El inicio del tratamiento en el Congreso de la cuestión del aborto abrió una fuerte diáspora entre quienes promueven la iniciativa y los que se oponen fervientemente.
“Ninguna vida se protege con una muerte, mucho menos con la muerte del propio hijo. Por eso hoy comienza un debate falso en el Congreso; no es cierto que para cuidar la salud de una madre sea necesario terminar con la vida que lleva en su vientre”, expresó el diputado del Pro Julián Obiglio en relación a la reunión de la Comisión de Legislación Penal para tratar la despenalización del aborto.
Para el legislador macrista, “la muerte de mujeres embarazadas por abortos clandestinos es una realidad que duele y con la que hay que terminar ya, pero eso no se consigue con más muerte. El Estado no puede deshacerse del problema sin asumir la responsabilidad que le cabe por no haberles dado a esas mujeres la protección necesaria antes de quedar embarazadas o la cobertura para llevar adelante el embarazo y luego decidir el destino del niño”.
Desde la otra vereda, la diputada María Luisa Storani consideró que “la despenalización del aborto es fundamental para evitar múltiples muertes maternas que se dan en nuestro país a causa de abortos clandestinos, siendo esta la primera causa de muerte materna en Argentina. Hemos recibido dos llamados de atención de Naciones Unidas a causa de la alta tasa de muerte materna”.
“En Argentina se realizan entre 500.000 y 600.000 abortos inducidos por año, de esa cifra mueren muchas mujeres, y todas las que mueren son pobres, ya que por lo punitivo las mujeres humildes no pueden acceder a servicios gratuitos en los hospitales públicos de atención de aborto”, detalló la diputada radical, que consideró esta cuestión como “un caso de Salud Pública, Derechos Humanos y convenciones internacionales”.
También se pronunció en contra la diputada cordobesa Gladys Espíndola, quien manifestó su deseo de “no sembrar la cultura de la muerte en nuestra sociedad”, y volvió a pronunciarse en contra de la posibilidad de despenalizar el aborto, reclamando a las autoridades y todo el pueblo argentino a que “apuesten por la vida”.
“Esta polémica no es una discusión más entre tantas”, agregó Espíndola, “es una cuestión de fondo porque nunca, como en este caso, puede decirse que es una tema de vida o muerte". Esta temática "involucra a todos los ciudadanos de cualquier credo o condición social por lo que sostengo firmemente que hay que valorar cada una de las vidas que se engendran y que ya son un ser constituido en el vientre de la madre”, amplió la diputada.
“Cuando una mujer está en estado de gravidez, no es solamente una vida la que hay que proteger, sino dos, la de la madre y la de su hijo o hija en gestación, ambas deben ser preservadas y respetadas”, concluyo Gladys Espíndola.
A su turno, el diputado socialista Miguel Barrios señaló que “la actual respuesta que da el Estado, la de considerar al aborto como delito, ha fracasado. Y apoyamos el derecho al aborto por razones de justicia social, de protección de los derechos humanos, y para que no sigan muriendo más de un centenar de mujeres, todos los años en nuestro país, por causas totalmente evitables. Mujeres siempre jóvenes, siempre sanas y siempre pobres”.
Barrios, quien es firmante del proyecto que ha presentado la Campaña por el derecho al aborto, reiteró que "la ley que existe actualmente en Argentina sobre aborto no punible ha probado ser una medida ineficaz, por lo que la despenalización del aborto constituye una reforma imprescindible para resolver un gravísimo problema y avanzar con un debate serio y comprometido".
Además, aclaró que "si lo que discutimos es la forma más eficaz de impedir un aborto, la única forma de evitar un aborto, probada en el mundo entero es con educación sexual y con acceso gratuito de toda la población en edad reproductiva a la anticoncepción. Ambas acciones están hoy planteadas como obligación del estado en leyes nacionales, que hemos aprobado en este parlamento y que lamentablemente no son efectivamente cumplidas en muchos lugares de nuestro país. Por lo que debemos seguir insistiendo para que la educación sexual y la anticoncepción lleguen a todos y todas”.
También se manifestó en contra del proyecto el diputado salteño Alfredo Olmedo, quien remarcó que “la pelea por la vida no tiene descanso y muchas veces tampoco quien la defienda. Los que creemos en la vida, somos mas, sólo tenemos que juntarnos y hacernos escuchar”. En ese marco, calificó al aborto como “una pena de muerte para aquellas vidas que no tienen defensa”.