La obligada renuncia de Felipe Solá a su pretensión de seguir en la gobernación, ya desató la guerra en el distrito. El mandatario correntino, Antonio Colombi, ahora está en la mira, tras el adiós de Eduardo Fellner y Felipe Solá. ¿Se viene un operativo clamor por Kirchner?
Al que madruga Dios lo ayuda. Es uno de los tantos refranes populares en cuanto a la ventaja de picar en punta. Tal vez ésa haya sido la motivación del senador nacional José Pampuro para proclamar que “competirá por la gobernación de la provincia de Buenos Aires en las elecciones de 2007”, al tiempo que desparramaba elogios al gesto de Solá, después de su anuncio en la Casa Rosada -y no en La Plata- de que no corrían más sus deseos de seguir disfrutando del poder.
Fue la segunda consecuencia consecutiva del efecto dominó desencadenado a partir del mensaje de las urnas misioneras que le cerraron las puertas a los deseos de perpetuidad de Carlos Rovira. Antes de la decisión adoptada por Solá, el jujeño Eduardo Fellner se había visto obligado a postergar también para otra vez sus deseos de reelección.
Fellner comunicó su decisión desde su provincia, en tanto que Solá fue obligado a dar ese gesto desde la Casa Rosada, como una señal de que el kirchnerismo comenzaba a despegarse de los ciclos reeleccionistas. Obviamente, con la derrota del oficialismo en Misiones, quedó sepultado el estilo de acumulación superestuctural al precio que sea. Sin prever, desde la soberbia, las sorpresas que vienen de abajo, es decir de las urnas.
¿Cómo queda la reelección del Jefe? Esa fue la pregunta que le hizo un desprevenido ministro a un integrante del círculo íntimo del Néstor Kirchner, respecto de su habilitación para otro mandato.
“Por ahora la estrategia es enviar mensajes claros de que sobre ese tema no se apoya a nadie del oficialismo”, fue la respuesta. Tras ello, deslizó la posibilidad de que se arme un operativo “clamor” el año que viene. “Ahí veremos”, dijo el influyente hombre.
Un diálogo que refleja que el Gobierno nacional ha decidido no quedar pegado con los intentos reeleccionistas de los caudillos regionales, y guardar al Presidente de la Nación para mejores tiempos.
Una táctica que no contempla los mismos planteos de sus aliados, como es el caso de Corrientes, donde, como se informara en la edición anterior, el radical Arturo Colombi ya firmó la convocatoria a elecciones de constituyentes para reformar la Carta Magna para que le deje una rendija para ir por otro mandato. De caerse también esta movida de Colombi, los dirigentes peronistas se frotan las manos porque les abre la posibilidad de asumir la gobernación, entre ellos, el vicegobernador Rubén Pruyas.
Claro que el efecto dominó, generado por la caída de Carlos Rovira potenció la interna del oficialismo, no sólo en la tropa propia sino también entre los dirigentes justicialistas que se sienten excluidos del armado K. Reacciones que son seguidas de cerca por Ramón Puerta, Roberto Lavagna y Mauricio Macri.
Agrandado por el triunfo del No en Misiones, Puerta comenzó a fogonear primero la normalización del PJ, requerimiento ya formulado por los dirigentes puntanos, para posteriormente convocar a elecciones distritales para elegir los candidatos.
Desde esta perspectiva, Ramón Puerta comenzó a tender líneas con José Manuel de la Sota, Juan Carlos Romero, Rubén Marín, Adolfo Rodríguez Saá, Carlos Menem, Eduardo Arnold, Eduardo Duhalde, Eduardo Menem, Julio Miranda, Luis Barrionuevo y Marcelo Guinle, entre otros.
La idea del misionero es conformar una fórmula que contenga a los diferentes sectores del peronismo y de otros sectores sociales afines, para enfrentar al proyecto del kirchnerismo.
En función de esta nueva realidad, Parlamentario realizó un paneo por los principales distritos que hoy están en conflicto con la Casa Rosada.
Buenos Aires. El presidente provisional del Senado, José Pampuro, fue el primero en blanquear sus deseos de postularse, aunque en rigor hace un tiempo lo hizo desde el programa Parlamentario TV. Claro que el listado de los que esperan ser bendecidos por Kirchner incluye al ministro Aníbal Fernández y al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, el matancero Alberto Balestrini, quien recibió el apoyo inicial del diputado Carlos Kunkel.
Entonces, en el primer lote de candidatos están Pampuro, Fernández y Balestrini, y en un segundo plano José María Díaz Bancalari, Graciela Camaño, Sergio Massa, Florencio Randazzo y Julio Alak, y más de una intendencia del Conurbano se ha convertido en la playa de maniobras de todos los candidatos para exhibirlos como adherentes.
Claro que la lista no se agota en esos nombres, ya que desde la Legislatura bonaerense más de un encumbrado senador o diputado provincial ha deslizado en voz baja que no van “a estar dibujados en la carrera para la gobernación”.
Quien guarda silencio es la primera dama. Es que el nombre de Cristina Fernández de Kirchner es uno de los posibles para suceder a Solá y, lógicamente, les lleva una distancia considerable a los demás candidatos. Por más que obvias razones.
Para la antología fueron las forzadas interpretaciones que se dieron sobre la renuncia de Solá. Nadie del oficialismo se animó a afirmar enfáticamente que se bajó por orden de Kirchner.
Capital Federal. Al Presidente no le quedan muchas opciones para elegir su representante en este estratégico distrito. Jorge Telerman ya decidió competir por fuera de la estructura oficialista, aunque sueña con un utópico apoyo K. Esta determinación le facilita el camino al vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, quien ya tiene el aval del PJ porteño. Dirigentes cercanos al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, admitieron que la decisión de apoyar a Scioli “ya está tomada”. La idea de Fernández es que la nominación oficial sea en el próximo verano.
En ese contexto, Scioli no se cansa de recorrer las diferentes circunscripciones de la Capital, incluso se mostró -por primera vez- junto al mismísimo ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra.
Córdoba. Es otro de los distritos denominados grandes donde el Presidente no pudo imponer aún su decisión. Allí, el gobernador José Manuel de la Sota insiste en promover a su vice, Juan Schiaretti.
Esta situación preocupa a los estrategas del Gobierno, quienes todavía mantienen la pre-candidatura del diputado nacional Eduardo Accastello. No obstante, no todo se reduce a Accastello, sino que también están en la grilla el intendente Luis Juez y el ex basquetbolista y actual concejal Héctor “Pichi” Campana.
Río Negro. En este distrito el actual gobernador Miguel Saiz tiene un preacuerdo con el Presidente en el marco de la Concertación Plural. Habría que ver si Kirchner cumple con su palabra de apoyar la candidatura del gobernador radical o se juega por la candidatura del bloque de senadores nacionales oficialistas, Miguel Angel Pichetto.
Si el senador es el bendecido, caerá como un balde de agua fría sobre el resto de los gobernadores radicales K. Ahora, si el apoyo es para Saiz, los dirigentes del PJ que sostienen a Pichetto tendrán la opción de fomentar las alianzas por afuera del FpV. Si esto se confirma, ¿Pichetto se animará a jugar con Lavagna u otro candidato que surja en el peronismo?, se preguntó un senador nacional patagónico.
Por lo que se ve, el panorama para Kirchner no es fácil.
La Rioja. En su reciente visita a esta provincia, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se vio obligado a recibir a los dos bandos en pugna. Tras recibir a las huestes legislativas que responden a Angel Maza, tuvo que ponerle la oreja a las orientadas por el vicegobernador, Beder Herrera.
“Fue un apriete”, dijo Maza. Es que la pelea entre Maza y Herrera ya no tiene regreso en su disputa por la gobernación y cada uno se está preparando para una guerra más que singular. Maza, en el marco de su estrategia, cerró una alianza con su ex enemigo el embajador Jorge Yoma, con quien mantuvo durante años un fuerte enfrentamiento político. Como prenda de unidad designó como ministro de Gobierno a Osvaldo Cura, que es apoderado del Frente de Todos, la histórica sigla de Yoma alumbrada después de su ruptura con el menemismo.
Esta división favorece la segura candidatura del ex senador nacional Eduardo Menem, quien será de suma importancia para el armando del PJ a nivel nacional, si es que acuerdan competir con el kirchnerismo.
Jujuy. Por lo pronto, el senador nacional Guillermo Jenefes y el diputado nacional Carlos Snopek son dos de los primeros dirigentes del peronismo jujeño que están dispuestos a ser los herederos de Eduardo Fellner, la primera baja del mensaje de las urnas misioneras.
Inclusive, algunas voces dejaron trascender que la hermana del gobernador, la senadora Liliana Fellner, sería tentada para integrar la fórmula.
Claro que también se prueban el traje el ex diputado nacional y actual embajador en Bolivia, Horacio Macedo, y el vicegobernador Walter Barrionuevo.
La baja de Fellner tiene otras lecturas. La dirigente justicialista Angela Rotolo de Ponce, integrante de la Comisión de la Reforma, dijo estar “muy dolida y sentida porque nunca nos imaginamos llegar a esta instancia; lo que pasó es una gran traición a la provincia de Jujuy”. Y consideró que Kirchner “no entendió que Jujuy no es Misiones”.
Más allá del cargo ejecutivo que le ofrecerán al gobernador, como lo expresa Rotolo de Ponce, es el denominador común en las filas del PJ. Una posición que entusiasma a los referentes del PJ que sueñan con armar una lista propia a nivel nacional.
Catamarca. El panorama en esta provincia es otro foco de conflicto para el kichnerismo, donde deberá optar por respaldar a sus aliados radicales, o jugar a sus propios candidatos. Lo que no resulta fácil, ya que deberá consensuar nada menos que con Luis Barrionuevo, quien ya decidió lanzar su candidatura, sin esperar la bendición oficial.
Mendoza. En primera instancia este distrito no aparecía como conflictivo, pero el lanzamiento del senador nacional Celso Jaque a la gobernación por el Frente de la Victoria desacomodó al mandatario Julio Cobos quien, en el marco de alianza con Néstor Kirchner, confiaba en que el peronismo mendocino se disciplinaría tras este acuerdo.
Un imprevisto que obliga a los K a encarar nuevas negociaciones para definir las candidaturas.
Misiones. Los senadores nacionales Luis Viana y Maurice Closs no se privaron de anunciar sus respectivos deseos de ser gobernadores.
Viana es tropa oficial, pero crítico; en tanto que Closs es un radical devenido al kirchnerismo y ya han comenzado a pergeñar sus respectivos comités de campañas y fundamentalmente de alianzas.
Frente a ellos se ha plantado el ex senador nacional y fugaz presidente de la Nación Ramón Puerta, quien se prepara desde la vereda no oficialista. Lo mismo que la diputada nacional Stella Marys Peso, y no se descarta una fórmula conjunta.
Tal vez desde este distrito se lance una opción anti K.