La empresa de gas fue la única oferente en la licitación nacional e internacional convocada por Enarsa para ejecutar y financiar la ampliación del Tramo I del gasoducto. El proyecto aumentará la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina.
Con una inversión estimada en 500 millones de dólares, Transportadora de Gas del Sur (TGS) fue la única empresa que presentó una oferta en la licitación pública nacional e internacional para la ejecución y financiamiento de la ampliación del Tramo I del Gasoducto Perito Moreno (GPM), anteriormente denominado Gasoducto Néstor Kirchner. El proceso fue llevado adelante por la empresa estatal Energía Argentina S.A. (Enarsa).
La presentación se dividió en dos partes: una técnica, que contempla la ejecución de las obras y la operación y mantenimiento del sistema; y otra económica, respaldada por una garantía de mantenimiento de 5 millones de dólares.
Se trata del primer llamado a licitación para una obra de iniciativa privada dentro del sistema nacional de transporte de gas natural. El proyecto fue declarado de interés público por el Gobierno Nacional en diciembre de 2024, mediante el Decreto 1060/2024, con el objetivo de ampliar la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina.
Bajo el nombre “Incremento de la Capacidad de Transporte de Gas Natural en la Ruta Tratayén - Litoral Argentino”, la obra será la primera de este tipo durante la gestión del presidente Javier Milei. El gasoducto, originalmente construido durante el gobierno de Alberto Fernández con fondos provenientes del impuesto a las grandes fortunas, será ampliado entre Tratayén (Neuquén) y Salliqueló (Buenos Aires), incluyendo trabajos en cuatro plantas compresoras.
Una vez finalizada, la obra permitirá sumar 14 millones de metros cúbicos diarios a los 26 millones actuales, alcanzando una capacidad total de 35 millones de metros cúbicos por día.
Según el decreto oficial, el proyecto permitirá sustituir importaciones de gas natural licuado y combustibles líquidos durante los 100 días de mayor demanda invernal, generando un ahorro fiscal estimado en 500 millones de dólares anuales y un impacto positivo en la balanza comercial superior a los 700 millones de dólares.
La iniciativa se estructura en dos componentes: por un lado, el tramo Tratayén–Salliqueló, bajo el Régimen de Iniciativa Privada y la Ley de Hidrocarburos; y por otro, un conjunto de obras dentro del sistema regulado de TGS, que la empresa ejecutará bajo los términos de su licencia.
“El proyecto está basado en el máximo aprovechamiento de la infraestructura existente, con alta eficiencia en términos de inversión por metro cúbico transportado, lo que se traduce en menores costos para el usuario final y plazos constructivos más cortos”, destacaron desde TGS.