En discrepancia por la aprobación de la ley de "déficit cero", los senadores justicialistas Osvaldo Sala (Chubut), Eduardo Arnold (Santa Cruz) y Daniel Baum (Neuquén) decidieron separarse del bloque mayoritario y formar un nuevo subbloque peronista.
De esta manera son ahora cuatro los subbloques del peronismo que integran la Cámara alta: el 17 de octubre, integrado por Héctor Maya (Entre Ríos), Antonio Cafiero y Jorge Villaverde (Buenos Aires); el de San Luis, conformado por Liliana Negre y Héctor Torino; el unipersonal de santacruceño Daniel Varizat, que responde a la línea política del gobernador Néstor Kirchner, y el formado hoy, denominado "Bloque Peronista Interior". Con estas bajas, el peronismo, que en un momento llegó a tener dos senadores más (39) que los necesarios para votar (37) sin tener que recurrir a aliados, ahora ve disminuida su fuerza a sólo 30 miembros.
Pese a que mantiene la mayoría en la Cámara, al peronismo no le alcanza para poder decidir normas por sí solo y debe recurrir al apoyo de algunos partidos provinciales que le son afines, como el Movimiento Popular Neuquino o el Movimiento Popular Fueguino.
Más allá de que el PJ haya disminuido su número, el oficialismo, la segunda fuerza de la Cámara, sigue muy lejos de poder igualar esa cantidad en el recinto, porque sólo suma 21 senadores propios y al menos cuatro aliados.
El presidente del bloque de senadores justicialistas, José Luis Gioja, lamentó el alejamiento de tres senadores de su bancada aunque confió en que "van a volver".
"Vamos a esperar que vuelvan; la que tomaron es una actitud propia de los senadores que están por finalizar sus mandatos", remarcó el titular de la bancada peronista, que consideró poco convincente al argumento esgrimido por el grupo, que fundamentó su decisión en "el desacuerdo por la forma en que el PJ actuó frente a la sanción de la ley de déficit cero".
En esa votación, hace dos semanas, el peronismo adoptó la estrategia de retirar a algunos senadores de su mayoritaria bancada para permitir que el oficialismo se impusiera en la votación a pesar de contar con sólo 21 senadores de los 69 que integran el cuerpo.
El senador Sala dijo desde Chubut que "tomar esta medida fue una decisión difícil, pero estamos convencidos de que el peronismo debe tener expresiones alternativas que formulen otras propuestas para sacar al país de la crisis en la que está inmerso desde hace años".
En un documento de renuncia que presentaron los senadores también se consideró "la posibilidad de trabajar en una ley correctiva que derogue los descuentos a los jubilados y los recortes salariales, que serían sustituidos por aportes de sectores privilegiados que en nada han contribuido a la solución de graves problemas del país".