El encanto de ser mayoría

En ambas cámaras el oficialismo se quedó con la mayoría de las comisiones. En Diputados, 34 sobre un total de 45, mientras que en Senadores preside 19 de 24.

La tradición parlamentaria no escrita indica que el oficialismo de turno retiene la cuota de poder a la hora del armado de las comisiones, escogiendo para las presidencias de las mismas a los varones y mujeres de su mayor confianza y, fundamentalmente, que la composición numérica de cada uno asegure los suficientes votos para que los dictámenes de los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo o los surgidos por senadores o diputados de la tropa propia se aprueben sin sobresaltos.

Además, ese detalle numérico no es un dato menor: permite bloquear cualquier inquietud de la oposición en sentido contrario, y les deja sólo el consuelo de presentar dictámenes en minoría o conformarse con firmar en disidencia.

Ese fue el contexto en el que operaron Miguel Angel Pichetto y Cristina Fernández de Kirchner en el Senado, mientras que en la baja el grupo de tareas estuvo conformado por el presidente del cuerpo, Alberto Balestrini, Agustín Rossi y Patricia Vaca Narvaja, Patricia Fadel y Carlos Kunkel.

Claro que a diferencia de la Cámara alta, cuando llegó el instante de coronar los nombres los diputados mencionados se llevaron la sorpresa de su vida. No es para menos, pues como informó Parlamentario en exclusividad, fueron citados al despacho del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para pulir la lista de los candidatos. A ese tenso encuentro se sumó el mismísimo presidente Néstor Kirchner, quien no se privó de definir presidencias y secretarías y de borrar más de un nombre y de proponer -¿quien osaría decirle que no?- a otros integrantes del bloque FpV/PJ para determinadas comisiones.

Por ejemplo, preguntó de quién había sido la idea de sacar de la titularidad de una comisión a cierto legislador, lo que generó un tenso silencio que se rompió recién cuando el mismo Kirchner dijo para quién debía ser ese cargo.

Fiel al estilo de modificar la tradición, el hombre que vino del Sur ordenó que había que ungir a varones y mujeres recién arribados el 10 de diciembre último porque eran fieles a su proyecto, de acuerdo con los testimonios recogidos entre los protagonistas de esa reunión.

De esa manera, y por primera vez en la historia -por lo menos tomando como punto de partida el regreso a la democracia en 1983- asumieron presidencias legisladores que recién estrenaron sus bancas, y en una cantidad que sorprendió a propios y ajenos.

Esta situación hizo que demandara un tiempo más que prolongado conformar las comisiones, con el objeto de calmar los incipientes brotes de rebeldía, en particular por los varones y mujeres que asumieron hace dos años y consideraban que ya habían pagado el derecho de piso, pero más de uno de ellos seguirá habitando el denominado “Barrio Chino” donde se alojan aquellos legisladores que no ocupan cargos importantes.

Sucede que ser ungido presidente, vicepresidente o secretario de una comisión, además de dar “chapa” a la hora de las presentaciones, otorga a esos afortunados el poder de designar más empleados.

Los nuevos, adelante

De las 45 comisiones propias -o sea sin contar las 17 bicamerales, que todavía están en vías de conformarse- el bloque FpV/PJ más sus aliados como el Peronismo Federal que lidera José María Díaz Bancalari , el bloque “Convergencia” de Miguel Bonasso, más otros unipersonales, retuvieron la presidencia de 34 comisiones, entre ellas las estratégicas. Esto asegura que la centralidad del andamiaje jurídico estará galvanizada y no ofrecerá fisuras a la hora de las votaciones, para tranquilidad de la Casa Rosada.

El inventario registra que el bloque oficialista retuvo 30, mientras que las huestes de Díaz Bancalari fueron gratificados con tres (Defensa Nacional, Comercio y Discapacidad), en tanto que Bonasso conservó la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Medio Ambiente, suman 34.

En tanto, a la oposición les dejaron las once restantes, siendo lógicamente el bloque de la UCR al que le tocó la mayor cantidad, siete, mientras que el resto fue a parar a manos del Justicialismo Nacional, Unidad Federalista, ARI y Fuerza Republicana.

Con relación a los que arribaron en diciembre último y fueron bendecidos por el dedo K son los siguientes: Jorge Recalde, Remo Carlotto, Edgardo Depetri, Mercedes Marcó del Pont, Juliana Di Tullio, Eduardo Accastello, Jorge Coscia, Miguel Dovena y Juan Sylvestre Begnis, por citar algunos nombres, sin olvidarse que Diana Conti y Carlos Kunkel fueron nominados para el Consejo de la Magistratura en representación del oficialismo.

Entre los llamados “viejos”, mantuvieron sus cargos Juan Manuel Urtubey, Jorge Argüello, Carlos Snopek, Osvaldo Nemirovsci, Beatriz Daher y Eduardo De Bernardi y se promocionaron a las entrerrianas Rosario Romero y Blanca Osuna.

Un panorama que refleja que el oficialismo ejerció sin pudor alguno el ser la mayoría numérica de la Cámara baja, tal cual se informara en estas páginas desde diciembre último. “Venimos por todo”, anticipó uno de los jefes a Parlamentario, y por lo que se aprecia no se equivocó.

Senado sin convulsiones

Tras las vacaciones de verano, los responsables de la bancada que conduce Pichetto coronaron los nombramientos. De las 24 comisiones del Senado 19 quedaron en manos K. Para ser más precisos, 18, más la de Justicia y Asuntos Penales otorgada a Vilma Ibarra, quien pese a no integrar oficialmente el bloque mayoritario es una aliada incondicional a la hora de las votaciones.

En este ámbito, a diferencia de la Cámara de Diputados, no se concretó ninguna reunión en la Casa Rosada para definir los nombres. Es que, según trascendió, no hacía falta acudir al despacho de Alberto Fernández, ya que la opinión de la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, fue decisiva.

Una de las sorpresas la deparó el santafesino Carlos Reutemann, quien fue ungido presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, en función de que ese cargo había quedado vacío a partir de que su titular, el misionero Ramón Puerta, cumplió su mandato como senador en diciembre último. Claro que la designación de Reutemann encaja, según admitió un encumbrado senador, en el marco de las alianzas electorales de cara a 2007.

Como era previsible, la hermana del presidente, la nueva representante por Santa Cruz Alicia Kirchner, aceptó el ofrecimiento de estar al frente de la Comisión de Salud y Deporte, en tanto que otro flamante senador, el sanjuanino César Gioja, se hizo cargo de la Minería, Energía y Combustibles.

En el resto no se produjeron novedades, Jorge Capitanich encabeza Presupuesto y Hacienda; Sonia Escudero estará en Seguridad Interior y Narcotráfico; Guillermo Jenefes en Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, Rubén Marín en Economía Nacional e Inversión y Mario Mera en Turismo, por dar algunos ejemplos.

Claro que todas las miradas estaban puestas en qué comisiones incursionarían los ex presidentes Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá. Apenas serán vocales en un par de ellas, lo mismo que la ex primera dama Hilda González de Duhalde.

Por el lado del radicalismo, en la repartija se quedaron con cuatro y el MPN, con una. La generosidad K no daba para más en ambas cámaras.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password