Se constituyó Asuntos Constitucionales y se cruzaron por el desafuero a CFK

Tras la designación de las autoridades de la comisión del Senado, el interbloque Cambiemos pidió que la próxima semana se trate la situación de los senadores con problemas judiciales y lo cruzaron el kirchnerismo y el propio Pichetto, que se enojó mucho.

La reunión constitutiva de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado arrancó en calma, con la nominación de los nombres acordados para componerla y la designación de sus autoridades: el catamarqueño Dalmacio Mera, del interbloque Argentina Federal, y la oficialista Laura Martínez Machado, como presidente y vice, respectivamente. Y todo avanzaba con tranquilidad hasta que, tal cual se había anticipado, desde Cambiemos pidieron que en la próxima reunión, programada para el miércoles de la semana que viene, se traten los desafueros que llegaron a la Cámara alta. No la nombró, pero hablaba de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, también miembro de esa comisión, que no asistió a la misma. De hecho, hasta ahora no concurrió a ninguna de las reuniones de las comisiones que integra.

Si hablamos de integrantes, Asuntos Constitucionales estará compuesta por los citados Mera, Rodríguez Machado y CFK, como así también Pedro Guastavino, Sigrid Kunath, Rodolfo Urtubey, Guillermo Snopek, José Uñac y Juan Mario País, del interbloque que encabeza Miguel Pichetto; Oscar Castillo, Luis Naidenoff, Angel Rozas, Olga Inés Brizuela y Doria, Ernesto Martínez y Pedro Braillard Poccard; el kirchnerista Marcelo Fuentes; los peronistas Adolfo Rodríguez Saá y Juan Carlos Romero, y la misionera Magdalena Solari Quintana.

Tras asumir, Mera invocó a su comprovinciano Fray Mamerto Esquiú, a quien recordó como “el reconocido orador de la Constitución”, y destacó que en su momento “abandonó las posiciones y creencias personales para darle a la Argentina tranquilidad, en un momento en que había mucha más grieta que ahora”. En efecto, recordó que “los constituyentes de entonces se dieron una Constitución que no era pacífica”, y Esquiú, “dejando sus creencias de lado, apoyó la libertad de culto, la idea de un Estado laico”.

Tras expresar su deseo por tener un “trabajo fructífero y fijar la elección de los secretarios para la próxima semana, el miércoles a las 10 de la mañana, tomó la palabra el cordobés Ernesto Martínez (Cambiemos) para encender la mecha: recordó que esa comisión se reunió el año pasado solo en dos ocasiones y que quedaron en secretaría “una cantidad de temas, entre ellos situaciones que preocupan no solo al Senado, sino a la sociedad”, y citó puntualmente los pedidos de desafueros de “algunos senadores”. Así pidió que “en el primer miércoles que nos reunamos, estos desafueros tengan tratamiento, en el orden que en su momento se disponga”.

Sin formar parte de la comisión, pero presente por la importancia que el evento reportaba, Pichetto tomó la palabra reclamándole a la presidencia de la comisión que se aboque a analizar los temas “pendientes” y que analice los plazos que existen para expedirse en cada una de esas cuestiones. Puntualmente sobre los desafueros, recordó que existen 60 días para expedirse y sino los temas se envían al recinto. “Así que me parece que lo primero que tenemos que tener es una información clara y precisa de esa situación, para evitar debates estériles que se agotaron por el plazo”, dijo, para concluir señalando que “como no tenemos precisión, pediría que en la próxima sesión tengamos toda la información para poder hablar”.

Previsiblemente fue Marcelo Fuentes quien le puso nombre y apellido a la cuestión desatada. Dijo que no existía “ingenuidad en la necesidad política de la mención que se ha hecho”, y reclamó analizar “en qué marco se está desenvolviendo esta cuestión”. Citó lo que definió como “escándalo de la manipulación de las redes”, aludiendo a lo sucedido con Facebook, y advirtió que “hoy la política no es la destrucción física del adversario, como en el 55”.

“Hay fuerzas políticas que han hecho un manual de estas prácticas -enfatizó el presidente del bloque kirchnerista-. Hoy ya no es la persecución a un adversario, sino la manipulación de la opinión pública”. Citó a continuación a la expresidenta Cristina Kichner y recordó la calificación de “traición a la patria” que motivó el pedido de desafuero planteado por el juez Claudio Bonadio. Y para “mostrar la intencionalidad política en el marco de una persecución”, les recordó a sus pares que ellos mismos deberían ser “partícipes necesarios de esa figura delictual presunta que estableció el juez Bonadio”, y sin embargo no fueron procesados los miembros informantes del acuerdo con Irán. “Se nos excusa casi por debilidad mental, como que fuimos engañados por malévolos funcionarios”, ejemplificó.

Luego habló de “persecuciones políticas” y de la “continuidad de la política por otros medios, de la destrucción de la imagen” del adversario. Sostuvo que se busca “sacar rédito de esta cuestión y vamos a contestar con las razones que tenemos”. En ese marco denunció la existencia de “medidas procesales de persecución clara” y de una “doble vara”, por la cual se perseguía a opositores y no a funcionarios del oficialismo.

Le apuntó a “corresponsales y periodistas del oficialismo, mencionando ahora que la ofensiva de Comodoro Py se está deteniendo, porque los datos no les son favorables”. Reclamó entonces que la política debe resolver sus cuestiones y no debe utilizarse la justicia como una herramienta de destrucción”. Y alertó finalmente que “se está construyendo un monstruo, y los va a devorar a ustedes también”.

“Cuando los magistrados exceden las funciones, no hay garantías para los políticos ni para ningún ciudadano en la Argentina”, sostuvo el senador neuquino, que se mostró dispuesto a llevar el tema al recinto para discutirlo. Para concluir advirtiendo que “prolongar la política por la persecución judicial es vulnerar esos basamentos de convivencia fundamentales”.

Dalmacio Mera aclaró entonces que lo que harían sería armar una agenda de trabajo y sugirió intentar “llevar la menor confusión posible a la gente”, pero luego tomó la palabra Pichetto para cargar contra el oficialismo, al señalar que le molesta “cuando no se cumplen las reglas”. Consideró “una estupidez” abrir un tema como ese cuando el objetivo de la reunión era elegir las autoridades. “Cuando tengamos que discutir ese tema, vamos a discutir a fondo”, aclaró, recordando las responsabilidades de los senadores y diputados que “votamos un acuerdo internacional”.

El rionegrino señaló que “no le vamos a rehuir a ese debate”, pero se quejó porque “lo que vemos siempre es que se trata de aprovechar esta coyuntura para tener un título en los diarios. Esto era para otra cosa. Me molesta cuando no se cumplen los acuerdos”. Al concluir, Pichetto patentizó su enojo arrojando el micrófono sobre el escritorio que tenía delante y retirándose del salón.

Intervino entonces el senador radical Angel Rozas, que buscó poner paños fríos a la situación, aclarando que a su juicio el tema no ameritaba entrar en debate, pues no se trataba de una cuestión por la cual nadie debiera sentirse “molesto ni ofendido”.

Señaló que la posición de su compañero Ernesto Martínez no era personal, sino del interbloque Cambiemos y precisó entonces: “Asumimos la responsabilidad de la propuesta, no venimos hoy a debatir ningún desafuero”, recordando que “desde que entró el pedido de desafuero, la sociedad se pregunta qué es lo que vamos a hacer”. Remarcó finalmente que “hay un pedido de un juez; no podemos mirar para un costado. No queremos tapas de diarios, no entrar a debatir un tema que no está en cuestión, sino que lo incorporen en el tema del día. Hay que analizarlo. Pásenlo al plenario si está vencido, pero no estamos pretendiendo incorporar temas que no están en el orden del día”.

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