como expertos boxeadores que esperan el último round para salir a dar el golpe que derribe al oponente.
Como si se tratara de un viaje en donde todos nos encontramos en una nave que viaja o navega rumbo a Octubre, en Argentina se van acomodando los pasajeros y preparando para llegar a Octubre habiendo pasado un invierno sin que los mate el frío, la indiferencia, o al menos llegar a Octubre sin que los bajen de la lista o de su candidatura.
Nadie, salvo dos, tiene asegurado ser verdaderos candidatos a ocupar un cargo en el próximo gobierno, me refiero a Daniel Scioli y al ingeniero Maurcio Macri.
Todos los otros, estamos postulándonos a uno u otro cargo, tratando de evitar que la trituradora nos pase de cerca y nos obligue a bajarnos o nos someta a la mayor disciplina partidaria que nos exige estar disponible y no pretender ni exigir nada.
Hacerse medir es la cuestión.
Las encuesta nos dicen si podemos ser candidatos o no y a que, si la gente nos conoce o no lo suficiente para poder estar en una lista a diputados o senadores o a intendentes.
Pero también, el dedo del líder partidario nos sube o nos baja a piaccere.
A pocos meses de las elecciones los jugadores se reservan sus fuerzas como expertos boxeadores que esperan el último round para salir a dar el golpe que derribe al oponente y que no le permita levantarse.
Parecería que nadie quiere gastarse en debatir ideas o proyectos de gobierno, está claro que el FPV propone seguir con su modelo de inclusión social pero a costa de endeudar el país por las próximas 10 generaciones, y está claro que del arco opositor se propone un cambio puro y totalmente opuesto al actual y eso es bueno porque el votante puede elegir entre lo que ya conoce hace 14 años o lo que vendrá.
Vemos que en la nave se levantan algunos de sus asientos, y abren su bolso y se abrigan porque se viene el frío de Junio y Julio, otros se levantan para ir al baño, otros esperan desesperadamente a la azafata que les traiga y sirva dos botellitas de vino o whisky y algunos se animan al vodka lo cierto es que de lo que se trata es de llegar a destino, no pasar frío y llegar intactos sin tener que bajarse de ninguna lista.
Algunos sólo preparan su bolso para salir primeros de la nave y están inquietos y preparados mirando su reloj y contando las horas para que una vez que llegue a Octubre, no esperar siquiera saber quien ganó o quien fue elegido presidente, solo quieren bajarse de la nave y desaparecer por completo como lo supo hacer un conocido ex político devenido empresario de medios que apareció 20 años después siendo el dueño de canales de televisión medios gráficos radios en fin, sin siquiera nunca haberle conocido un trabajo mas que los pocos años que actuó como diputado nacional.
Lo cierto es que la nave llegará a destino piloteada con piloto automático gracias a los prestamos carísimos que toma la actual administración y que la otra deberá hacerse cargo de pagar claro, tomando prestamos mucho más caros, y así queridos compatriotas seguiremos viajando eternamente hasta que un día dejen de prestarnos y nos quieran cobrar casándose con nuestra hija menor de edad y tendremos que dar el consentimiento.
Quedarán en la nave los que no tienen ganas de irse del país ni tengan razones para hacerlo, los que no tengan razón para huir, y los que tendrán que hacerse cargo de conducir un país, que seguirá padeciendo los mismos trastornos porque aquí nadie se ocupa de lo mas importante que es tratar y curar la salud mental de Argentina, porque como siempre afirmo, el problema de Argentina es su dirigencia política, su crisis política, su desencuentro, su rivalidad y su enfrentamiento originado por intereses económicos y no por ideologías.
Así que nada más podemos pedir que otra cosa que llegue Junio, pase Julio rápido, que Agosto no sea tan frío y que pasemos un invierno con calma y sin salir de nuestras casas, viendo y escuchando las 3000 emisiones que faltan transmitirse usando la cadena nacional y teniendo olvidadas las cacerolas golpeadas en algún lugar remoto de nuestra casa, como un recuerdo que ya no recordamos y con el ánimo esperanzado en que llega Octubre y la ciudadanía podrá elegir entre dos personas, que para mí representan al mismo sector , a los mismos intereses y con la misma cultura y provenientes de la misma clase social, los dos de origen italiano , aunque uno de ellos en los últimos diez años se haya mostrado como nacional y popular y el otro proponga el cambio afirmando que es peronista, baile mucho mejor, sonría y sea optimista, lo cierto queridos lectores es que a los dos, les encantan las pastas el fútbol y las mujeres hermosas.
Saque usted mismo sus propias conclusiones.