Cuestionó la elevación del gravamen a las operaciones con tarjeta en el exterior, reclamando que en lugar de eso se ataque el problema de la inflación.
Tras el anuncio del Poder Ejecutivo de aumentar del 20 al 35 por ciento el recargo a las compras con tarjetas de crédito en el exterior y extender dicha resolución a las operaciones de adquisición de moneda extranjera para gastos de turismo y viajes, la diputada Patricia Bullrich sostuvo que esa medida “configura otro impuestazo, ya que es muy baja la proporción de contribuyentes” que pueden desgravar esas operaciones con Ganancias.
“Desde la asunción del nuevo jefe de Gabinete, del ministro de Economía y del presidente del Banco Central sólo hemos visto medidas tendientes a aumentar el cepo cambiario y la presión fiscal, y no hemos visto ninguna siquiera insinuación de un plan que pueda sacar al país de la situación delicada en que se en que se encuentra”, sostuvo la diputada.
Al respecto, señaló que “el primer problema que se tiene que encarar es la inflación, y para eso en primer lugar hay que acabar con las manipulaciones estadísticas y medirla correctamente. Seguidamente se podrá implementar un plan contra dicho problema, que necesariamente debe incluir una adecuación del gasto a los ingresos fiscales, el control de la emisión y terminar con las restricciones, que solo han generado distorsiones”.
“Lo que hace el gobierno, tanto con el impuesto a los automóviles y otros bienes pseudo suntuarios como con las retenciones a las operaciones con divisas, es intentar adecuar los ingresos fiscales al gasto, subiendo impuestos de manera permanente y generando problemas de competitividad en nuestra economía”, sostuvo Bullrich.
Para la diputada de Unión por Todos, “el inconveniente que tiene esta política es que la presión fiscal ha subido aproximadamente el 100% en la última década ganada, lo que equivale aproximadamente a 20% del PBI de incremento (nivel actual de mas de 40%), o 433 mil millones de pesos”.
“Paralelamente estas políticas apuntan a desalentar las compras en divisas con tarjeta de crédito, poniendo barreras mayores, es decir que en la práctica constituyen un aumento del cepo cambiario. Dichas medidas tampoco son una solución, ya que el verdadero motivo del retraso cambiario de la Argentina se gesta a partir de implementar una política cambiaria administrada con devaluación muy por debajo del aumento de los costos internos, pretendiendo usarla como un ancla de la inflación”, señaló Patricia Bullrich, subrayando finalmente que “aun de la inflación el Gobierno no habla, sigue sin un plan racional La inflación llegara a ser la más alta de la década y el gobierno como el avestruz, entierra la cabeza para no mirar”.