A raíz de la controversia generada con el nuevo ajuste, dirigentes del Frepaso que hasta ahora habían mantenido una actitud de cautela comenzaron a tomar distancia del gobierno nacional y se mostraron más proclives a abandonar la fuerza para sumarse a sectores como el ARI de Elisa Carrió.
Tal es el caso del intendente frepasista de Avellaneda, Oscar Laborde, y el diputado Carlos Raimundi, quien embistió con fuerza contra las nuevas medidas impulsadas por el gobierno nacional. "La lógica del ajuste es la que nos lleva al abismo y no que porque estamos al borde del abismo debemos hacer el ajuste", dijo Raimundi.
Por su parte, luego de hacer críticas a las iniciativas del Ejecutivo, Laborde admitió que "hay que marchar hacia una confluencia con otros sectores progresistas como el ARI o el Frente para el Cambio", sector creado a partir de disidentes del FREPASO.
Como demostración de las diferencias entre los postulados de la Alianza original y la postura que impulsa el gobierno de Fernando de la Rúa, Raimundi advirtió que el frepasismo "respalda la política de déficit cero, pero plantea una resistencia muy fuerte a la parte inequitativa del proyecto oficial".
"Le decimos al gobierno que no cuenten con nosotros para ajustar salarios ni jubilaciones, ahí no vamos a estar", advirtió el legislador.
En este sentido, adelantó que "vamos a usar en el Parlamento el peso de quienes nos oponemos a ese ajuste inequitativo".
Raimundi justificó entonces su oposición en que los nuevos ajustes en salarios y jubilaciones son medidas ineficaces y recesivas que ponen al país en una situación de conflictividad social, lo que no ayuda en nada a las señales que se quieren dar al mercado".
"La lógica del ajuste es la que nos lleva al abismo, si no es al revés, de que porque estamos al borde del abismo queremos llegar al ajuste", señaló.
En efecto, la bancada que vivió la situación más conmocionante en la sesión en que se aprobó el ajuste fue la del Frepaso, ya que 19 integrantes de ese bloque anunciaron que votarían en contra, mientras Alessandro y Rodil anticipaban su abstención y sólo tres legisladores -María Cristina Zuccardi, Humberto Volando y Alberto Briozzo- parecían dispuestos a apoyar el proyecto.
Las contradicciones del Frepaso contrastaron con el disciplinamiento de la bancada radical, que luego de atenuar el rigor fiscalista del proyecto original del Poder Ejecutivo, se aprestaba a votar unánimemente a favor del proyecto, aunque con un gusto amargo en la boca.