La intensidad de este fenómeno climatológico generó en la Legislatura una reconsideración sobre las retenciones a las exportaciones del agro.
Desde que en marzo pasado estallara el conflicto entre el Gobierno nacional y el sector agropecuario, la disminución de las retenciones a las exportaciones encabezó la lista de los reclamos del sector. Ahora bien, concluida una parte del conflicto tras la votación en el Congreso, el tema permaneció como una molestia de la que los productores agropecuarios desean liberarse, aunque aclaren que la cuestión no es “excluyente” a la hora de dialogar con el Gobierno.
Sin embargo, con la intensa sequía que azota a gran parte del territorio nacional, y a la luz de las pérdidas que este fenómeno climatológico ocasiona al sector y a las diversas economías, el tema ha vuelto a tener presencia en el ámbito legislativo, a fin de amortiguar las nuevas necesidades del agro.
Desde comienzos de año, en la Cámara baja bonaerense se han presentado algunos proyectos destinados particularmente sobre las retenciones: todos solicitaron la suspensión de este gravamen impositivo y, en algún caso, hasta se planteó su eliminación. Empero, en la Cámara alta no se realizaron presentaciones análogas a las de Diputados.
En enero, y en el marco de una provincia de Buenos Aires devastada por la sequía, el diputado del bloque oficialista FpV/PJ, Mario Cura, aunque es un compañero de ruta del ex gobernador Felipe Solá, presentó un proyecto de declaración a través del cual reclamaba “suspender por 180 días la aplicación de retenciones a las exportaciones a todos los productores rurales de la Provincia, en tanto sus explotaciones agrícola-ganadera se encuentren radicadas en los distritos afectados por el fenómeno de la sequía meteorológica, consecuencia de la falta de lluvias o precipitaciones en las zonas comprometidas”.
En ese sentido, el legislador explicó además que “la situación vivida por los sectores rurales tiene una incidencia directa sobre otros rubros, como los abastecedores de insumos, máquinas, herramientas y demás. De la misma manera, buena parte de los diferentes centros urbanos que se hallan insertos en las zonas en emergencia, en forma indirecta se ven también alcanzados por la crisis productiva y el consecuente quebranto económico que conlleva”.
Y aclaró: “el mecanismo de retenciones a las exportaciones constituye una herramienta de tributación que, sin duda, fue creada para su aplicación en épocas de funcionamiento de las actividades rurales sujetas a ella, que se caracterizaran como de normal desarrollo, y no como la actual, cuya caracterización es la de emergencia y catástrofe”.
En tanto, en el mes de febrero, el diputado del PRO Jorge Macri presentó un proyecto de declaración en el que solicitaba “suspender el sistema de retenciones aplicado al mercado de granos durante el período que dure la emergencia y desastre agropecuario nacional”, además de reclamar la “liberación a las exportaciones de carnes y granos”.
“Estamos seguros de que si los niveles de renta vuelven a ser razonables, tanto el campo como el interior se pondrán de pie, sin necesidad de sistemas de subsidio o anuncios falsos y vacíos, que sólo terminan beneficiando el sistema de ‘amiguismos’ y que, por su complejidad y discrecionalidad, terminan generando sospechas”, aseveró el primo de Mauricio Macri.
Pero los proyectos siguieron llegando a la mesa de entrada de la Cámara baja. El diputado radical Gustavo Zuccari solicitó a través de un proyecto de resolución la “suspensión de retenciones a las exportaciones de granos” y la “eliminación de las mismas para leche y carne”. Y fundamentó su iniciativa con una explicación orientada hacia el plano nacional: “El campo, nuestro campo -afirmó el legislador de Pehuajó-, que aporta el 40 por ciento del PBI agropecuario, necesita de un gran gesto político, que realmente el Gobierno nacional demuestre grandeza y se ocupe de paliar la desastrosa situación y, en tal sentido, suspenda por un ciclo agrícola el cobro de las retenciones que rigen sobre las exportaciones de granos, leche y carne, lo cual contribuiría en gran parte a poner en movimiento la rueda productiva”.
“Es nuestra responsabilidad instar y acompañar al Poder Ejecutivo provincial para instalar como prioridad en la agenda pública la necesidad de políticas federales con el fin de construir una sociedad con desarrollo y equidad”, enfatizó el radical.
A su turno, otro legislador de la UCR, en este caso la diputada Cecilia Moreau, también solicitó a través de un proyecto de declaración la “suspensión por 180 días del cobro de retenciones a las exportaciones agropecuarias e instrumentación de medidas para autorizar la comercialización de carnes y derivados”.
Moreau justificó su reclamo debido a la alarmante situación de la sequía: “La permanencia de las retenciones se vuelve un sinsentido cuando los productores se ven amenazados por la peor sequía del último medio siglo. Es incomprensible diferir el pago de impuestos provinciales al tiempo que se continúa tasando significativamente las ventas externas a productos que, como la soja, dependen básicamente del comercio exterior”.
“El campo es un pilar fundamental de la economía provincial -señaló la legisladora-, por lo que es necesario proteger al productor agropecuario, principalmente al pequeño y mediano, ya que representan el motor de las economías de los pueblos del interior de nuestra Provincia”.
Voz oficial
En este contexto, cabe consignar que el ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Emilio Monzó, señaló recientemente que “hay que estudiar el tema de las retenciones”. Y explicó que “hay que seguir estudiando las retenciones como las del trigo, pues por las sequías no fue rentable; y la soja, que a pesar de la sequía tuvo un mejor rendimiento”.
Monzó se mostró partidario de la disminución de las retenciones a las exportaciones agrícolas, y pidió una suspensión de las alícuotas que gravan las ventas externas de agroalimentos. “Sería importante -dijo el ex intendente de Carlos Tejedor y hoy ministro- que se contemplara la situación para establecer la segmentación de las retenciones, porque en algunas zonas la producción hoy no es rentable y esta situación preocupa al gobernador Daniel Scioli”. Y concluyó: “Hoy no es rentable la producción sin retenciones; con retenciones, menos aún”.
Las voces están planteadas. Asoma un año electoral y la dirección de los vientos políticos determinará el tratamiento que tendrá este tema, mientras tanto el ministro Monzó “tira de la soga”, -cual opositor, en el universo oficialista- que por el momento acusa resistir.