Siempre muy crítico del Gobierno en general y la ley de Bases en particular, el exdiputado nacional justifica el resultado que tuvo en la Cámara el proyecto oficial.
- NO vieron que, en un régimen democrático, es imposible imponer un proyecto para “Refundar la Nación” con propuestas extremas, si sólo se cuenta con el 10% del Senado y el 15% de la Cámara de Diputados.
- NO vieron que en la madrugada del 24 de enero, se forzó la aprobación de un dictamen de mayoría con 55 firmas, pero el 61% de ellas (34) suscribió “en disidencia”. Hasta quienes apoyaban, manifestaban sus desacuerdos en más de 200 artículos.
- NO vieron que firmar un dictamen en blanco, para reescribirlo después en un infinito y borgiano proceso que nunca se materializó en un texto final, le quitó rigor al debate, lo vació de credibilidad y destruyó la confianza en los acuerdos parciales, que se esfumaban conforme transcurrían las horas.
- NO vieron que era momento de sentarse a encontrar el camino para coparticipar un porcentaje del impuesto que el propio gobierno aumentó apenas asumió, cuya recaudación interanual creció 1252%, todo para el Gobierno central y nada para las provincias.
- NO vieron que en lugar de debatir un nuevo modelo de Estado y un cambio en las relaciones Estado-Sociedad, con sus correspondientes instrumentos, pretendieron imponer una mera liquidación de 40 empresas públicas para obtener dólares frescos rápidamente.
- NO vieron que en el Congreso no existía una mayoritaria disposición a entregar livianamente facultades legislativas en los términos específicos que el gobierno pretendía.
Desde el Instituto Consenso Federal lo fuimos viendo, hace más de un mes. Por eso lo comunicamos por escrito cada día, todos los días, sin excepción.
Alejandro “Topo” Rodríguez es director del Instituto Consenso Federal