La biógrafa de Bergoglio en la Legislatura porteña

Francesca Ambrogetti expuso ante periodistas extranjeros sobre la vida y la esencia del papa Francisco. “El que dice que soy opositor está mínimamente desinformado. Estoy abierto al diálogo, pero siempre con dignidad”, recordó haber escuchado de boca del hoy santo padre.

La Legislatura de la ciudad de Buenos Aires abrió sus puertas para recibir a Francesca Ambrogetti, la biógrafa del Papa Francisco, quien brindó una conferencia de prensa para los miembros de la Asociación de Corresponsales Extranjeros en la Argentina (ACE), que nuclea a periodistas de 45 países.

El vicepresidente 1° de la Legislatura, Cristian Ritondo, recibió a la periodista y al presidente de la ACE, Guido Nejamkis, en el Salón Eva Perón. Ambos se mostraron muy complacidos por el gesto de Ritondo de haber facilitado el Salón Dorado del Palacio para llevar a cabo la conferencia y la periodista le agradeció con la firma y dedicación de un ejemplar del libro.

Ambrogetti es co-autora del libro “El Jesuita, la historia de Francisco, el Papa Argentino” junto a Sergio Rubin, pero en 2001, a raíz de la crisis política y económica del país y sus ansias por conocer la postura de la Iglesia Católica, contactó a Bergoglio y durante la conferencia se prestó a relatar su experiencia junto al Papa, cuando aún era cardenal.

“Me impactó su sencillez y la humildad con la que actuaba, que es su esencia más allá de la forma de vida que adoptan los jesuitas. Jamás se mandó la parte, era la punta de un iceberg, había mucho más para contar y conocer”, ratificó la periodista, en sintonía con las características más destacas del Sumo Pontífice, desde su nombramiento y asunción al frente de la Iglesia Católica.

La idea de Ambrogetti de investigar la vida de Bergoglio para luego redactar su biografía, nació del entusiasmo que le provocó este “hombre de profunda cultura, gran capacidad e inteligencia, que intenta ocultar en su cotidianidad y sencillez, virtudes que de ninguna manera son poses, como algunos dicen”.

En este sentido, la periodista destacó algunas anécdotas que describen el perfil austero y la esencia humilde del papa Francisco. “Bergoglio sacaba una agenda de bolsillo para anotar él mismo sus citas, no tenía auto ni chofer, viajaba siempre en colectivo o subte y volaba en clase turista. Cuando terminamos el libro nos invitó a almorzar y se encargó de servir la comida y levantar la mesa. Es más, cuando se enteró que se quedaba en Italia, llamó personalmente a su canillita para que no le llevara más el diario”.

Con respecto a la posición del Papa frente al gobierno nacional, Ambrogetti citó una frase de Francisco. “El que dice que soy opositor está mínimamente desinformado. Estoy abierto al diálogo, pero siempre con dignidad”.

Asimismo, negó la postura peronista del papa, pero destacó su “enorme cultura del trabajo”. “A los 13 años, su padre le marca la hora de empezar a trabajar. Así, durante toda la escuela secundaria, Jorge Bergoglio se desempeñó como ayudante en una fábrica de medias, haciendo honor a la dignidad que le significaba trabajar”.

Ahondando en temas más comprometidos, frente a la pregunta sobre rol de Bergoglio en la última dictadura militar, Ambrogetti contó que en el libro que se publicará en abril se cita un testimonio de Alicia Oliveira, jueza y luchadora de los Derechos Humanos, fundadora del Centro de Estudios Legales y Políticos -que hoy preside Horacio Verbitsky- quien cuenta que le preguntó al cardenal qué pensaba sobre el oscuro proceso que estaba viviendo la Argentina. “Lo odiaba tanto como yo. Cuando fui perseguida y me refugié en lo de -la actual ministra de Seguridad de la Nación- Nilda Garré, lo llamaba a Bergoglio para que me venga a buscar y me proteja cada vez que salía”, expresa Alicia Oliveira, que formó parte de la comitiva que viajó al Vaticano para la asunción del Papa, junto a la presidente, Cristina Fernández de Kirchner.

Por último, Ambrogetti destacó la Iglesia a la que aspira Bergoglio. “Siempre habló de una Iglesia más horizontal que vertical; una Iglesia que, si no camina, es un castillo de naipes; una Iglesia que debe dejar de ser autorreferencial; no debe ser reguladora de la fe, sino facilitadora de la fe; no una Iglesia estática, sino una Iglesia que dialogue con todos”.

Las fuentes que ayudaron a Ambrogetti a construir la historia del papa Francisco surgieron pura y exclusivamente de él mismo. “El origen del libro es él, ni siquiera quiso que hablemos con su familia. La prueba de imprenta fue corregida por él, supervisando más lo ortográfico que las cuestiones de fondo”, relató. Y agregó: “Todos los temas los habló con muchísima paz y no se negó a ninguna pregunta. Fueron encuentros muy enriquecedores, que el 90% de las veces se iniciaban con comentarios futboleros”.

En línea con su actitud austera y sencilla, Bergoglio, el flamante Papa Francisco, no aceptó realizar una sesión de fotos para la tapa de libro que relata su vida y tampoco asistió a su presentación alegando “¿Ustedes creen que voy a ir a un lugar lleno de gente que esté hablando de mí?”.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password