El Senado aprobó el proyecto del Poder Ejecutivo por el cual se crea la empresa energética estatal (Enarsa), al aceptar las modificaciones realizadas por la Cámara de Diputados a la iniciativa que ya había sido votada por la Cámara alta.
Las variantes efectuadas por la Cámara de Diputados fueron aceptadas por el mayoritario bloque justicialista; en tanto que el radicalismo se abstuvo de votar porque no respalda ni el proyecto original aprobado por el Senado ni las modificaciones realizadas por la Cámara baja.
La norma se aprobó por 44 votos a favor y 2 en contra -de Nancy Avelín (Cruzada Renovadora-San Juan) y la senadora justicialista Liliana Negre de Alonso (San Luis)-. También hubo 15 abstenciones: la totalidad de la UCR, y de los radicales disidente Rodolfo Terragno (Capital Federal) y Mónica Arancio de Beller (Jujuy).
Luego de más de 4 horas de debate, se aceptaron los cambios introducidos por la Cámara de Diputados, que aumentaron los controles y reforzaron la prohibición de privatizar en el futuro la compañía.
Según el proyecto, la empresa estatal podrá llevar a cabo el estudio, explotación, exploración, transporte, distribución y comercialización de hidrocarburos y también generar, transportar, distribuir y comercializar energía eléctrica.
El senador justicialista Nicolás Fernández (Santa Cruz), defendió el proyecto en nombre de la mayoría y destacó que Enarsa "viene a defender los intereses de la República". También aseguró, sobre los cambios incluidos por Diputados, que las acciones en manos del Estado son "intransferibles" y destacó que "no hay ninguna empresa en el mundo que tenga más controles que Enarsa".
Luego, Negre de Alonso (PJ-San Luis) cuestionó los cambios introducidos por la Cámara baja y calificó a los mismos de "burrada" y "mamarrachos jurídicos", al dejar sentada su posición a favor del proyecto original sancionado por el Senado.
Por su parte, Terragno sostuvo que con la creación de Enarsa el peronismo "quiere lavar culpas", porque en la década del '90 había "enajenado los recursos energéticos" del país. También dijo que el Presidente compartió esa política y que Enarsa será un "pigmeo" en el mercado de hidrocarburos.
Diputados, en la sesión del 6 de octubre, modificó el capitulo 4 para asegurarse que el Estado no quede en una posición accionaria minoritaria en el futuro.
Los artículos modificados (2,4 y 6) se refieren a los mecanismos de control y a la composición accionaria que regirán a la nueva sociedad. El primero de esos artículos estabece la posibilidad de "observar en los procesos de asociación mecanismos de transparencia y competencia que respeten lo establecido en la ley de hidrocarburos".
El siguiente habilita el control por parte de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y la Auditoría General de la Nación (AGN), al establecer que ENARSA "estará sometida a los controles interno y externo del sector público nacional en los términos de la ley 24.156 de Administración Financiera".
El artículo 6, en tanto, prevé que "bajo ningún procedimiento las modificaciones estatutarias podrán dejar a éste (al Estado) en situación minoritaria", lo cual surgió tras un pedido de la oposición para que no se pueda alterar la naturaleza de la sociedad anónima con mayoría estatal.
Según consta en el resto del proyecto, Enarsa tendrá por objeto llevar a cabo, por sí o por terceros, la exploración y explotación de yacimientos líquidos o gaseosos, el transporte, el almacenaje, la distribución y comercialización de estos productos.