Se traba la designación de De Mendiguren al frente del BICE

El diputado del Frente Renovador no es nombrado aún para evitar que con su renuncia el Frente de Todos pierda un miembro.

José Ignacio de Mendiguren no se veía cumpliendo un segundo mandato como diputado nacional a partir de 2017. Es probable que ni siquiera se hubiera imaginado cumplir con el primer período que arrancó en 2013, embarcado en el proyecto presidencial de Sergio Massa que en ese entonces muchos suponían como el seguro sucesor de Cristina Fernández de Kirchner, cuya re-reelección el massismo siempre se vanaglorió de haber evitado. Con el Frente Renovador ganando las presidenciales, el extitular de la Unión Industrial debe haberse imaginado volviendo a un ministerio, tal como sucedió cuando Eduardo Duhalde se hizo cargo de la presidencia, en 2002, y él se convirtió en ministro de Producción durante diez meses.

Esa noche de junio de 2017 en la que cerraban las listas, una compañera diputada lo llamó para preguntarle por qué no estaba en la sede donde la alianza 1Pais estaba cerrando las listas; él que pensaba que no tenía chances de ser incluido acudió al lugar y terminó siendo ubicado en el cuarto lugar de la lista que, en las elecciones, consagró a cuatro diputados: Felipe Solá, Mirta Tundis, Daniel Arroyo y el citado De Mendiguren.

Las vueltas de la política llevaron a Massa a acercarse al kirchnerismo en 2019 y el triunfo del Frente de Todos puso a dos de esos diputados en el gabinete de Alberto Fernández. Solá en Cancillería y Arroyo en Desarrollo Social. Lo cierto es que los otros dos legisladores figuraron entre los nombres probables para integrarse al Poder Ejecutivo, pero Tundis sigue en su banca, igual que De Mendiguren, aunque este último fue impulsado para dirigir el Banco de Inversión y Comercio (BICE). Pero tiene un problema: no pueden oficializar su designación porque en ese caso el Frente de Todos perdería una banca en Diputados y los números están demasiado ajustados como para correr esos riesgos.

Tal cual anticipó oportunamente parlamentario.com, con los reemplazos de esos diputados del massismo integrados al Gobierno de Alberto Fernández el nuevo oficialismo corría el riesgo de perder miembros en el bloque que terminó armando el Frente de Todos para que conduzca Máximo Kirchner. Pero paralelamente se sumó la cuestión de la Ley de Paridad de Género y el tema se judicializó.

En lugar del canciller Felipe Solá, asumió Jorge Sarghini, quien se sumó al interbloque Federal de “Bali” Bucca y Graciela Camaño, y eso es todo lo que el oficialismo está dispuesto a ceder, más allá de que en principio esa bancada se muestre contemplativa con el Frente de Todos en cuanto a habilitar las leyes que necesita para gobernar. Pero en reemplazo del ministro Arroyo le correspondería, según la paridad de género esgrimida para el caso de Sarghini, a Marcelo “Oso” Díaz, un histórico diputado provincial del GEN de Margarita Stolbizer, cuya asunción fue trabada por una cautelar presentada por la massista Liliana Schwindt, quien figuraba quinta en la lista original (Sarghini estaba sexto y Díaz séptimo). Schwindt -que se ha comprometido a sumarse al FdT si vuelve al Congreso- argumenta para asumir que a ella le corresponde por la ley de cupo por la que integró la lista en 2017. La Cámara Nacional Electoral tendrá que definir esta situación.

Si la CNE terminara dándole la razón a Díaz, ya nada impedirá que De Mendiguren renuncie y en su lugar asuma Patricio Hogan, un hombre cercano a Felipe Solá. En caso de que la Cámara acepte el planteo de Schwindt, y sean mujeres las que reemplacen a varones, deberá hacer un planteo también Mónica Litza (Frente Renovador), que había sido designada inicialmente secretaria general de la Presidencia de la Cámara baja, cargo al que renunció para ser secretaria de Empleo de la Nación, pero finalmente terminó siendo vicepresidenta del Correo Argentino. Sería un poco desprolijo hacerla renunciar para completar el mandato de otro diputado, pero no les quedaría otra.

Hasta que no haya una definición, De Mendiguren debería seguir actuando como “tapón”. Pasa que el hombre del GEN no se integrará al Frente de Todos, aunque tampoco iría a Juntos por el Cambio, sino que se encolumnaría dentro del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, del mendocino José Luis Ramón. Una bancada que muchos consideran una suerte de “rueda de auxilio” del Frente de Todos -a pesar de que su jefe insiste en que su espacio no tiene “nada que ver” con el peronismo-, pero el oficialismo no quiere correr riesgos.

Así las cosas, De Mendiguren debe seguir esperando, mientras van nombrando a otros directores. Esta semana fueron nombrados Nicolás Scioli, hermano del ahora embajador argentino en Brasil, y el exministro de Economía Miguel Peirano, quien es señalado como probable presidente del BICE si De Mendiguren termina no pudiendo ser designado.

Otros directores designados son Fabián Musso, que responde al ministro Gabriel Katopodis; el exdiputado nacional Carlos Brown y la economista Raquel Kismer, exlegis

El expresidente de la UIA querría pedir licencia en su banca, pero de esa forma el Frente de Todos perdería un miembro, y además, la Carta Orgánica del BICE impide que ocupen cargos en ese organismo quienes “formen parte de los cuerpos legislativos y judiciales, ya sea nacionales, provinciales o municipales”, tal cual apuntó el periodista Mauricio Cantando en La Política on line.

Párrafo aparte merece Margarita Stolbizer, cuya alianza pergeñada en su momento con Sergio Massa no le permitió sumar a ningún legislador nacional. Ni entonces, ni por lo que se ve tampoco ahora.

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