Diputados y senadores del oficialismo destacaron el énfasis puesto por el presidente Eduardo Duhalde en temas como la guerra con Irak y la implementación de planes sociales, mientras que desde la oposición se cuestionó que en el discurso se "hayan ignorado" los diez años de gobierno de Carlos Menem como parte de la crisis del país.
El diputado nacional justicialista por Buenos Aires, José María Díaz Bancalari destacó tres aspectos del discurso del presidente ante la Asamblea Legislativa: la integración del país, las políticas sociales y la definicón enmateria de realaciones exteriores.
"Es importante que exista un proyecto de Nación que incluya a todos los actores, que se de un país para todos; también la política de planes sociales transitorios hasta tanto se cumplan los objetivos finales que lleven al trabajo digno; y por último la política exterior, donde remarcó la integración del Mercosur y la negativa contundente a participar del conflicto con Irak", comentó.
Por su parte el presidente del bloque radical del Senado, el chubutense Carlos Maestro señaló que "a Duhalde le faltó autocrítica, porque dijo que tuvieron que acentuar los planes sociales debido a la herencia recibida del gobierno de la Alianza y se olvido que parte de la crisis del país es producto de la gestión del peronimo en la década pasada".
También dijo que "el incremento de planes sociales se pudo realizar debido al crecimiento de los ingresos a partir de las exportaciones y a la postergación en el pago de la deuda externa, que es algo que, finalemente, deberá afrontar el próximo gobierno".
A su vez, el santafesino Jorge Obeid dijo que "fue un discurso sólido, con definiciones claras y rotundas. Este Gobierno recibió el país luego de una gestión lamentable que entregó el país en llamas. Esperemos que el gobierno que viene continúe por este camino y no lo abandone", mientras que el socialista Alfredo Bravo sostuvo que "la realidad de Argentina no ha variado, a pesar que el presidente así lo diga. Duhalde no se ha puesto por encima de las banderías; se olvida que hace más de cuatro meses que estamos todos los argentinos presos de la interna del peronismo".
Para el diputado justicialista por La Pampa Manuel Baladrón el discurso de Duhalde "fue previsible teniendo en cuenta que sólo restan tres meses de gobierno" y reconoció que "el presidente ha tenido que vivir una año muy duro y eso, seguramente, provocó que no pudiera conformar a todos".
El diputado por Buenos Aires Mario Cafiero (ARI) dijo que "hubo un dualismo en el discurso entre lo que dijo el presidente y lo que se ve en el país".
"Me preocupa el tema de Irak, porque le pedimos al Poder Ejecutivo las listas de la gente que va a ir a la zona de conflicto para ver si hay militares y nunca nos dieron respuesto. En ese tema la participación de Argentina está bajo sospecha", enfatizó.
El ucedeísta Carlos Castellani dijo esperar que "el próximo presidente sí tenga las ideas claras y convicciones necesarias para salir adelante. No estoy de acuerdo con la postura de neutralidad que propone el gobierno con respecto al conflicto con Irak".
"Fue un discurso excelente, positivo y constructivo. El presidente, en condiciones muy difíciles, logró la pacificación, puso en pie a la Argentina. Tuvo autocrítica cuando dijo 'hice todo lo que pude'; está diciendo que hay cosas que no alcanzó a completar", destacó la duhaldista Mabel Muller, en tanto que otra mujer, en este caso menemista, Inés Pérez Suárez, consideraba que "lo más positivo del discurso, fue que el presidente aseguró que se va".
Para Alberto Natale (PDP-Santa Fe), "el gobierno de Duhalde deja un escenario económicamente muy complejo, ya que la devaluación redujo el mercado interno, y las las exportaciones fueron menores al año 2001. El discurso fue contradictorio, mentiroso y lleno de engaños", al tiempo que el senador Gerardo Morales (UCR-Jujuy) decía: "He notado una sobreactuación de Duhalde para diferenciarse de Carlos Menem, trayendo la interna del PJ al Parlamento".
El diputado justicialista por Buenos Aires, Lorenzo Pepe consideró en tanto que el discurso del presidente "fue una muestra de coherencia y madurez que supera las circunstanciales diferencias que pueda haber entre los argentinos" y señaló que "ha queddao en claro el crecimiento económico del país en un proceso que no puede detenerse".
El menemista cordobés Oscar González calificó al discurso como "falto de realismo" y "carente de rigor técnico" y expresó que "si bien rescatamos que la llegada de Duhalde le dio al país cierta tranquilidad social es hipócrita afirmar que se dieron, después de la hecatombe de la Alianza, condiciones de crecimiento constante".