Punto final para el diferendo planteado en el seno de Hacemos por Nuestro País, la lista que lleva como precandidato presidencial a Juan Schiaretti, y la Democracia Cristiana.
Una gran controversia se planteó desde el mismísimo día del cierre de listas entre la Democracia Cristiana y el cordobesismo, que impulsa la candidatura de la fórmula integrada por Juan Schiaretti y Florencio Randazzo para estas elecciones. Ese día terminó la convivencia pacífica -o matrimonio por conveniencia- entre el gobernador cordobés y la DC. Al menos los democristianos porteños.
Es que en CABA, el titular de ese partido en la Ciudad, Carlos Lionel Traboulsi, pretendía encabezar la lista. Sin embargo -tal cual denunciaron desde ese espacio- a último momento fue encumbrado al tope de la lista el exdiputado nacional Diego Bossio. Según se quejaron los democristianos, originalmente el extitular de la ANSeS iba a ser candidato bonaerense -él es oriundo de Tandil-, pero finalmente la lista en ese distrito fue encabezada por Hilda “Chiche” González de Duhalde, razón por la cual Bossio pasó a la Ciudad.
Los democristianos resistieron el traslado, o al menos resignar el primer lugar, cosa que impuso finalmente la conducción de Hacemos por Nuestro País, y terminó convalidando en primera instancia la jueza federal electoral María Servini.
El tema siguió judicializado y en segunda instancia la Cámara Nacional Electoral convalidó la precandidatura de Bossio. Sin resignarse, la DC apeló a la Corte Suprema, que falló este viernes a favor de la precandidatura del exdiputado nacional, según pudo saber parlamentario.com.
Muy molestos por considerar que Bossio no reúne los requisitos por haber nacido en provincia de Buenos Aires y no residir en la Ciudad, los democristianos porteños se resignaron y competirán de todos modos en estas PASO con boleta corta para diputados, encabezada por Traboulsi.