Una propuesta para construir una matriz productiva e industrial donde se incorpore el Mar Argentino como actor co-protagónico, algo olvidado desde siempre por todos los gobiernos nacionales y por el conjunto de la clase política argentina.
Una nueva propuesta para el definitivo despegue y desarrollo económico y productivo para la República Argentina es, sin duda alguna, elaborar una nueva visión estratégica del país, superador de los tradicionales modelos agrarios, ganaderos, petrolíferos y mineros. Argentina es un país marítimo con agricultura y ganadería y debemos empezar a tomar conciencia de ello.
Esta nueva visión estratégica se orienta a construir una matriz productiva e industrial donde se incorpore el Mar Argentino como actor co-protagónico, algo olvidado desde siempre por todos los gobiernos nacionales y por el conjunto de la clase política argentina.
Los ejes son: conocimiento y educación; impulso y desarrollo de la industria genuina del campo; desarrollo y explotación del mar, de su plataforma y costa; y el cuidado del medio ambiente.
Esta es una propuesta que incluye tanto a los capitales estatales como privados argentinos e internacionales para su desarrollo. Se propone la creación del Ministerio del Mar o intereses marítimos, asignándole como presupuesto el 50% de lo destinado en el último presupuesto nacional aprobado a las Políticas de Género, lo que permitirá tener un capital de inicio apropiado para invertir como socio y actor protagónico en el desarrollo del modelo y en la puesta en marcha de las propuestas (aproximadamente unos cinco mil millones de dólares), generando confianza en los particulares y habilitando la posibilidad de la inversión privada en el sector, con garantía en algún instrumento financiero a crearse con respaldo en los bienes inmuebles y/o registrables.
Es posible superar el 57% de pobreza que actualmente tenemos con crecimiento y no sufrimiento, porque no probamos?
Sobre la base de una Política Urbana, Productiva, Industrial y Poblacional, generar las primeras 100 Comunidades Solidarias de Auto-Abastecimiento y Producción de 20.000 personas cada una, sobre la costa en la extensión de los 6.816 Km. lineales que van desde la desembocadura del Río de la Plata hasta la Bahía Lapataia en la Provincia de Tierra del Fuego.
Estas comunidades se sostendrán con el beneficio exclusivo de los trabajos relacionados con el mar, desde los menos calificados a los más sofisticados (recolección de residuos, reciclado, alimentos, turismo, inteligencia artificial, etc.). Esto generará soberanía, descentralización poblacional y urbana, trabajo, riqueza, el quite definitivo de los subsidios económicos y asistenciales por parte del Gobierno Nacional para las clases más humildes, y la definitiva erradicación de la pobreza estructural que nuestro país sufre desde siempre.
En los primeros cuatro años de implementación de este modelo de desarrollo del mar argentino unas dos millones de personas de los grandes cordones poblacionales vulnerables de nuestro país se incluirían en este programa.
La promoción planificada de la pesca y la acuicultura permitirán en los primeros cuatro años, en forma escalonada, ascender de los 1.800 Y 940 millones de dólares respectivamente, que aproximadamente el país exporta anualmente, a obtener en igual período unos 3.500 millones de dólares por la pesca, y unos 2.500 millones de dólares por la acuicultura con un incremento en unos 40 mil puestos de trabajo, con estimaciones extremadamente conservadoras.
Se activará la exploración y explotación de los recursos petroleros, gasiferos y mineros de nuestra plataforma continental, cuidando el Medio Ambiente, en la inteligencia que contamos con reservas similares o superiores a, por ejemplo, “Vaca Muerta”, teniendo en cuenta, únicamente, las reservas ubicadas frente a las costas de Mar del Plata y las que ya estamos explotando que pueden superarse de la Cuenca Austral.
Se propone la producción y crecimiento de nuestra industria naval, a fin de poder cumplir con un objetivo a 20 años de construir unos 200 buques para recuperar nuestra Marina Mercante de Bandera y otros 200 buques para el control y patrullaje de toda nuestra extensión marítima, con un costo aproximado total de 40 mil millones de dólares.
Hoy se gasta en fletes por las exportaciones de nuestro país que salen por el canal troncal de los ríos Paraná-Paraguay, entre 5.000 y 7.500 millones de dólares al año, lo que representa en ese lapso de tiempo entre 100 y 150 mil millones de dólares que no quedan, actualmente, en la mesa de los argentinos, por lo que, la recuperación plena de nuestra Marina Mercante de Bandera, para que sean nuestros propios buques los que trasladen nuestras mercaderías hacia otros países, permitirá que el dinero quede en casa.
Se propone sustituir producción alimentaria agrícola y llevarla al mar para permitir la reforestación de nuestro territorio dando una respuesta positiva al cambio climático (con el 2% de la extensión de nuestro mar podemos sextuplicar la producción alimentaria) , y también se propone desarrollar plenamente la industria del turismo, en todo lo concerniente al Mar Argentino, generando una gran cantidad de divisas que hoy en día ingresan a todos los países marítimos del mundo que saben explotar convenientemente todo lo relacionado a este tan importante mercado internacional.
Estos puntos y otros más del modelo permitirían bajar el gasto público y el déficit fiscal con crecimiento y pleno desarrollo económico, y no con el sufrimiento y el ahogo de nuestra gente; y a su vez garantizaría la confianza en el peso argentino actuando como un freno decisivo para la inflación. No gastar mas de lo que tenemos, ahorro, trabajo genuino, inversión, crecimiento está a la vista que si dejamos de dar la espalda al mar al alcance de nuestras manos lo tenemos.
La moneda se fortalece y se valora con el respaldo de la producción, de la industria y del trabajo que nos ofrece nuestro Mar Argentino.
Ha comenzado la era del planeta agua.
Debemos ser amigos del mar.
La vida de la humanidad comenzó en los mares y en los océanos, y serán ellos los que nos darán la respuesta a los grandes y desafiantes problemas que los seres humanos tenemos y en particular los argentinos.
Reflotemos la argentina sumergida. el cambio está en el mar.
*Traboulsi es abogado, diplomado en Relaciones Internacionales; vicepresidente alterno Cono Sur Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), Fundador y presidente de la Fundación Argentina Azul (www.fundacionargentinaazul.org)