En el articulado de la norma conocida este miércoles se restituye el calendario electoral previo al año 2009. También la Boleta Unica en Papel.
En 2023 algunos argentinos tuvieron que ir a votar seis veces en menos de un año. En este marco, las PASO no solo implicaron una instancia de voto obligatorio para todos los argentinos, sino que también le costaron más de $10.000 millones a un Estado que no tiene plata. Ese es parte del argumento oficial para justificar la derogación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias propuestas en el proyecto de ley ómnibus.
En efecto, el proyecto de ley propone eliminar las PASO. Las primarias deberían ser internas de cada partido. Hoy son un gasto de dinero, papel y el tiempo de los ciudadanos.
En caso de aprobarse esta norma se restituirá el calendario electoral previo al 2009, que establece que en los años electorales presidenciales habrá dos citas electorales de carácter nacional: primera y segunda vuelta; y en los años electorales legislativos habrá sólo una cita electoral de carácter nacional.
A la hora de citar los beneficios que la eliminación de las PASO generará, se cita el ahorro de miles de millones de pesos: en 2023, las PASO le costaron al Estado nacional $9.250 millones de pesos.
También significará la revitalización del debate institucional al interior de los partidos políticos, que tendrán mayor libertad a la hora de definir sus mecanismos internos de elección de candidatos.
Habrá a su vez, señala el proyecto, un calendario electoral más reducido y eficiente, capaz de reducir la apatía electoral. Y por último, el fin del negocio de las primarias.
El proyecto de ley contempla la media sanción en la Cámara de Diputados. A través de esta norma, se modifica el sistema electoral: de boleta “sábana partidaria” a boleta única papel, que concentra toda la oferta electoral.
La Cámara Nacional Electoral (CNE) será la responsable de diseñar las BUP; mientras que las Juntas Electorales Nacionales serán las responsables de adaptar la boleta a la oferta electoral de cada distrito.
El Ministerio de Interior, a través de la Dirección Nacional Electoral (DINE), es responsable de imprimir y distribuir las boletas.
Este esquema, señala el proyecto generará un sistema más ágil, transparente, económico y democrático.
Ahorro de miles de millones de pesos: se ahorran alrededor de $12millones en impresión de boletas.
Además permitirá la centralización de la impresión de boletas en el PEN, sin asignación de fondos a los partidos para ese fin, como así también la reducción de cantidad de fiscales necesarios para garantizar transparencia.
Por último, permitirá la agilización del escrutinio y publicación de resultados.