Los senadores electos del PJ avanzaron con la idea de postular un integrante de su bloque para la presidencia provisional del cuerpo a partir del 10 de diciembre, mientras que los nuevos senadores del radicalismo se propusieron en su primer encuentro sumar a su bloque más jefaturas de comisiones de trabajo.
Un grupo de senadores electos por el justicialismo volvió a evaluar la posibilidad de reclamar para ese partido la presidencia provisional. Alrededor de 30 legisladores electos estuvieron, pero entre las ausencias más notorias estuvo la del bonaerense Eduardo Duhalde. En este contexto fue que los senadores de las provincias chicas, nucleadas en el Frente Federal, volvieron a insistir con su teoría de pedir la Presidencia Provisional para el PJ como una señal de "aporte a la gobernabilidad" en la crisis.
A esta teoría aportó el diputado misionero Ramón Puerta, quien reconoció su aspiración de ocupar el cargo que, ante la ausencia de vicepresidente, es el primer escalón de reemplazo del presidente de la Nación. Ante ello, se opusieron la duhaldista Mabel Muller y el riojano Eduardo Menem, que argumentaron la necesidad de respetar las instituciones y dejarle al partido de gobierno la elección de quien reemplace al jefe de Estado en sus ausencias.
Los representantes del Frente Federal señalaron de todos modos que en una reunión que se realizará el 16 de noviembre propondrán un nombre para ocupar el cargo, para la cual se menciona a Puerta y al salteño Marcelo López Arias.
Se resolvió producir una ronda de consultas con gobernadores y autoridades del partido para unificar una posición sobre el tema, en tanto se resolvía impulsar un proyecto de resolución que debería ser tratado en el recinto, que reglamente el proceso de jura de los nuevos senadores y el sorteo del sistema de la renovación por bienios de un tercio del cuerpo.
Paralelamente, los senadores del PJ ya comenzaron a delinear los cargos que ocuparán en las 46 comisiones permanentes de trabajo y se mostraron molestos por la intención del tucumano José Alperovich de reducir el número de comisiones para agilizar el trabajo. Sobre este punto, los senadores radicales electos el pasado 14 de octubre -con la ausencia de Raúl Alfonsín-, hablaron de aumentar el número de presidencias de comisiones y de quedarse con algunas de las consideradas "estratégicas".
Desde el radicalismo pretenden avanzar sobre las comisiones de Relaciones Exteriores y de Defensa, que desde hace doce años están en manos de la mayoritaria bancada del PJ. Consideran que esos cuerpos de trabajo son de importante articulación con los planes del gobierno, por lo que el 10 de diciembre de 1999 "tendrían que haber vuelto" a manos de la Alianza.