El recorte de gastos previsto en el presupuesto de 2002 deberá tener en cuenta el "crecimiento de la economía" y el nivel de recaudación, y por lo tanto el ajuste proyectado alcanzará los 2.700 millones de pesos, según estimó el titular de la Cámara de Diputados, Rafael Pascual.
El legislador sostuvo que si bien "no hemos hecho un análisis muy profundo todavía" de la iniciativa elaborada por el Ministerio de Economía, enfatizó que "la propuesta de recorte contempla (el pago de) los salarios en su totalidad". Pascual consideró que el nivel del gasto dependerá del crecimiento que se observe en la recaudación impositiva y, en ese sentido, afirmó que, para el año entrante, "no está planteado el descuento del 13 por ciento" en salarios de empleados públicos y jubilaciones superiores a los 500 pesos.
El titular de la Cámara Baja expresó que el ajuste que se pronostica en el presupuesto "sale de diferentes partidas de gastos de política y superfluos que hay en el Estado. No habla de plata de empleados estatales, sino en la planta política. Esto tiene que ver con la reforma del Estado".
Por su parte, el diputado nacional por el PJ Jorge Remes Lenicov, aseguró que "es imposible llegar" a la meta de crecimiento del 6 por ciento para el año próximo, y consideró que para llegar a ese nivel, "hay que encontrar una salida mucho mejor" que lo que fue la Convertibilidad para frenar el proceso inflacionario de la economía. "La meta del 6 por ciento que figura en el presupuesto 2002 es imposible de llegar, por más que a todos nos gustaría crecer de ese modo", sentenció el legislador.
Remes Lenicov recordó que, según el proyecto de Presupuesto que el Poder Ejecutivo elevó al Congreso, los 6.500 millones de déficit de este año se reducirán, en parte, con una mayor recaudación (unos 3 mil millones).
El diputado dijo también que "los intereses de la deuda van a bajar en 2.700 millones, con lo cual queda un ajuste de 1.200 millones. Pero creo que los recortes para llegar al déficit cero son muy pocos".
En un sentido similar, el vicepresidente del Banco Central, Mario Blejer, calificó de "exageradamente optimistas" las proyecciones de crecimiento realizadas por el Ministerio de Economía para el año próximo y estimó "extremadamente difícil" que se pueda alcanzar un crecimiento del 6 por ciento del Producto Bruto Interno. No obstante, el vicepresidente de la autoridad monetaria, advirtió que "existe una presunción de que este no será el Presupuesto definitivo, ya que se está jugando con los tiempos electorales".
Blejer consideró que después de las elecciones se deberá elaborar un Presupuesto con números "más sustentables, más conservadores".
El diputado Oscar Lamberto, candidato a senador nacional por el PJ santafesino, dijo que, "tal como vino el presupuesto del año 2002, el gobierno piensa seguir recortando salarios, asignaciones familiares, eliminar el aguinaldo y quitar el Fondo de Incentivo Docente". Lamberto -uno de los principales especialistas del peronismo en cuestiones presupuestarias- afirmó que esto "solo preanuncia conflictos sociales" y se quejó por que ayer los legisladores sólo recibieron las carpetas, mientras que "todos los disquetes con la información sobre partidas adicionales, que son claves, el Gobierno los quiere entregar después de las elecciones".
Además, alertó acerca de que el Presupuesto 2002 "viene con seis mil millones menos, y yo no quiero ni imaginar cómo van a reemplazarlos, porque no van poder seguir recortando sólo el 13 por ciento (sobre sueldos estatales y jubilaciones) sino que van a incrementarlo".
Otro que se anotó para fustigar al titular del Palacio de Hacienda fue el economista José Luis Espert, que lo calificó de "gran irresponsable", porque "siempre ha dicho que su objetivo como ministro no es hacer las cosas bien, sino vender optimismo".
Un legislador del oficialismo que prefirió mantener su nombre en reserva anticipó también que "si no se introducen modificaciones el proyecto no pasa".
"No estoy dentro de los que van a defender eso", confió el diputado al ser consultado sobre los recortes que deberá definir el Parlamento de acuerdo a la definición del ministro de Economía, Domingo Cavallo. Sin embargo, el legislador indicó que "no es cierto" que el Congreso vaya a tener que definir el recorte de fondos, sino que "lo hacen para ganar tiempo".