El Senado convirtió en ley el proyecto legislativo que amplía las facultades de la policía, permitiéndole que pueda hacer preguntas al sospechoso en el lugar de los acontecimientos para orientar inmediatamente la investigación.
Además, la norma autoriza a los policías a requisar sin orden judicial a las personas y a inspeccionar efectos personales, así como también el interior de vehículos de cualquier clase "con la finalidad de hallar la existencia de cosas probablemente provenientes o constitutivas de un delito". Otra de las atribuciones que tendrá las fuerzas de seguridad es "aprehender a los culpables de un delito y disponer su incomunicación por un término máximo de diez horas, sin autorización judicial" y disponer "la clausura de un local en que se suponga, por vehementes indicios que se cometió un delito".
La iniciativa también permite a la policía y a otras fuerzas de seguridad como la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval requisar sin orden judicial a personas e inspeccionar los efectos que lleva consigo. La iniciativa fue aprobada por amplia mayoría y ante la presencia del Secretario de Seguridad Enrique Mathov, quien en nombre del Poder Ejecutivo venía bregando desde hace tiempo por la sanción de la norma.
Mathov, quien anticipó que el próximo lunes entrará en vigencia la ley, destacó la "importancia" de la propuesta y dijo que se trata de "un instrumento necesario para combatir el delito". Señaló que hoy se reunirá en esta capital el Consejo de Seguridad y ante la presencia del ministro del Interior Ramón Mestre, se intentará fijar una serie de pautas básicas para ser propuestas a las provincias.
Hasta ahora los policías tenían un plazo de tres días (prorrogables a tres más) para entregarle al juez la instrucción de un caso pero la reforma lleva el plazo a cinco días extensibles por un plazo similar.
También pueden recibir denuncias, cuidar los rastros material que hubiera dejado el delito, disponer, si es necesario, que ninguna de las personas que hallen en el lugar se pueden apartar del mismo, ni que se comuniquen entre si.