El bloque del FpV de la Cámara de Diputados se reunirá mañana con el objetivo de reafirmar su condición de primera minoría y que está listo para disputar los espacios de poder en este ámbito.
Mientras las posibilidades de la conformación de una especie de Coalición de Gobierno entre el FR-UNA y Cambiemos de cara al balotaje nacional, que pueda incluir a la provincia de Buenos Aires, en la Cámara de Diputados haciendo caso omiso a esas cuestiones ya se ponen en guardia para disponerse a desplegar las negociaciones con la autonomía.
En el FpV son los más interesados en apurar la táctica, por lo menos tratar de cerrar rápidamente el frente interno y unificar posturas. En Cambiemos también están interesados en aportar y no hacer jugar demasiado a Vidal en la disputa, “no vaya a ser que le pase lo que le pasó a Scioli cuando quiso poner de presidente de la Cámara a Martín Ferré”, recuerda un memorioso.
No será un trámite sencillo, además está la necesidad que tendrá el futuro oficialismo de encontrar un acuerdo parlamentario que permita funcionar, por lo menos en el arranque con un mínimo de consenso y, mientras esto se analiza, también se tiene que definir el ballotaje. Es aquí donde aparece la posibilidad de acercarse al FR que conduce Sergio Massa. Pero tampoco se descarta un acercamiento al actual oficialismo.
Un Gobierno de Coalición o, en mucho menor medida, un entendimiento que posibilite un acuerdo parlamentario entre Cambiemos y el FR-UNA despejarían muchas dificultades y en principio se constituiría una marcada primera minoría en ambas Cámaras bonaerense, que incluiría la tan necesaria mayoría simple en los recintos.
El acuerdo posibilitaría sumar, en Diputados, unas 49 voluntades, donde la mitad más uno es 47 y en el Senado se alcanza la cifra de 25 sobre un total de 46. Pero eso se está cocinando a lento y seguro que correrá mucha agua por debajo del puente.
En el FpV, mientras tanto están auscultando las posibilidades de incrementar, con nuevos aliados, sus bloques a partir de las novedades que se pueden producir, tanto en el FR como en Progresistas; consientes que no están en un escenario favorable pero al mismo tiempo sabiendo de su fortaleza.
En la reunión de bloque pos elecciones y con gobernadora opositora electa los diputados del FpV ratificaran su condición de primera minoría y que en definitiva habrá que esperar hasta el 22N para saber quién es el próximo Presidente, pues el escenario puede volver a modificarse para mejor o para peor.
Pero en Cambiemos están bastantes convencidos que después del balotaje el contexto los va a favorecer y si bien no descartan “lo peor” ya alinean la tropa para ir, o mantenerse, en principio, con nombres propios hacia la cúspide del poder en la Cámara baja.
El actual presidente de la Cámara Horacio González y el vicepresidente José Ottavis siguen siendo los legisladores que mejores condiciones internas, y por sobre todo externas, reúnen para la disputa. Pero, se sabe, que el actual presidente del bloque, el diputado del Movimiento Evita, Fernando Navarro, no se quedará quieto y buscará forzar enroques en la conducción del colectivo hoy oficialista.
El entendimiento entre el FpV y Cambiemos no cruzaría los límites de la legislatura provincial, respetar la primera minoría por parte de la bancada del fututo oficialismo sería uno de los argumentos de peso que tratan de esgrimir los diputados del FpV.
Por otro lado, la triada republicana que mete cuchara en la provincia de Buenos Aires quedó expuesta en la campaña; está la palabra de María Eugenia Vidal, como resulta obvio; también se escucha la voz del “jorgismo”, la tropa del flamante reelecto intendente de Vicente López, Jorge Macri y, por último, el “emilismo”, es decir el grupo que comanda el electo diputado nacional Emilio Monzó.
Esos grupos macristas tienen nombres propios en la Cámara baja provincial. La futura Gobernadora tiene en el diputado Manuel “Manu” Mosca la expresión física en la Cámara baja, pero algunos especulan con su destino en el Ejecutivo. El jorgismo está representado por el actual secretario de gobierno de Vicente López y electo diputado, cabeza de la primera sección, Cesar Torres; y Nicolás Daletto, electo al tope de la lista de la cuarta sección electoral, es el portavoz del emilismo. Por último, un nombre que no puede dejarse de lado es el histórico diputado del PRO en el recinto bonaerense, Orlando Yans. De los cuatro nombres fuerte macristas Yans es el único diputado que tiene experiencia en los pasillos legislativos de diputados aunque sus sustentos políticos no parecen fortalecidos en esta instancia.