Un senador opositor santacruceño detalló la situación imperante en el Sur argentino y sostuvo que en Santa Cruz “se gobierna desde Buenos Aires”.
El senador santacruceño Alfredo Martínez aseguró que los conflictos en su provincia arrancaron hace aproximadamente dos años, “con la crisis petrolera en la zona norte y terminó con la muerte lamentable del oficial Sayago”. Destacó que en esa oportunidad la crisis “se llevó puesto al gobernador Acevedo”.
“Con el correr del tiempo, vino el conflicto del sector docente, al que se le sumó luego toda la sociedad, por la intolerancia y yo diría el autismo por parte del gobierno, de ni siquiera llegar a sentarse con los gremios a ver qué es lo que se podía llevar adelante. Esto se llevó puesto después de la represión policial a los municipales al vicegobernador a cargo, Sancho”, continuó el legislador en el programa Parlamentario TV, de Canal Metro. Más adelante destacó que ahora “tenemos al gobernador Peralta transitando con muchos problemas y debilidad institucional el conflicto de los marineros en Puerto Deseado, primero, y ahora los hechos que han ocurrido con Varizat”.
Ante los cuestionamientos hacia la participación de la Iglesia en el conflicto, Martínez retrucó que “si no hubiéramos tenido la figura del obispo Romanín, yo no sé lo que hubiera pasado en Río Gallegos”, y destacó que “hoy debe ser la única persona que tiene entidad moral en la provincia para convocarnos a todos”.
Entre las demandas de la sociedad santacruceña, Freddy Martínez destacó la de que se retire la Gendarmería, por cuanto –dijo- “hoy somos una ciudad que está militarizada, hay más de 400 gendarmes que están asentados en la ciudad de Río Gallegos, pareciera ser que la frontera se ha reducido y es nuestra ciudad”.
Asimismo, admitió que hay en la ciudad “gente de inteligencia en forma permanente”, y lo justificó en parte porque “en Gallegos están asentados, por sus características geopolíticas, todas las inteligencias de las fuerzas armadas y de la SIDE”. Pero admitió también que “hemos visto caras nuevas que están transitando por la ciudad. Por ejemplo, hemos detectado gente de Gendarmería filmando las instalaciones, vestida de civil”.
Respecto a si las protestas santacruceñas apuntan a Néstor Kirchner, el senador radical aclaró que son “contra un sistema, y ese sistema lo encarna el Presidente de la Nación”. En tal sentido, destacó que “Varizat no es un hombre suelto, sino hubiera sido un hecho policial; Roque, el jefe de Policía, no es un hombre suelto, y todos sabemos que lamentablemente las decisiones en Santa Cruz se toman cuando son autorizadas desde Casa Rosada”.
Agregó estar “absolutamente convencido” de que en Santa Cruz se gobierna por teléfono desde Buenos Aires.
Respecto a la situación del Gobierno nacional, citó los últimos escándalos en los que se ha visto envuelto, mencionando el dinero en el baño de Economía, las valijas y Skanska, y destacó que “hay veinte mil cosas que van abonando lentamente que este es un sistema que se está cayendo de a poco, pero pedazo a pedazo”.
En cuanto a las perspectivas electorales del radicalismo en su provincia, aseguró que “tiene muchas posibilidades”, y las justificó en su creencia de que “el gobierno está en retirada”.