Desde el Pro apuestan fuerte a una candidatura de Esteban Bullrich y le sacan jugo a la polarización

Con Carrió ya descartada, un sector del macrismo ve al ministro de Educación picando en punta para competir en la provincia de Buenos Aires, y se esperanzan con la dispersión del peronismo. “La grieta, desde el punto de vista electoral, es buena para Cambiemos”, celebran, todavía con la euforia del 1A.

Por Carolina Ramos

A casi dos meses del cierre de listas para las PASO, y con Elisa Carrió ya fuera de escena en el principal distrito del país, en un sector del Pro aseguran que el ministro de Educación, Esteban Bullrich, pica en punta para competir por una banca en el Senado. Se esperanzan con la dispersión del peronismo, donde la figura de la expresidenta Cristina Kirchner divide aguas, y apuestan a que la grieta termine consumiendo a la figura de Sergio Massa.

Bullrich es uno de los nombres que, junto a la responsable de ACUMAR, Gladys González, y el neurólogo Facundo Manes, circula desde hace tiempo para encabezar la boleta de senadores de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. Los elogios son públicos y parejos para los tres, pero un encumbrado dirigente del Pro asegura que el ministro es número casi puesto.

“Es el mejor candidato. Tuvo una buena gestión como ministro de Educación en la Ciudad y ahora en la Nación, y es un militante político las 24 horas. Tiene vocación para ser candidato y recorre la Provincia desde la campaña de Macri a presidente”, lo ensalzó la fuente consultada por parlamentario.com, y aclaró que las esperanzas estaban depositadas en Bullrich desde antes del conflicto docente.

Al macrismo todavía le dura el fervor de la marcha del 1ro. de abril “en defensa de la democracia”. El Pro siente que ganó oxígeno con la polarización, y a ese alivio se suma una importante cuota de optimismo: creen que esa dicotomía entre “pasado” y “futuro” hoy es un factor más determinante que la situación económica a la hora del voto.

“El mérito del Gobierno es haber mantenido la estabilidad económica, pero con eso solo no alcanzaba”, reconocen en la mesa chica de Cambiemos, y agregan que si el Gobierno no comete ningún tropiezo de aquí a las elecciones, el Frente para la Victoria los llevará, precisamente, a la victoria. “La gente -insisten- no quiere volver al pasado, y hay que aprovechar este contexto. La grieta no es buena para el país, pero desde el punto de vista electoral, es buena para Cambiemos”.


Para referirse a Florencio Randazzo, el exministro de Transporte que negocia con intendentes y legisladores, en el Pro usan una metáfora futbolera: “Está en tiempo de descuento”. El chivilcoyense todavía no rompió el silencio, pero esta semana consiguió una foto con senadores peronistas. En el macrismo tienen presente un dato que en la vorágine electoral pasa desapercibido: “el Flaco” nunca fue candidato.

Por otra parte, piensan que si Cristina se presenta tiene poco que perder. Y advierten que “si no juega, su espacio dejará de existir y está claro que en 2019 no es alternativa”, sugieren, siempre con la mente en la polarización electoral. ¿Qué pasará, entonces, con Massa? “Lo mejor que le puede pasar es que Cristina no juegue, porque se cierra la grieta y se abre la avenida”, sugiere a título personal un diputado de primera línea.

En esta atomización del peronismo se instalaron también los intendentes de La Matanza, Verónica Magario, y de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. En otro carril está la líder del GEN, Margarita Stolbizer, que aún no le puso el broche de oro a su alianza con Massa. Por el lado del tigrense tampoco se descarta la posibilidad de postular a su esposa, Malena Galmarini, aunque un escalón delante estaría el exministro Roberto Lavagna. Las cartas están echadas.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password