El senador Carlos Reutemann cargó muy duramente contra el gobernador santafesino por las críticas que aquel le hizo en su momento por las inundaciones y las muertes durante los saqueos de 2001. Calificó a los socialistas de “mentirosos” y definió a su relación con la Presidenta como “muy distante”.
En un largo reportaje con el diario La Nación, Carlos Reutemann aclaró no ser “ni genio, ni estratega, ni estadista”. En tren de aclaraciones que lo desmitifiquen, dijo no tener las condiciones de Bill Clinton ni de Helmut Kohl ni de Gianni Agnelli, “por mencionar personas que yo he admirado”.
“Pero tengo que decirte esto: yo fui a una escuela primaria a caballo durante cinco años. Hacía doce kilómetros para ir y volver a mi casa. Vivía en medio del campo. Me banqué seis años internado con los jesuitas. Mi ambición era correr en la Fórmula Uno, y llegué a hacerlo –puntualizó-. Me metí en los mejores equipos; gané muchas carreras -pese a que los argentinos dicen que yo siempre llegué segundo-, y salí con vida del negocio. Estoy contento. No traje el campeonato del mundo, pero la sensación que tuve en ese momento fue, porque soy muy creyente, que Dios me decía: ‘Hasta acá llegaste. Esto no te lo dejo porque sería demasiado? Y bueno, así fue”.
Siguiendo con la analogía entre el automovilismo y la política, admitió que “si en la Fórmula Uno te pueden serruchar el piso, te lo serruchan; en la política es igual”.
Reutemann aseguró que lo que más lo enoja de la política es “la traición, el desagradecimiento y la agresión personal”.
Asimismo dijo tener un enojo “irreconciliable” con el actual gobernador santafesino Hermes Binner, por haberle adjudicado las muertes de 2001 y la inundación en esa provincia, lo cual consideró “de una mala leche descomunal”, lo que lo lleva a definir al socialista como “un tipo de mala entraña”.
Luego volvió contra Binner al hablar del tema del campo, señalando que el gobernador de Santa Fe “dijo que lo de la soja era un tema menor. Mirá, lo único que falta es que los socialistas digan que ellos son los inventores de la soja transgénica. Que se dejen de molestar: son unos mentirosos”.
Del último ofrecimiento para ser presidente formulado por Eduardo Duhalde, recordó que el entonces presidente lo llamó a Olivos y le dijo: "Yo quiero que vos seas candidato a presidente". Lole aclara que le respondió inmediatamente "Olvidate. No hay ninguna posibilidad de que yo sea candidato", y rechazó aquello de haber visto “algo raro”.
“Ese fue un invento de (Jorge) Lanata -adjudicó-. No vi absolutamente nada extraño, nadie me amenazó, nadie fue con fotos extrañas que dicen que tienen de mí. Y si alguien las tiene, que las traiga: se las pagamos con mucha guita. Esa foto no existe. Como tampoco es cierta toda esa historia de que me amenazaron”.
Así las cosas, asegura que le dijo no a Duhalde porque “me manejo con la intuición. Soy muy intuitivo. En ese momento, él me pidió: ‘No lo digas públicamente. Demorá, porque a lo mejor cambiás de opinión, porque el tiempo te puede hacer reflexionar y porque, además, yo necesito armar una estrategia. Si vos me dejás con tu negativa ahora, cuando salís de acá vienen todos a comerme vivo’”.
Considera “estupideces los atributos de “dubitativo” que le adjudican, por cuanto “la verdad es que le dije que no, y respeté su pedido de no decirlo, porque de otro modo él no podía hacer su estrategia, su planificación”.
Reutemann dijo que la relación con Cristina Kirchner “es muy distante” y aclaró que la Presidenta “tiene su personalidad, y nunca la cambió. Ahora es exactamente igual que cuando yo la conocí”. Respecto a Néstor Kirchner, recordó que “peleamos juntos por muchas cosas con Cavallo, con Menem. Seguí la pelea que él tuvo para llevarse las regalías petroleras”.
“Se llevó setecientos palos de las regalías: fue un éxito -admitió-. Ojalá nosotros pudiéramos hacer para Santa Fe regalías agrícolas así. Estuve sentado al lado de Cristina cuando se peleó con el oficialismo. Se paró en el recinto y dijo: ‘¡Yo no soy la recluta Fernández para que me manden de acá para allá!’. Retumbó en todo el Senado. Sigue siendo la que yo conocí, con sus convicciones”.
Sobre el conflicto con el campo, dijo que en el Gobierno “lo mezclan con lo de la renta extraordinaria agrícola, y hablan de oligarcas, terratenientes, golpistas”, advirtiendo en cambio que “el 60% de la agricultura en la Argentina se hace en campos alquilados al tipo que tiene 1000 hectáreas en Villa Cañás y vive en Barrio Parque. Si a vos te doy 20 quintales por hectárea, que son 2000 toneladas por año, un palo setecientos, ciento setenta lucas, ¿te alcanzan para vivir en Barrio Parque? Bueno. Con eso pagás los gastos, el portero, no sé qué más. Tenés un campo en Villa Cañás: el contratista te da a vos 20 quintales. A él, sembrar le cuesta 15. Ya son 35. Le rinde 40, con mucha suerte. Le quedan 5. Está liquidado”.
Sobre su deseo de ser presidente, dijo que “hay 38 millones de argentinos que quieren ser presidentes. Yo no soy un tipo que va a hacer un lanzamiento, como ya hicieron Solá, Macri y De Narváez. Creo que hay que hacer una lectura muy precisa de las elecciones de octubre de 2009”.
Aclaró no estar tan seguros de que el Gobierno vaya a perder las próximas elecciones y definió a Mauricio Macri como “un dirigente capaz, inteligente, que ahora está en la cancha. Y los pingos se ven en la cancha. En Boca hizo una buena gestión”.
Sobre Felipe Solá, dijo que “técnicamente” es un hombre “muy preparado” y dijo gustarle Elisa Carrió a quien definió como “un fighter, un boxeador. El que está con la bolsa, y le pega... Es admirable. Le admiro esa condición: a mí me gustan los fighters”.