El Senado aprobó un proyecto de comunicación con el que le pide al Gobierno que se abstenga de apoyar, ante la asamblea de las Naciones Unidas, la condena contra Cuba por violación a los derechos humanos.
El mensaje se contrapone con la postura del Gobierno, que si bien todavía no comunicó oficialmente cómo votará en la asamblea de la ONU, ya dejó trascender que mantendría la política seguida por las presidencias de Carlos Menem y Fernando De la Rúa.
Los senadores votaron el dictamen de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto luego de un prolongado debate sobre si convenía aprobar un proyecto de estas características por las necesidades de ayuda económica que requiere la Argentina de los organismos internacionales.
En tanto, la Cámara de Diputados aprobó una preferencia para debatir el próximo miércoles un proyecto de declaración del diputado justicialista Jorge Obeid, quien también solicita al gobierno que se abstenga de votar en contra del gobierno cubano.
En el Senado, la iniciativa fue votada por amplia mayoría pero se pronunciaron en contra el presidente del bloque del PJ, José Luis Gioja, el justicialista rionegrino Miguel Angel Pichetto, el renovador salteño Ricardo Gómez Diez y el tucumano de Fuerza Republicana Pablo Walter.
El proyecto expresa que "vería con agrado que el Poder Ejecutivo se abstenga de apoyar cualquier decisión condenatoria de la República de Cuba, en la 58 comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, hasta tanto no se levanten los embargos, bloqueos y sanciones económicas aplicadas a ese país".
Gioja había propuesto postergar su tratamiento para ubicar este tema en el último punto del orden del día, pero su intención recibió críticas de los radicales Mario Losada y Raúl Alfonsín y de su compañera de bancada Cristina Fernández de Kirchner, quien había firmado el dictamen de comisión.
El justicialista Jorge Yoma también había respaldado la postura de Gioja y planteó que el bloque del PJ aún no había tenido tiempo para debatir esta cuestión, mientras que Pichetto expresó su absoluto rechazo al proyecto, cuya autoría corresponde a Eduardo Menem.
En tono irónico, Yoma dijo que se "sorprende de la posición del radicalismo y de Raúl Alfonsín sobre Cuba, teniendo en cuenta las consideraciones que tuvo Fidel Castro sobre el gobierno de Fernando de la Rúa".
En defensa de la postura oficialista de atrasar el debate, el rionegrino Pichetto argumentó que demorar la definición del Senado obedecía a una cuestión de "oportunidad".
"Estamos desconociendo que en el país se encuentra la misión del FMI y que votar esto conforma un acto de gran provocación, porque sabemos que los temas que preocupan a los Estados Unidos son el voto a Cuba y la situación de Colombia", afirmó Pichetto.
Las intervenciones de Yoma y Pichetto abrieron el fuego del debate ríspido, ya que las respuestas no sólo llegaron desde la UCR -Alfonsín dijo que "no es un voto pro-Cuba, sino contra la discriminación porque hay más de 30 ó 40 países que violan los derechos humanos más que Cuba"-, sino también desde el propio bloque peronista. Así, la santacruceña Cristina Fernández de Kirchner reivindicó su apoyo al dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores y acusó a Yoma de utilizar conceptos "de los años 70, de la época de la doctrina de seguridad nacional", mientras que calificó de "autistas" a quienes piensan que la ayuda crediticia a un país puede decidirse por su posicionamiento sobre Cuba.
A la hora de la votación, Gioja y Pichetto quedaron solos en su postura contraria, ya que la mayoría del bloque oficialista aprobó el proyecto, mientras que Yoma se había retirado del recinto.