Comenzaron las reuniones de legisladores bonaerenses ansiosos por conocer cuál será su destino cuando asuman las nuevas autoridades.
Los integrantes de la Cámara de Diputados, en especial aquellos cuyo mandatos se extienden hasta el 10 de diciembre de 2011, junto con aquellos que, si bien terminan pero lograron lugares de privilegio en las listas, empezaron a tantear el terreno en búsqueda de “la masa crítica” que “garantice gobernabilidad” en el Cuerpo y defina quiénes serán las autoridades tanto de la Cámara como del bloque, y las presidencias de las principales comisiones.
Aunque de manera más subrepticia, en la Cámara alta también hubo miradas comprometedoras y de las otras -conspiradoras-, aunque aquí es poco lo que se puede hablar porque, a diferencia de Diputados, el presidente está puesto por la fórmula.
Los más revoltosos
Los diputados lograron hacer dos reuniones significativas en la previa. Una en una fundación y otra en la residencia oficial del actual presidente. En la fundación, según distintas fuentes, estuvo más concurrido. No obstante, según un informante participante, “yo estuve en las dos”. Se trata de un diputado.
No obstante, ambas reuniones no son la misma cosa. Los organizadores de la reunión en la fundación entienden que el actual presidente sería “un lujo” al frente del Ministerio de Salud Pública de la futura gestión que descuentan comandará Daniel Scioli. En cambio, los que azuzaron el mitin en la residencia oficial consideran que el doctor Ismael Passaglia debe terminar, sin extremar esfuerzos, el edificio anexo que se está construyendo y que ya muchos dudan que se termine completamente antes del 10 de diciembre, aún extremando esfuerzos.
“La idea no es enfrentarnos a Scioli, sino plantear la gobernabilidad de la Cámara, que no pasa por ver quién es el próximo Presidente que, así como el actual fue un pedido del Gobernador, el futuro gobernador tendrá todo su derecho a designar a alguien de su confianza”, dijo un legislador en estricto off the récord, más en línea con lo que se charló en la fundación.
¿Cuál será la política que ese hombre de confianza de Scioli deberá aplicar? ¿Cómo se repartirán los restantes cargos, especialmente la vice I y la presidencia de bloque?
El bloque oficialista, independientemente del nombre que se le dé, se decidirá en gran medida por “la política que baje el futuro Presidente de la casa, independientemente de cuál sea su nombre”.
Otra fuente consultada, que fue sólo a una de las dos reuniones, consideró oportuna la preocupación sobre “la gobernabilidad, inclusive ahora, antes de las elecciones, pero hay definiciones gruesas que estas proporcionarán”.
Para que sea más comprensible, se aportó un ejemplo: no es lo mismo Fernando Navarro -actual presidente del bloque del FpV- segundo a 200 votos en Lomas de Zamora que tercero o cuarto en la elección que enfrenta por la titularidad del Departamento ejecutivo de ese ultrasimbólico distrito del sur del Conurbano.
Para los observadores participantes también está bastante clara la jugada de algunos de las actuales autoridades por escalar en el organigrama del poder. “Para algunos fue muy buena la gestión del actual presidente, no porque lo haya sido sino porque sirve para que otros no ocupen ese lugar y obligue a discutir los otros cargos en juego”, graficaron.
Todos reconocen que tendrá que imperar la lógica “de las compensaciones tradicionales”, si el Senado seguirá comandado por la Tercera, la primera tendrá que tener su reconocimiento en la Cámara baja. Y ahí ya aparecen partidos. Por un lado, el actual vice II, Horacio González, y por el otro Jorge Varela; primero y segundo de la papeleta oficial.
Los padres
En el Senado bonaerense la discusión no pasa tanto por los lugares sino por las definiciones políticas que se podrían adoptar de cara a la gestión del futuro gobernador.
El “gran simulador”, como muchos designan en el palacio a Alberto Ballestrini, será observado en detalle por los restantes miembros del cuerpo. Esperan, en algunos casos ansiosos, alguna señalan del “actual” presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.
La sorda lucha que se está desarrollando tiene que ver con posiciones que ya se definen como “pro Gobierno nacional” o “pro Gobierno provincial”. Algunos entienden que quien reemplace “al gobernador que no asumió” saldrá de un proceso que se iniciará en la Rosada, mientras que otros entienden que con el ex motonauta se inicia un largo proceso político en la provincia. Y la pregunta es ¿Balestrini, dónde jugará?
Los sectores del FpV, más allá de algunos cruces puntuales, reconocen una historia inmediata de desencuentros y también están los nuevos actores, de la Concertación -más anunciada que practicada- y los hombres del candidato.