El sector del radicalismo que dominó la Convención de Rosario comenzó a deslizar que en las negociaciones que mantendrá con Roberto Lavagna de cara a 2007 pedirá que el compañero de fórmula del ex ministro sea un dirigente de la conducción oficial de la UCR.
Esta demanda fue abonada por el senador Rodolfo Terragno, quien consideró que es "natural" que la UCR busque conformar una coalición con vistas 2007, aunque admitió que en tal caso sería una "desubicación" que el candidato a presidente sea radical. Terragno sugirió, de esa manera, que el candidato a presidente del sector debería ser un extrapartidario -como Lavagna- y que su compañero de fórmula podría entonces ser un radical.
"La idea de que un partido que sacó el 2 por ciento (de los votos) en las elecciones de 2003 pretenda que los demás lo sigan, en el sentido de que el candidato a presidente deba ser de la UCR, me parece una pretensión desmedida, una desubicación", advirtió Terragno. Según trascendió de fuentes partidarias, ya hay tres anotados para secundar a Lavagna en caso de que las negociaciones lleguen a buen puerto: el titular del Comité Nacional, Roberto Iglesias; el presidente de la Convención, Adolfo Stubrin; y el jefe del bloque de senadores nacionales, Ernesto Sanz.
En este escenario, Terragno dijo en declaraciones radiales que "el radicalismo solo no puede ser una alternativa electoral" y sostuvo que "es natural que se trate de formar una coalición" de cara a las elecciones presidenciales de 2007.
Sin embargo, Terragno aclaró que sería un "disparate" que la UCR se ponga a discutir sobre posibles candidatos "antes sobre que un proyecto" de país. "Me parece un disparate plantearse candidatos antes de un proyecto. Es una locura, es volver a repetir el error de la Alianza", sostuvo Terragno.