Trabajadores agrupados en la Asociación de Personal Legislativo coparon el Salón de Pasos Perdidos del Congreso para rechazar el proyecto impulsado por el oficialismo, que prevé la adhesión del Poder Judicial y del Parlamento a los recortes salariales.
El Salón de Pasos Perdidos -antesala obligada del recinto de la Cámara baja- fue ocupado desde temprano por numerosos empleados del Congreso, enardecidos por el recorte salarial que amenaza sus ingresos.
El presidente del bloque del Frepaso, Darío Alessandro, fue golpeado en la boca con un objeto contundente, cuando intentaba ingresar al recinto acompañado por sus compañeros Rodolfo Rodil y Carlos Raimundi en medio de un tumulto de personas que los acusaba de "traidores". Los tres diputados se refugiaron de las agresiones en dependencias del Senado y pudieron ingresar poco después al recinto de la cámara baja, tras dar un rodeo por los pasillos del centenario palacio, que les permitió gambetear al Salón de Pasos Perdidos, en el que permanecía el personal legislativo con bombos y banderas.
La decisión del cuerpo de taquígrafos de no trabajar para semejante causa obligó a la presidencia del cuerpo a disponer una grabación electrónica, controlada personalmente por un escribano público. El timbre que convoca a los diputados al recinto comenzó a repiquetear al mediodía, casi al unísono con los bombos, pero el quórum estricto -130 presentes- se conformó recién a las 18.20, merced al aporte de radicales, cavallistas, provinciales, justicialistas y frepasistas.
En este marco, el secretario general de APL, Ricardo Sablich, expresó el rechazo "terminante" del gremio a "este ajuste unilateral que pretende aplicarse a los trabajadores legislativos" y anunció que se mantendrán en estado de "asamblea permanente" para manifestar la oposición a los recortes. Además, señaló que todos los trabajadores del Congreso, "incluso los taquígrafos", fueron invitados a sumarse a este estado de asamblea permanente y anunció que los trabajadores mantendrán ocupado el Salón de Pasos Perdidos del Congreso "todo el tiempo que sea necesario".
Sin embargo, sostuvo que si bien no van a "impedir" que se desarrolle la sesión, sí van a hacer "que los diputados tengan que estar solos y tengan que agachar la cabeza para votar por este nuevo ajuste con el que vuelven a meterle la mano en los bolsillos a los trabajadores".
En otro orden, el secretario general de APL adelantó que el lunes se realizará un plenario de delegados en el que definirán "un plan de lucha" para enfrentar cualquier tipo de rebaja salarial y sostuvo "el día que se trate la ley habrá paro o asamblea permanente".
De este modo, mientras los contactos entre los bloques y las reuniones internas se multiplicaban por distintos despachos del Congreso en busca de un acuerdo que permita afrontar la sesión prevista para esta tarde, los legislativos coparon el Salón de Pasos Perdidos con su presencia y el estruendo de bombos.
"Que echen a los ñoquis si quieren ajuste", exclamaban los trabajadores legislativos en uno de los cánticos con los que transformaron la protesta en una ruidosa manifestación en la antesala del recinto, signada por el agitar de decenas de banderas azules de APL.