Con polémica y en 48 horas, el oficialismo logró sancionar la ley de emergencia pedida por Fernández

El proyecto de “solidaridad social y reactivación productiva” fue aprobado en el Senado con 41 votos afirmativos, 23 negativos y una sola abstención. Juntos por el Cambio no bajó al recinto al término de un cuarto intermedio y así convalidó el tratamiento de la iniciativa. La norma le da amplias facultades al presidente.

Por Carolina Ramos

Tras 48 horas de debate frenético, el Frente de Todos consiguió sancionar la primera ley pedida por el presidente Alberto Fernández, que le otorga amplias facultades en el inicio de su gobierno. El proyecto de ley de “solidaridad social y reactivación productiva en el marco de la emergencia pública” fue aprobado en el Senado en la madrugada de este sábado con 41 votos afirmativos, 23 negativos y una sola abstención, de la riojana Clara Vega, recién asumida.

La iniciativa había sido avalada en la Cámara de Diputados apenas unas horas antes y Juntos por el Cambio ayudó, con su ausencia, a habilitar el debate en el Senado. Es que al momento de votar el tratamiento del proyecto sobre tablas, para lo cual se requería una mayoría agravada, el interbloque de la oposición no bajó al recinto, y permitió así que el Frente de Todos lograra unanimidad.

La sesión -la primera presidida por la vicepresidenta Cristina Kirchner- inició con la jura de la senadora Vega en reemplazo de la intendenta electa de La Rioja, Inés Brizuela y Doria, tras lo cual se le tomó también juramento a Martín Lousteau (UCR) y a Laura Rodríguez Machado (Pro) como vicepresidentes del Senado. Además, se aprobó sin inconvenientes el nuevo Consenso Fiscal firmado entre el Ejecutivo nacional y los gobernadores.

A continuación, Cristina dispuso un cuarto intermedio que se extendió por más de una hora, con el fin de analizar el proyecto que ingresó a la Cámara alta cerca de las 4 de la tarde. Fueron momentos de tensión, donde Juntos por el Cambio, con Luis Naidenoff a la cabeza, dio un fuerte debate interno sobre la decisión de habilitar o no el tratamiento de la iniciativa.

Triunfó la primera opción y así fue como, con las bancas vacías del interbloque opositor, el oficialismo bajó al recinto y votó la apertura del debate a mano alzada. Acompañaron los senadores Alberto Weretilneck, exgobernador de Río Negro; el santafesino Carlos Reutemann, quien comparte interbloque con Juntos por el Cambio; y Lucila Crexell, quien abandonó hace pocos días esa bancada para mantenerse independiente.

La oposición no tuvo margen para introducir cambios al proyecto, pues todas las modificaciones habían sido negociadas horas antes en Diputados. Juntos por el Cambio pretendía que jueces y diplomáticos no quedaran exceptuados de la suspensión de la fórmula jubilatoria, pero el Frente de Todos blindó el texto, ya que cualquier modificación hubiese obligado a devolver la iniciativa a la Cámara baja.

Sorpresivamente, en plena sesión irrumpió un mensaje de Fernández publicado en las redes sociales donde anunció que ampliará el temario de sesiones extraordinarias y que promoverá una ley para eliminar las jubilaciones de privilegio de las que gozan jueces y diplomáticos.

“Para poder salir de la emergencia económica y social en la que estamos, vamos a trabajar para construir una sociedad que iguale las oportunidades de todas y todos. Debemos esforzarnos para ayudar a poner de pie a esta Argentina que tanto amamos”, publicó el presidente en uno de los “tuits” que fueron leídos en el recinto por la senadora Anabel Fernández Sagasti.

El debate del proyecto de emergencia duró nueve horas y se desarrolló sin sobresaltos, ya que el oficialismo tenía asegurada la mayoría de votos. Los senadores hablaron sin límite de tiempo, lo cual extendió la discusión más de lo esperado, aunque cerca de las 23 se bajaron varios oradores de la lista.

El proyecto declara la emergencia en nueve áreas – económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social-, suspende por seis meses la fórmula de movilidad jubilatoria, sube las retenciones a la soja y crea un impuesto al dólar turista, entre otros aspectos.

Al momento de votar, Juntos por el Cambio advirtió sobre la existencia de un artículo “inédito”, el 34, que eliminaría el impuesto a las Ganancias a la renta financiera. Pero Cristina Kirchner dijo que “no iba a poner en duda el proyecto aprobado en Diputados” y se votó esa redacción.

Luis Naidenoff, jefe del interbloque de senadores de Juntos por el Cambio, advirtió que “la emergencia siempre fue el paraguas que ha servido para que un solo poder se apropie de facultades que le corresponden a otro poder, para que la imposición y la discrecionalidad sean el denominador común”. “Con esta ley vuelven recargados”, avisó el formoseño.

En tanto, el titular de la bancada del Frente de Todos, José Mayans, consideró que la ley “es el inicio de un cambio de rumbo”. En un discurso que duró media hora, resaltó que Cristina “dio un ejemplo de trabajo para comenzar el primer paso de la unidad del movimiento nacional y popular. Un gran paso para poder cambiar el rumbo de la política de nuestro país. Estamos en ese camino: independencia económica primero y soberanía política sin superpoderes para el Fondo Monetario Internacional”.

El encargado de abrir la discusión fue el futuro presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Caserio, quien apuntó a la herencia recibida por la gestión anterior para justificar la necesidad de la emergencia.

El cordobés precisó que “la pobreza llegó al 40,8%”, esto es, “prácticamente 17 millones de personas, una circunstancia que en un país como el nuestro no debería ser así”. A su vez, habló del “8,9% indigencia, con más de 4 millones de personas” en ese estado, que “corren el enorme riesgo de no tener un plato de comida en su mesa”.

“La emergencia es el modo que tenemos para salir de este problema. Esta ley es para poner a la Argentina en movimiento y que no siga parada”, sostuvo.

Caserio destacó que se faculte al Poder Ejecutivo a llegar adelante las medidas necesarias para “asegurar la sostenibilidad de la deuda pública”. En ese sentido, habló de 276 mil millones de dólares de deuda, “una herencia agobiante y difícil de resolver, a devolver en un tiempo angustiante”.

El senador explicó que por 180 días las tarifas eléctricas y de gas natural se mantendrán, con el compromiso del Estado de hacer una revisión integral del cuadro tarifario, con intervención del ENRE y el ENARGAS.

A su turno, María de los Ángeles Sacnun, la elegida para encabezar la Comisión de Legislación General, sostuvo que la base de la delegación de facultades “tiene que ver con retomar un rumbo de desarrollo con justicia social, crear las condiciones para asegurar la sustentabilidad y el sostén de la deuda pública y que sea compatible con la recuperación económica del país”.

“Debemos atar la responsabilidad que tenemos los argentinos en el pago de la deuda pública a la capacidad de crecimiento y de desarrollo de la economía del país, de la generación de empleo, del fortalecimiento del aparato productivo”, sostuvo Sacnun.

Desde Juntos por el Cambio, Esteban Bullrich lamentó que la “esperanza” por el “llamado al diálogo” que hizo Fernández en su discurso de asunción “se diluye con este proyecto de ley. Se nubla, se aleja, se entristece. Porque esta ley ignora las instituciones”.

Para Bullrich, el proyecto puesto a debatir “hace de este Congreso una herramienta inútil para la construcción de consensos”. “Esta ley atenta contra la República y la división de poderes”, insistió el legislador del Pro.

Por la UCR, Martín Lousteau advirtió que el proyecto del presidente delega más facultades que en 2002, “y en 2002 fue la peor crisis social, económica y política de nuestra historia moderna”. “Había una megadevaluación que era equivalente a que el dólar hoy pase a 240 pesos; eso había hecho que se rompieran todos los contratos. Cinco presidentes en dos semanas, muertos y represión”, recordó.

Lousteau aclaró que “no es que (el proyecto) entró hace tres días, es el método. No es solo que recién lo conocemos; es que en la Cámara de Diputados, cuando votaban en particular, no quisieron leer un artículo que ahora sabemos que tenía excepciones en el congelamiento para algunos sectores”.

Otra radical, Silvia Elías de Pérez, sentenció: “No puedo avalar un proyecto en el que incumplimos con el mandato que nos da la Constitución y el pueblo. Este proyecto pretende que le cedamos al Poder Ejecutivo todas las potestades que tenemos en nuestras bancas”.

“Este proyecto ingresó por la ventana y en vez de ser solidario, expolia a los jubilados y quiere hundir al campo. Si quieren reperfilar la deuda con mejores condiciones no necesitan esta ley”, sostuvo Elías de Pérez, y concluyó: “Hoy le digo no a la persecución del campo, no al impuestazo, no con los jubilados”.

También tuvo su discurso Maurice Closs, quien debutó como integrante del oficialismo. El exgobernador de Misiones opinó que “nadie desea asumir en un país como el que le tocó asumir al presidente Fernández, sin acceso al crédito, totalmente en default, con una pobreza en el 40%, es un país claramente difícil de administrar. Esto constituye el pilar fundamental de emergencia”.

“Hay tres cosas transversales de este proyecto. La primera es que busca un principio de solidaridad, una ayuda frontal hacia los más vulnerables; la segunda es recuperar la economía; y la tercera es que esto sea hecho con coherencia y solvencia fiscal”, enumeró, y aseguró: “Gobernar no es fácil, es decidir y priorizar. Y en una Argentina con serios problemas financieros hay que hacerlo”.

FOTOS: HSN

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