La UCR, con el respaldo de cavallistas y provinciales, logró frustrar con su voto negativo en la Cámara de Diputados la habilitación de un debate impulsado por el justicialismo para derogar la ley de facultades legislativas cedidas al gobierno nacional.
El arco opositor conformado por el justicialismo, el Frepaso, el ARI, Polo Social, que reunió 123 votos, pero no pudo alcanzar los dos tercios (se necesitaban 136), volvió a pedir una nueva sesión especial para el próximo martes 30 de octubre, con el fin de realizar un nuevo intento de discutir este proyecto.
El radicalismo pudo evitar el golpe que implicaba la sanción de un proyecto contrario al gobierno, al encolumnar a la mayoría de sus diputados para que se opusieran a la pretensión de la oposición, tras haber exhibido ayer mayores diferencias cuando asistieron a la sesión una docena de legisladores.
El tema había sido objeto de análisis por la mañana en la reunión de gabinete. Allí se analizó la postura adoptada por los legisladores que promueven la derogación de los poderes especiales otorgados a principio de año. Lo cierto es que horas después, las fuerzas del radicalismo también alcanzaron para frustrar un pedido del socialista Héctor Polino para fijar el tratamiento con preferencia, con o sin despacho de comisión, del proyecto para la próxima sesión del cuerpo.
El nuevo intento por derogar los denominados superpoderes fue impulsado en el recinto por el diputado peronista Manuel Baladrón (La Pampa), quien reclamó en la media hora de preferencia el tratamiento sobre tablas de un proyecto que unificó la gran cantidad de iniciativas presentadas por diferentes bloques. Sin embargo, la fuerte presencia de diputados radicales impidió alcanzar los dos tercios ya que la votación finalizó con 123 votos a favor, 78 en contra y dos abstenciones.
Los errores del sistema informático abrieron lugar a otra polémica: el buen funcionamiento o no del tablero electrónico del recinto y el registro confiable de la votación, ya que hubo 21 voluntades que quedaron sin registrar por fallas en el equipo de identificación de legisladores. Así, el peronista Jorge Matzkin fue el primero en quejarse porque el tablero no había registrado su presencia, y por lo tanto su voto, y manifestó sus "dudas sobre el buen funcionamiento" del sistema.
También lo hizo otro peronista, Osvaldo Valdovinos, quien reclamó que "ante lo delicado del tema en cuestión" se vuelva a votar para dejar bien aclarado el sentido de la votación.
Desde el oficialismo se insistió en destacar que ni siquiera sumando la totalidad de los votos no registrados, se alcanzarían los votos necesarios para llegar a los dos tercios de los presentes. Esta teoría fue apoyada por Alberto Pierri (PJ-Buenos Aires), quien consideró "estéril" continuar con el debate ya que no había discusión en relación a que el apoyo al tratamiento sobre tablas de la derogación de los superpoderes había logrado el apoyo de los dos tercios.
En el transcurso de la sesión, el presidente del bloque, Horacio Pernasetti, planteó la necesidad de votar en contra y esperar la cumbre en el Comité Nacional de la UCR donde habrá una postura sobre el gobierno nacional. Pero para llegar a esta resolución hubo una gestión mediadora de Raúl Alfonsín, quien ayer pidió a los hombres más opositores al gobierno Leopoldo Moreau y Federico Storani, que la UCR no se sume al pedido del justicialismo, según comentaron voceros parlamentarios.
También los frepasistas expusieron una sola posición y hasta el presidente del bloque, Darío Alessandro y el vicepresidente primero de la Cámara, Rodolfo Rodil, votaron a favor de habilitar la discusión del proyecto de derogación de delegaciones legislativas. Es la primera vez que estos dos dirigentes votan contra el gobierno.
Similar situación estuvo a punto de darse en el Senado, donde no pudo concretarse la sesión programada ante la negativa de los representantes del radicalismo a bajar al recinto y abrir de esa forma la posibilidad de que el peronismo impulse el tratamiento sobre tablas de un proyecto de derogación de los denominados "superpoderes".
Curiosamente, la propuesta había sido presentada hace 48 horas por el radical bonaerense Lepoldo Moreau y fue tomada por el titular de la Comisión de Presupuesto, el peronista Carlos Verna, quien la hizo circular entre sus pares y ya había conseguido la firmas suficientes para proponer su tratamiento sobre tablas. Frente a esa posibilidad los representantes de la UCR decidieron mantenerse en sus despachos y no bajar al recinto, mientras varios justicialistas se instalaron desde temprano en sus bancas.
Finalmente a las 19, y luego de dos horas de llamar a sesión, el titular del cuerpo, Mario Losada, decidió levantar la sesión ante la escasa asistencia de legisladores.