Luego de que los senadores contraatacaran en el tema coimas, llamándolos "cipayos traidores a la Patria", los banqueros respondieron con los tapones de punta. El director ejecutivo del HSBC querelló al presidente del bloque justicialista, José Luis Gioja.
Por ese mismo motivo decidieron no concurrir a informar a la Comisión de Asuntos Constitucionales que los había convocado. Ayer declaró Luis Barrionuevo, quien también habló de una "operación de los banqueros" y responsabilizó a la prensa.
El director ejecutivo del HSBC Emilio Cárdenas querelló a José Luis Gioja por haber mencionado a los banqueros de entidades con capitales extranjeros como "cipayos traidores a la Patria". Cárdenas promovió la demanda contra Gioja, a quien acusó de ser el autor penalmente responsable del delito de "calumnias e injurias", por lo que pidió se lo condene a la pena de tres años de prisión, según consta en el escrito presentado por sus abogados.
El ex embajador ante la ONU radicó la querella ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, en la primera respuesta judicial a la andanada de críticas que dispararon ayer los senadores nacionales.
La polémica entre banqueros y senadores tiene su origen en la denuncia publicada por el periódico británico Financial Times acerca de un presunto pedido de coimas por parte de allegados a la Cámara alta. Según el escrito, las coimas habrían sido pedidas a los banqueros extranjeros con el objetivo de frenar un proyecto de ley que establece aportes del 2 por ciento de las comisiones que cobran las entidades para financiar un fondo de despidos del sector.
En esa nota se mencionó también que habría habido un pedido para frenar la colaboración en favor de un rápido refinanciamiento para la Argentina por parte de los organismos internacionales de crédito.
En la sesión ordinaria del miércoles, los senadores desgranaron subidas críticas hacia los banqueros que operan en la Argentina -hablaron de "traición a la Patria"- que tuvieron su continuidad en una entrevista concedida ayer por Gioja, titular del bloque de senadores del PJ, quien señaló que los banqueros "querían que la Argentina se cayera porque no están contemplados sus intereses. Son traidores a la Patria".
Acerca del destinatario de esa reflexión, Gioja respondió que se refería a "los cipayos que presionan a los embajadores extranjeros para que a su vez obstaculicen un acuerdo entre el FMI y la Argentina".
A partir de esas declaraciones, Cárdenas instruyó a los letrados Oscar Salvi y Eugenio Blanco para que querellen a Gioja por considerar que "ha atacado mi honra y mi crédito" y aludió al significado de "cipayo" según el diccionario de la Real Academia Española: "soldado indio al servicio de una potencia europea".
Para el banquero esto "ha incitado a terceros a formarse una mala opinión" sobre su persona "o modificarla en forma peyorativa".
Mientras tanto, el senador justicialista Luis Barrionuevo consideró que existe una "operación de los banqueros" en la denuncia sobre un presunto pedido de coimas por parte de allegados a la Cámara alta, y afirmó que los legisladores son "víctimas" de esa movida.
Barrionuevo señaló que "no hay indicios de que hayan existido coimas" en la Cámara alta y atribuyó la cuestión a "una operación de los banqueros" tras prestar declaración testimonial ante el juez federal Claudio Bonadío.
El senador del PJ también responsabilizó a la prensa al sostener que "muchos periodistas tienen la culpa, porque este Senado no tiene ninguna mancha y ustedes joden", según dijo al retirarse de los tribunales de Comodoro Py.
El legislador afirmó a los periodistas, tras finalizar la audiencia ante Bonadío, que el actual es "un nuevo Senado que va a legislar para la gente", al desmentir cualquier pedido de coima por parte de algún miembro del cuerpo.
El testigo señaló que "se debe dejar de lado a los lobbistas" y apuntó contra el sector bancario: "cada vez más me doy cuenta de que esto es una operación de los banqueros, de la cual somos víctimas", dijo. Acerca del lobbista Carlos Bercún, que preside la consultora BC y Asociados desde donde provee a la Asociación de Bancos Argentinos (ABA) de informes actualizados sobre los actos legislativos, dijo que "ese señor nunca más puede entrar al Senado".
obre este tema agregó que si algún legislador "charló con lobbistas, que se haga cargo. A los senadores hay que decirles que los dejen de lado".
El que no está muy de acuerdo con Gioja es el senador Antonio Cafiero afirmó ayer que es "de dudosa aplicación" la calificación de "traición a la Patria" que algunos de sus colegas quieren atribuir a varios banqueros, por haber presuntamente "presionado" para que el FMI no firmara un acuerdo con la Argentina.
Cafiero indicó que un artículo del Código Penal que se refiere a quienes se levantan en armas contra la Constitución incluye también a quienes "suprimieran o menoscabaran, aunque sea temporariamente, la independencia económica de la Nación", pero indicó que este no es el caso, porque "no hay sedición armada". Respecto del presunto pedido de intento de coima a los banqueros, que fue denunciado en sus notas por el periodista del Financial Times Thomas Catán, Cafiero dijo que "debe ser investigado", y destacó que ya están abocados a eso una comisión del Senado y la Justicia Federal, por intermedio del juez Claudio Bonadío.
A propósito de Catán, el periodista del diario británico Financial Times reclamó ante la Justicia la "inmediata destrucción" de los listados con datos sobre sus llamadas telefónicas que solicitó el juez federal Claudio Bonadío. El magistrado había pedido los listados en el marco de la investigación sobre los presuntos pedidos de coimas que habrían realizado allegados al Senado a banqueros para frenar la sanción de una ley.
El corresponsal del diario británico, quien el pasado 16 de agosto publicó un artículo denunciando presuntos pedidos de sobornos desde el Senado hacia los banqueros, presentó un recurso de queja ante la Cámara Federal por "privación y retardo injustificado de justicia".
En el escrito interpuesto por sus abogados Hugo Wortman Jofré y Santiago Vegezzi, se pide a la Sala II de la Cámara que "se aboquen a la cuestión de fondo que es la única forma de salvaguardar mis garantías constitucionales, dejando sin efecto una decisión que resulta nula de nulidad absoluta".