La creación del Consejo Económico y Social por ley -según la historia oficial- es para acordar políticas entre el trabajo y la producción con el Estado como garante. Otras voces aseguran que es para neutralizar los conflictos que se avecinan por efecto de la crisis mundial.
El espejo que se toma como referencia es España, razón por la cual en su reciente visita a ese país los integrantes de la comitiva oficial de Cristina Fernández de Kirchner, entre ellos el titular de la CGT Hugo Moyano y el empresario industrial y presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Juan Carlos Lascurain cantaron loas al organismo a parir en un año electoral tras visitar y participar de una reunión con su símil español.
A esas posiciones favorables se sumó el ministro de Trabajo Carlos Tomada, otro enamorado de buscar entes tripartitos para acordar políticas públicas. El titular de la cartera laboral es consciente que el desmadre está a la vuelta de la esquina, pero no como se vaticina desde la ultra izquierda que está asomando una pueblada en el conurbano bonaerense y en las provincias del norte.
Un panorama que se tensa más allá de la frágil tregua entre el Gobierno y la dirigencia empresarial del campo. Senadores y diputados nacionales y los gobernadores han trasmitido a Balcarce 50 y la quinta Presidencial de Olivos que en las provincias las consecuencias de la sequía y del enfriamiento de la economía los hace conjeturar, en algunos casos con visos de dramatismo, que es necesario la implementación de medidas tendientes a calmar las aguas sociales.
En ese contexto -como se informa en otras páginas de esta edición- los legisladores ya tienen el visto bueno para iniciar el trabajo en las comisiones sobre proyectos de ley, en particular los impulsados por el oficialismo, para aportar esas ideas salvadoras.
De acuerdo con fuentes involucradas en el Comité de Campaña K, su jefe Néstor Kirchner ha planteado que a mediados de año, es decir julio a más tardar, debe estar en marcha las pautas para serenar los ánimos campestres. La fecha no es un capricho espontáneo, ya que seguramente después de las vacaciones invernales la campaña electoral rumbo al domingo 25 de octubre tomará forma y color con todo, tanto desde el oficialismo como de la oposición.
La idea de NK es restar argumentos a quienes vaticinan que el proyecto que el encarna empezó a rodar cuesta abajo.
Con fondo legal
El Consejo Económico y Social no es de fácil resolución y su andamiaje jurídico demanda a sus autores ideológicos, entre ellos el monje gris del Gobierno, el Secretario de Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación, el cordobés Carlos Zannini, una fundamentación que no ofrezca flancos débiles.
La orden es que tiene que salir redondo, es el relato que circula por el primer piso de la Casa Rosada, según contaron a Parlamentario los encargados de esa tarea.
En el ínterin, ya se escucharon algunas voces tendientes a clarificar el panorama de cuál sería su rol y quiénes integrarían el organismo.
Por ejemplo Tomada la resumió en cuatro generosos calificativos: “consultivo, propositivo, participativo y democrático”. Un catálogo de buenas intenciones, como lo valoró un legislador consultado por Parlamentario, además de agregar que no se puede escribir un libreto y dejarlo congelado en el tiempo. “La realidad es la única verdad”, apuntó con melancolía a la hora de mencionar al general Juan Domingo Perón, aunque inmediatamente precisó que los conflictos no se van a solucionar con calificativos, sino con medidas que sean de fondo y no parches.
Es que en tren de especulaciones algunos funcionarios se animan a anticipar la agenda: reforma impositiva, nueva ley de Coparticipación Federal, el rol del Estado, las políticas ambientales y el Mercosur, entre otras. Temas que a simple vista son más que álgidos, polémicos por las posiciones enfrentadas de los sectores en pugna. Nadie va a ceder un tranco de pollo a la hora de las definiciones, como se puede intuir en las posiciones que cada uno de los sectores tuvo hasta el momento. ¿Qué razón puede influir para aflojar y cambiarlas? Es la pregunta del millón.
Con relación a los dictámenes del bebé político de la pareja presidencial es que no serán vinculante, es decir tendrán la categoría de sugerencias, de aportes de ideas. Lógicamente la pregunta inmediata es quienes la tendrán en cuenta y cómo se canalizarán, por ejemplo, en el Congreso. Desde ya la oposición mirará su funcionamiento por TV, razón por la cual seguramente cuestionarán el mecanismo.
Entonces quedará en manos de las bancadas que lideran el senador Miguel Angel Pichetto y el diputado nacional Agustín Rossi canalizar en ambas cámaras los dictámenes que se cristalicen en proyectos de ley.
En tanto, puertas adentro de Balcarce 50 se está librando una batalla sutil sobre quien será el encargado de monitorear su funcionamiento. Desde ya Presidencia de la Nación no está en competencia, y todas las fuentes coinciden en que finalmente quedará en la órbita de la jefatura de Gabinete a cargo de Sergio Massa.
¿La última es la vencida?
Empero vale la pena acotar que no es la primera vez desde que arribaron al poder la pareja presidencial en mayo del 2003 que apuestan a alumbrar un ámbito institucional que funcione y que tenga como síntesis tender puentes de unidad entre los sectores de la producción y del trabajo.
Lo único que hasta ahora está en el inventario es el Consejo del Salario Mínimo y su andar ha dejado fuertes enfrentamientos entre sus protagonistas. Los representantes de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) nunca acordaron con las posiciones de los industriales o de la CGT, lo cual es un espejo a tener en cuenta.
Precisamente diputados nacionales como Claudio Lozano que expresa en voz alta los planteos de la CTA, deja en claro que alrededor del cincuenta por ciento de la población laboral está en negro, sin olvidarse de las familias cruzada por la pobreza o la indigencia. Temas prioritarios a tener en cuenta por el Consejo Económico y Social. Y lógicamente no sólo en la CTA son pesimistas sobre su funcionamiento, otros sectores descreen de la efectividad del mismo.
Sin lugar a dudas es un tema que van a llevar a los protagonistas del Consejo a más de una discusión. Habría que ver si el Gobierno decide que el sector empresarial del campo esté entre los citados para integrarlo, como la demandó el camionero Hugo Moyano, bajo la consigna, no escrita por cierto, todos adentro y después vemos....
Ensayos anteriores
Uno de los primeros intentos para armonizar entre el capital y el trabajo como dice la marcha peronista, que más de un funcionario entonaba con emoción y compromiso en sus años juveniles, fue el Bicentenario, y naufragó cuando explotó el conflicto por la disputa de la renta campestre.
Estaba todo listo para su anuncio en un acto en Salta y quedó en la carpeta de las buenas intenciones, y nunca nadie dijo esta boca es mía. No hacía falta aclarar que quedaba para más adelante todo el fulgor que prometía. Salvo un par de actividades en el Congreso y las campañas publicitarias nada más.
Más precisamente el Consejo generó alguna expectativa cuando el ministro de Economía Roberto Lavagna lo imaginó como un filtro, o mejor dicho como un ente para dilucidar los conflictos. Un gesto que fue cruzado por la UIA cuando condicionó su participación en el Acuerdo del Bicentenario. La entidad empresarial requirió la presencia de la Sociedad Rural y ahora parece repetirse el libreto. Simplemente el que solicita ahora es Moyano.
Una postura que queda en el tintero ya que depende de cómo sean los resultados del promocionado encuentro en la Casa Rosada con la Presidenta y los titulares de las entidades del campo. Si la colisión persiste, negros nubarrones amenazan la puesta en escena del Consejo Económico y Social.
El libreto de su andar todavía está en pañales pese a los anuncios que en marzo si o sí el Poder Ejecutivo va a enviar al Congreso el texto, el cual le espera su pase por comisiones y después en los recintos antes de ser bendecido legalmente.
No escapa a nadie que se va convertir en otro campo de batalla entre el oficialismo y la oposición, tanto en Diputados como en el Senado, y que va a ser uno de los grandes debates de las sesiones ordinarias. Para alquilar balcones será la pulseada, máxime cuando la oposición pretenda introducir modificaciones, lo que obligará al kirchnerismo a cerrar la tranquera y abroquelarse en el texto original. El impiadoso ejercicio de la mayoría numérica estará nuevamente en juego y con todo. Al precio que sea.