Para el senador Marino, la situación generada en torno a la decisión de apelar a las reservas para pagar deuda debe ser resuelta por el Parlamento, tal cual sucediera hace dos años con el tema de las retenciones móviles.
El senador nacional Juan Carlos Marino advirtió que el conflicto suscitado a partir de la decisión del Gobierno de pagar la deuda con reservas, lo cual derivó en el pedido de renuncia al titular del Banco Central, amenaza la institucionalidad de la República.
“Frente a la decisión de Redrado de aguardar los dictámenes técnicos sobre la legalidad del decreto que dispone la constitución del Fondo del Bicentenario, el Gobierno sale alegremente a pedir la renuncia del presidente del Central, desconociendo los procedimientos formales para la remoción de los miembros del directorio de la entidad, dispuesto en el articulo 9° de su carta orgánica, el cual requiere el dictamen de una comisión especial del Congreso”, expresó el senador pampeano.
Marino destacó que debe ser el Congreso el que se expida sobre la pertinencia o no de pagar los compromisos de la deuda con Reservas Internacionales, y es por ello que sería bueno, a los efectos de priorizar el balance institucional de los poderes, que la Presidenta proceda de igual manera que como lo hizo en el conflicto por la Resolución 125.
En tal sentido, el legislador pidió que la Presidenta convoque a sesiones extraordinarias y envíe al parlamento el cuestionado Decreto en forma de Proyecto de Ley, a los efectos de que allí logre su aprobación o rechazo.
“En lo personal considero que no es sana la decisión de pagar la deuda con reservas, ya que lo que estamos demostrando es una falta de previsibilidad total de la economía Argentina, porque son compromisos que deberían cumplirse con recursos presupuestarios”, agregó el senador radical.
El problema, continuó el senador, está en que el gasto público ha venido creciendo muy por encima de los ingresos lo que derivó en un notable deterioro de los resultados, y es así como el Gobierno termina queriendo pagar la deuda con reservas.
Por último Marino pidió parar la pelota, mejorar la eficiencia del gasto e ir adecuándolo al comportamiento de los ingresos, de tal forma de “poder cumplir con todos los compromisos sin tener que acudir a este tipo de acrobacias”.