La Legislatura porteña no tratará finalmente hoy la modificación del sistema electoral en la ciudad de Buenos Aires, ya que el oficialismo fracasó en la intención de consensuar la iniciativa con la oposición, con el objetivo de que se implemente en las próximas elecciones del 8 de junio.
El proyecto impulsado por el radicalismo, el Frente Grande y el peronismo de dividir a la ciudad de Buenos Aires en dos zonas que elijan 10 diputados cada una y designar otra decena por distrito único, fue rechazado por los bloques del ARI, el partido Juntos por Buenos Aires -que lidera Mauricio Macri- y bloques de centroizquierda.
En la sesión de labor parlamentaria, que encabezó el vicepresidente de la Legislatura Cristian Caram, quedó en claro que el proyecto oficialista reunía 30 votos y la oposición sumó 27, cuando se necesitaban 40 votos positivos para cambiar el sistema electoral.
Caram informó que cuando se puso a consideración la propuesta de tratar sobre tablas el proyecto oficialista de Reforma Política, lo rechazó "un grupo de 27 diputados" pertenecientes a once bloques de la oposición. Parte de estas bancadas estuvieron sólo a favor de que fueran debatidos sus respectivos proyectos, opuestos a la propuesta oficial, dado que no plantean pisos de votos y cuestionan la división en zonas "porque rechazan el ingreso de fuerzas nuevas y menores", acotó una fuente legislativa.
"Actitudes como éstas confirman la visión popular de que el sistema político actual está muerto" enrostró Caram a la oposición. "Nadie podrá esgrimir razón válida", agregó, por lo que sostuvo que "tanto los sectores de derecha como los de izquierda hablaron durante años a favor de la reforma del sistema electoral y ante esta oportunidad concreta de cambiarlo, terminan privilegiando mezquinos cálculos electorales".
El candidato a jefe de Gobierno porteño por Nueva Dirigencia (ND), Gustavo Beliz, afirmó que "gracias a Aníbal Ibarra y Mauricio Macri los porteños volveremos a votar con la lista sábana" en las elecciones convocadas para el 8 de junio. Según el titular de ND, ambos candidatos "se ponen de acuerdo en negocios turbios como el de la foto-multas, pero frustran en conjunto la reforma del sistema electoral".
"Se ha producido un hecho vergonzoso que le impedirá a los vecinos porteños votar sin lista sábana. Por una absurda especulación electoralista y trenzas de sus respectivos grupos de diputados, Ibarra y Macri han terminado frustrando la posibilidad de una reforma electoral que le otorgue más poder al vecino", aseguró Beliz.
El proyecto de ley de Sistema Electoral es cuestionado desde la oposición, entre otras razones, porque restablece un piso del tres por ciento de votos que se estima limitaría el ingreso de candidatos de agrupamientos de la minoría. Otro de los puntos cuestionados del texto oficialista es cuando pretende que "para ser candidato/a por cualquiera de las dos regiones en la que se divide la Ciudad, se requiere tener domicilio en la región correspondiente" con una antiguedad no menor a los dos años inmediatos.
Este punto es calificado de "inconstitucional" por varios legisladores al no respetar el requisito constitucional que exige tener el domicilio "en la ciudad de Buenos Aires y no en una parte de la ciudad" según comentó el diputado Ricardo Busacca (Partido Popular Cristiano).
Similar consideración de estar faltando al texto constitucional es la obligación que prevé para los partidos o alianzas vecinales "a presentar candidaturas en una sola región electoral" lo que se considera una transgresión al principio de igual ante la ley.
El nuevo bloque "Juntos por Buenos Aires" que respalda la candidatura de Mauricio Macri a jefe de Gobierno sostuvo en un comunicado que la iniciativa oficial "es un burdo maquillaje gatopardista porque no elimina las listas sábana y no responde a las demandas de la gente". Este sector que lidera el legislador Oscar Moscariello propone así un dictamen "bajando el requisito de avales a mil electores, para facilitar que cualquier ciudadano o ONG pueda presentarse a los comicios, quebrando así la necesidad de que cada candidato ate su suerte a la de su partido".
Mediante este sistema "cada elector podrá seleccionar o preferir a cinco candidatos del total de los propuestos por cada partido, optando incluso por candidatos de partidos diferentes".
Este será el corte con la antigua tradición de los cargos cantados y los puestos asegurados por la vieja política", reafirmó Moscariello.
Por su parte, el radical Jorge Enríquez presentó un proyecto de ley para crear 16 comunas "con la misma competencia territorial que los actuales Centros de Gestión y Participación (CGP)" de acuerdo a lo que fija el artículo 127 de la Constitución local.