El jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, advirtió que la "suspensión indefinida de las ejecuciones" judiciales puede provocar una "retracción" del crédito.
De todos modos, ratificó que el Gobierno dispondrá por decreto una prórroga de 30 días en las ejecuciones hipotecarias, plazo en el cual el Ejecutivo espera que el Congreso encuentre una solución para los deudores morosos que corren riesgo de perder sus propiedades. Explicó que la decisión se adoptó debido a que el tratamiento parlamentario de la iniciativa "va a llevar varios días" y dijo que en ese lapso se buscará "una solución definitiva a este tema, que viene siendo debatido desde hace bastante tiempo"
"La suspensión indefinida de las ejecuciones puede provocar una retracción en cuanto a la aparición del crédito, que es un instrumento fundamental para la reactivación de la producción", puntualizó Atanasof.
El funcionario concurrió el miércoles al Congreso junto con el ministro del Interior, Jorge Matzkin, para reunirse con las autoridades de los distintos bloques parlamentarios y plantearles las dos alternativas que baraja el Gobierno para evitar una ola de remates, que considera inviable políticamente. En una conferencia que ofreció en Casa de Gobierno, el jefe de Gabinete explicó que una de las posibilidades que analizarán los legisladores es un proyecto modificatorio de la ley de Quiebras, que agrega un artículo "en el que todos los deudores con un pasivo inferior a 424.365 pesos y menos de 20 empleados son considerados en concurso, y no se le podrán ejecutar los bienes".
El otro proyecto crea un organismo de mediación, denominado "Programa de Reestructuración Empresaria Abreviado", que establece que todos los deudores por sumas mayores a la mencionada, con más de 20 empleados, podrán negociar sus deudas con todos o parte de sus acreedores en forma extrajudicial.
El miércoles, los diputados levantaron una sesión para tratar la suspensión por seis meses de las ejecuciones hipotecarias, tras obtener un compromiso del Gobierno nacional de que prorrogará 30 días la aplicación de esa medida judicial mediante un decreto de necesidad y urgencia. Además, el Poder Ejecutivo adelantó que junto al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos elaborará un proyecto de "mediación compulsiva", con el objetivo de dar una "solución definitiva" al problema.
La suspensión de las ejecuciones hipotecarias vencía el próximo jueves, y no fue prolongada ayer en el Senado precisamente por la promesa oficial de prorrogar esta medida a través de un decreto. Ocurre que el solo trascendido de que el Congreso se aprestaba a prorrogar por 180 días las ejecuciones crispó la semana pasada los ánimos en el Fondo Monetario Internacional (FMI), empeorando aún más las condiciones en las que Economía negocia una asistencia del organismo.
Por ello, Matzkin y Atanasof pidieron a las bancadas mayoritarias que eviten enviar esa señal negativa a Washington, justo cuando el Fondo parece dispuesto a acercar posiciones con el Gobierno. El razonamiento oficial, además, es que la suspensión indefinida de las ejecuciones de deudores morosos sigue demorando la definitiva estabilización del sistema financiero, al no brindar reglas claras a los acreedores.