En una charla con Rafael Correa, la vicepresidenta observó que la derecha en Argentina proclama "la supresión del otro", a diferencia de otros países.
En una charla con el expresidente de Ecuador, Rafael Correa, la vicepresidenta Cristina Kirchner se refirió al "lawfare" y los "golpes blandos" contra gobiernos de corte nacional y popular en América Latina.
En el diálogo grabado antes de las elecciones, que forma parte del ciclo "Conversando con Correa. Golpes de Estado", la presidenta del Senado observó que "hay una derecha argentina que no es como la derecha en Francia o en Italia, que podrá tener posturas con respecto a la inmigración, pero que no proclama la supresión del otro. No propone eliminar al adversario, que desaparezca el partido político".
"Acá querían que desapareciera el peronismo, como ahora algunos quieren que desaparezca el kirchnerismo", señaló, en alusión a los discursos que se escucharon durante la campaña desde Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza.
Respecto de la última dictadura militar y la cifra de desaparecidos, negada por Javier Milei, la exmandataria dijo que le parece "una frivolidad y una banalidad cuando se ponen a discutir qué número fue". "¿Qué le puede pasar a la gente en la vida para ponerse a discutir esas cosas? ¿Hay cosa peor que además de morirte ni siquiera te puedan enterrar y tengan una tumba donde tu madre, tu padre, tu hijo, tu abuelo, te vengan a llorar? ¿Hay algo peor que eso?", se preguntó.
En contra del Poder Judicial, CFK expresó que en la actualidad "se sustituyeron los tanques militares por los jueces" y lanzó que "los poderes judiciales en América Latina, de lo único que son independientes, es de los reyes de España".
Por otra parte, opinó sobre cómo afecta la deuda con el Fondo Monetario Internacional en la democracia. "No hay democracia en Argentina, porque en un gobierno democrático quien gobierna la economía del país es el presidente que ha resultado electo en comicios libres y sin proscripciones. Cuando el FMI desembarca en un país, el presidente o presidenta se limitan a aprobar el programa financiero que fija el organismo. Por lo cual, la democracia económica no existe. Finalmente la democracia social, esa movilidad social ascendente que ha sido un paradigma para nosotros los peronistas, comienza a degradarse y a deteriorarse", analizó.
En esa línea, la vicepresidenta dijo que "hoy tenemos un fenómeno inédito en Argentina, que es trabajadores registrados, formales, son pobres. Esto convive con un muy bajo índice de desocupación y un alto índice de pobreza. Esto genera la insatisfacción democrática, lo cual es peligroso, porque la gente comienza a enamorarse de voces o ideas que poco tienen que ver con la democracia, porque esa democracia de votar, elegir a alguien, no le da las respuestas que esperaba a sus problemas".
"Me da la impresión de que es un fenómeno que no está sucediendo solo acá sino también en Europa, donde vemos el surgimiento de derechas, como tal vez no se ha visto en otras oportunidades. Es un llamado de atención", concluyó.