El diputado y exfiscal anticorrupción aseguró que la Cámara es “más democrática” y dijo que hay “superficialidad en las denuncias y una utilización de tribunales que me parece irresponsable”. Y aseguró que “no trabajaría con el Pro”.
Próximo al fin de su mandato como diputado nacional, Manuel Garrido (UCR) aseguró que “no trabajaría con el Pro” y confesó que se siente más cómodo en la Cámara baja que en Tribunales, luego de dirigir la Fiscalía Anticorrupción, porque allí hay “más libertad”.
“No trabajaría con el Pro, me veo más en otro espacio político”, fue una de las primeras definiciones que dejó Garrido en una entrevista con Infonews, atento a la alianza de la UCR con el partido de Mauricio Macri.
“¿Dónde te sentiste más cómodo: en el Palacio de Tribunales o en la Cámara de Diputados?”, le preguntó la periodista Romina Manguel.
“Siempre me gustó el trabajo que hice como fiscal. Los primeros años de vértigo de la Oficina Anticorrupción no los cambiaría por nada. Hoy esa oficina ha bajado su perfil, su ritmo de trabajo. La Cámara de Diputados también me gusta. Hay más libertad que en Tribunales, que es un lugar estructurado, plagado de formalismos. La Cámara es más democrática, hay menos jerarquías”, confesó en otro tramo del reportaje.
Con un perfil orientado a la denuncia y a la anticorrupción, Manguel le preguntó: “¿Te sentís una especie de Elisa Carrió pero en referente masculino y más moderado?”
“Respeto mucho lo que hace Elisa Carrió pero tengo una formación que viene de Tribunales. Mi trabajo no es tan mediático. Me gusta trabajar más en cuestiones técnicas y judiciales. Fui fiscal, mi trabajo era investigar casos de corrupción y llevarlos ante la oficina anticorrupción”, fue la respuesta del diputado.
Y agregó: “Carrió es líder de un espacio político, suena siempre como candidata a presidente. Ella tiene una dimensión en la que yo no puedo compararme”.
El exfiscal también fue consultado sobre las rispideces entre el poder ejecutivo y la Justicia. “Veo mucha superficialidad en las denuncias y una utilización de tribunales que me parece irresponsable. Muchos jueces permiten esta judicialización de la política”, afirmó Garrido.
Y dijo: “No me gusta judicializar cuestiones que no son serias. En los últimos años ha habido ejemplos, para un lado y para el otro, de cuestiones que se han judicializado, sin fundamento, sin seriedad”.
Garrido fue uno de los funcionarios que apoyó más fervientemente la candidatura de Alejandra Gils Carbó al frente del Ministerio Público Fiscal. “No estoy de acuerdo con el costado politizado que le ha dado a su gestión, afín al Gobierno. Tengo una visión crítica que fui planteando”, se distanció.
En otro tramo de la entrevista, el diputado radical próximo al fin de su mandato, contó que antes de dejar la Cámara le gustaría abordar “la agenda de corrupción, que es un tema pendiente”.