Desde el excandidato a jefe de Gobierno Daniel Filmus a legisladores de la oposición, opinaron sobre la decisión de la administración porteña de hacerse cargo del subte.
El senador porteño por el Frente para la Victoria, Daniel Filmus, se manifestó acerca del anuncio del jefe de Gobierno Mauricio Macri sobre el subte, señalando que “aunque un año más tarde, es importante que Macri haya comprendido que los porteños tenemos capacidad para conducir y gestionar el transporte de la Ciudad, en especial el subte. Pasamos todo un año de zozobras y de no hacerse cargo; hoy es importante que todos trabajemos para que el subte mejore y sirva a todos los porteños”.
Asimismo, Filmus rechazó la crítica de Macri al Gobierno nacional, al que acusó de negligente y autoritario: “No podemos permitir que quien desconoce al Poder Legislativo y vetó 107 leyes, inclusive las votadas por su propio partido, y a quien la Justicia le prohibió usar un 0800 para perseguir estudiantes, diga que el gobierno nacional es el autoritario”.
Filmus recordó que el 3 de enero pasado el jefe de Gobierno firmó un acta con el Gobierno nacional mediante la cual aceptó hacerse cargo de los sutes y ejecutó aumentando la tarifa un 127%. “Macri siempre estuvo en condiciones de hacerse cargo de la administración del subte, aunque hasta ahora no invirtió los recursos que dispone la Ciudad para el mantenimiento de ese servicio público”, dijo Filmus, quien recordó además que la Nación transfirió “108 millones de pesos para ser usados en inversiones de ese transporte que no fueron utilizados por el Gobierno de la Ciudad”.
“Desde el inicio de su gestión, Macri inauguró sólo cuatro estaciones de subte (Puán, Carabobo, Corrientes y Parque Patricios) e incumplió sus promesas de campaña a pesar de contar con el presupuesto más alto de la historia. Esperemos que efectivamente el Gobierno de la Ciudad se haga cargo de su propio transporte, antes de que los porteños sigan sufriendo las consecuencias de la ausencia del Estado de la Ciudad”. finalizó el senador.
Por su parte, el diputado porteño Rafael Gentili (Proyecto Sur) anticipó que “vamos a proponer que, junto con el traspaso, se apruebe la revisión de la concesión y pedimos que se sancione antes de fin de año una ley marco que garantice la participación de los usuarios y los trabajadores en la gestión de un servicio acorde a lo que los porteños nos merecemos”.
Además, agregó que la Legislatura nunca validó el aumento indiscriminado del 127% en la tarifa, y exigió que ante este panorama “se debe estudiar la razonabilidad tarifaria con respecto a los otros medios públicos de transporte, manteniendo el criterio social en la fijación de tarifas”.
Gentili ha investigado al Grupo Roggio y presentó dos informes sobre los negocios de esta concesionaria en los subterráneos (“en todo está Roggio: los negocios colaterales de Metrovías”) y los trenes metropolitanos (“Los negocios de UGOFE S.A., El vaciamiento de los ferrocarriles metropolitanos”). Además, la Comisión Nacional de Valores aceptó investigar a Metrovías a raíz de una denuncia que encabezó el Diputado para que se investigue a la empresa y a su controlante, CLISA S.A.
Ante el anuncio de Mauricio Macri de que se hará cargo del subte, el diputado Alejandro Bodart (MST-Proyecto Sur) -autor de un proyecto de reestatización- planteó: “Era hora, pero hay ver la letra chica de la ley. Como esto es parte del pacto PRO-K de canje de negocios, en realidad habrá que ver cuánto nos cuesta”. Bodart agregó que “el traspaso no debe incluir aumento del boleto ni subsidios a Metrovías que también pagamos todos. El subte sólo puede ser eficiente, seguro y económico si es estatal, como en París o Madrid”.
La diputada Rocío Sánchez Andía de la Coalición Cívica - ARI manifestó que “esperamos que el proyecto de Macri contemple el traspaso de fondos a la Ciudad, porque de otra forma se transferiría directamente al usuario la totalidad del costo del servicio” y agregó “le pregunto a Macri, en caso que el Gobierno nacional no transfiera los fondos, ¿qué va a hacer? ¿aumentará el pasaje de los usuarios a 5 pesos, como lo anunció hace un tiempo y hoy no lo dice?”.
Concluyó diciendo que “esperamos que de la misma manera que pudieron acordar la votación de leyes que facilitan grandes negociados inmobiliarios en la Ciudad, hoy se pongan de acuerdo para que los fondos de financiamiento del subte sean transferidos a la Ciudad”.
A su vez, la legisladora porteña María José Lubertino declaró que “a diferencia de lo que anuncia el jefe de Gobierno, durante estos años de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, el aporte que ha hecho Nación a Ciudad en materia de subtes no sólo ha sido constante, sino que también ha sido creciente. Sin embargo, la Ciudad de Buenos Aires con un presupuesto de más de $14 mil millones para el año 2013, y teniendo previsto aumentar aún más el ABL, IIBB y patentes, no incluye ni un céntimo para el subte que no sea la línea H que ya viene ampliando y gestionando con antelación”.
“Nuestra ciudad tiene los recursos económicos y humanos para llevar adelante una nueva política de transporte subterráneo existente, sin necesidad de un endeudamiento -agregó-. Eso implica en primer lugar tener la decisión política y asumir la responsabilidad que a nuestra jurisdicción le compete. Segundo, revisar y renegociar con la empresa consecionaria las condiciones de dicho contrato, sustentadas en la ideología de la década del 90 y que habiendo reiterados incumplimientos de toda indole por parte de la empresa, no cabe duda de que puede ser re discutido hasta la finalización del contrato en el 2017. E incluso, evaluar su recesión”.
Como tercer punto, dijo, “es importante escuchar, dialogar y garantizar la participacion más activa posible de los/as trabajadores/as del subte y de los usuarios que hasta ahora lo padecen. Sin lugar a dudas, serán ellos/as los/as que se han cargado al hombro el servicio aún en condiciones de precariedad extrema y los/as que lo siguen eligiendo como medio de transporte a pesar del tarifazo por sus innegables ventajas comparadas con otros medios. Son quienes pueden aportar, sugerir e incidir en los cambios estructurales, necesarios y pendientes”.
Lubertino agregó que “todas las investigaciones académicas y consensos de estado en políticas públicas de transporte de la Ciudad de Buenos Aires, desde hace más de una década coinciden en afirmar que el subte es el medio de transporte por excelencia que debe priorizarse en nuestra ciudad para mejorar la calidad de vida de los/as vecinos/as disminuyendo el tránsito, acortando los tiempos de desplazamiento y mejorando los tiempos de la vida de lo/as ciudadanos/as. Es por eso que trabajaremos para que no vuelvan a aumentar la tarifa”.
“Lo de Macri fue el no anuncio”, afirmó Maximiliano Ferraro de la CC ARI, quien reclamó del jefe de Gobierno que “explique en forma más precisa cuál es su proyecto en lugar de hacer un anuncio que es el no anuncio”.
“No se puede entender cuáles son las razones por las que Macri anuncia algo que ni siquiera está redactado”, sostuvo Ferraro y dijo que “es evidente que esta decisión pueda traer consigo un aumento de tarifas y algunas otras novedades que desconocemos, es por eso que le pedimos a Macri que no nos apure; ni siquiera tenemos conocimiento de la auditoria del Metro de Barcelona de la que tanto habló”.
Para Ferraro “el macrismo hace acuerdos a oscuras con el kirchnerismo en la Legislatura y el jefe de Gobierno se va de viaje para no explicar nada, para volver a aparecer y hacer un anuncio que nadie sabe cuál es”.
Ferraro dijo que si se quiere encarar una política seria en materia de subte, “deberían poner en debate nuestra propuesta de creación del Fondo de Desarrollo para la ampliación del subte; un sistema tarifario diferenciado que subsidie la demanda y la creación de una tarifa social; un Plan de Obras, Mantenimiento e Inversiones y asignar partidas presupuestarias y, si fuera necesario, la toma de deuda pública; revisar el contrato de concesión de Roggio y Cirigliano, que fue avalado y protegido por el ministro Julio De Vido y el silencio de Macri; realizar una auditoría técnica y contable integral que incluya el estado de la red, condiciones de seguridad y la utilización de los subsidios recibidos y hacer público su resultado; dotar a la Auditoría de la Ciudad y al Ente Regulador de Servicios Públicos de facultades efectivas para el control y fiscalización y que la Agencia Metropolitana de Transporte comience a solucionar los problemas del transporte en el área metropolitana”.