Siempre te quisimos Sergio

Por Daniel Bosque. El escritor brinda un pantallazo general de los candidatos en la previa al balotaje que definirá al nuevo presidente de la Nación de los próximos cuatro años.

Todo ha ido de raro a muy raro. La Argentina, descalabrada en números y crispada en la diaria, ha escrito otro jalón de aquellos.  El debate en el que Sergio Massa le propinó una lección de retórica y política a Javier Milei refuerza la euforia oficialista del 22-O. Mientras una mayoría de argentinos imagina hoy a Sergio Presidente, aunque no se apaga el rescoldo de dudas, por la crisis fenomenal al 190% de IPC, cuyo gestor desde el Estado es el propio candidato peronista. 

Lo decíamos tras las PASO en que fue a la cola: Ha sido notable la remontada de Massa, a puro despliegue y billetera. Pero no se trata de tener cash – en este caso, fabricarlo – sino de cómo y a quién repartirlo. Con aparato y territorio, estatal y partidario y 24 x 24, si triunfa el 19-N, UxP habrá agregado 25 o 30 puntos a lo que le auguraban Wado Pedro, Daniel Scioli y sus camporistas, que duraron lo que un pelado en la nieve.

El debate televisivo, en extremo desigual entre un estudioso y otro que se fue a poncho, hoy no sólo interroga acerca de su post traducción a las urnas. También abre suspicacias la ostentosa no resistencia y torpeza del libertario frente a los embates de Massa. Incluido el manejo arrogante de la información personal sobre el candidato opositor. El resto lo hizo Milei con sus fragilidades e incongruencias, para desesperación de sus seguidores por amor o por espanto, es decir, Por Sí o Por No.

Carta de un león a otro: ¿Se puede ganar una elección si arriba del ring peligró la vertical y el protector bucal? Depende de otras pasiones y frustraciones. Asterisco: Tras el papelón mileinario no faltan los que revuelven y huelen el guiso de las vinculaciones viejas y nuevas de Libertad Avanza con el Frente Renovador, sobre todo en Provincia de Buenos Aires, donde se librará la batalla decisiva.

Hay sospechas que van más allá: ¿Es Javier Milei, finalmente, un “palo blanco”, uno de esos sujetos que en los remates distraen y elevan la cotización de terceros? ¿Estaremos ante un guion supra en el que Cristina y Macri, los dos padrinos de la política del siglo XXI, están jugando su propio Pacto de Olivos para no perder todo en la correntada de sus ocasos?

Círculos Rojos: Los que conservan poco o mucho para perder o multiplicar, están viendo que con Massa 2023-2027, con más o menos kirchnerismo en su pedestal y paraguas, lo que asoma en el horizonte es un Estado discrecional a prueba de jueces y legisladores. Un sistema que incluye al capitalismo de amigos y que barajará presupuestos, impuestos, subsidios y circulación de bienes y de personas, cuya muestra gratis se vio en estos días. El gobierno massista de Unidad Nacional por ahora se parece al enigmático Programa Omega del super magnate Elon Musk. Nadie sabe cómo será y muchos lo aplauden por las dudas. 

A veces el miedo es zonzo. Si no se apresuraban a salvarse los peronismos provinciales tal vez hoy serían muchas menos de 10 las provincias perdidas en elecciones en estos meses. El mapa federal amarillo hoy luce sembrado de palos y zanahorias, que condicionarán la estabilidad fiscal y emocional de los mandatarios no kirchneristas electos en estos meses. Sergio Tomás, el rayo que no cesa, tiene una receta para cada artrosis, como se ha visto en estas giras por al Interior, donde ha repartido promesas y favores tiki taka.

Frente a los fondos con que socorre la Nación, no hay Ulises provinciano que desoiga las sirenas. Desde Rolando Figueroa, gobernador de Vaca Muerta-Neuquén al semioculto jujeño Gerardo Morales, se va formando la procesión de la opción de fondos nacionales o rebeldía. Otra vez, Por Sí o Por No, pero entre cuatro paredes. Viva la Unidad Nacional, o sea, digamos, muletillaría Milei.

Pero por el voto supermercado imposible, el hoy ex león Milei, autodeschavado como inestable, cavernícola, primario, pro militar, homofóbico, inconsistente, etc. aún puede, matemáticamente ganar los comicios presidenciales. Pero el establishment y el peronismo ká y no ká, ya prevén un largo massismo con y con folklore ad hoc. En el cuaterno que viene, caben dos premisas: borrar de los manuales las palabras como Alberto, Fabiola y pandemia.  Y aprovechar la nueva rosa de los vientos: el auge exportador por mucho agro, energía superavitaria, minería y otras bendiciones, la pulverización de la centro derecha electoral, el control del territorio y de la pobreza disparada, además de una alianza sin rubores con el BRICS en el mapa caliente del mundo. Es decir, mucha China por delante.


¿Habrá un final feliz para un gobierno mediocre? Ha resultado brillante el ajedrez para descapitalizar con fuerza al arco no peronista. En los pronósticos, hacia mitad de año todavía parecía apoderado natural del 70% de las almas sufragantes, algo así como el 49% de las empadronadas. Si se cumple esta hipótesis, se escucharán los bombos, Milei pasará a un segundo plano y Macri buscará consuelo en su origen, Boca Juniors, donde el próximo 02-D no la tiene fácil.

Últimos cartuchos de la larga maratón.  Acabó el boxing de los relatos y se vienen las tarjetas del gran jurado de a pie. Nuestro Julio Cortázar, amante del deporte de los puños decía aquello de que “la novela siempre gana por puntos, el cuento debe ganar por nocaut”.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password