Un análisis detallado del mensaje presidencial de apertura de sesiones ordinarias hecho por un diputado de La Libertad Avanza.
El pasado viernes 1 de marzo, el presidente de la Nación, Javier Milei, llevó a cabo la apertura de sesiones ordinarias del año 2024, ante la Asamblea Legislativa en el Congreso Nacional. En este acto, el mandatario realizó un discurso en el cual definió, una vez más, la nefasta herencia recibida por las gestiones anteriores, cuyas políticas miserables han hundido a la Argentina.
En términos macroeconómicos, se pueden destacar los siguientes datos como para comprender la mala praxis ejecutada durante las últimas décadas: déficits gemelos del 17% del PBI, 15% de déficit generado por el Banco Central y quienes se encargaron de manejar el Tesoro Nacional, una deuda descomunal que nos dejó al borde del default, reservas netas negativas en el BCRA, una brecha del 200% entre el valor del dólar oficial, el paralelo y emisión monetaria que supera el 25% del PBI.
Todos estos números, que vistos en el aire, resultan abstractos, pero todos ellos se materializan en el dato más duro y desgarrador enunciado por el presidente: casi el 60% de los habitantes de nuestro país se encuentran bajo la línea de la pobreza. Luego destacó otros elementos críticos en la Educación, como el hecho de que la mayoría de nuestros estudiantes de tercer grado no tienen comprensión lectora ni son capaces de resolver problemas matemáticos básicos. En el área de la Salud, llegamos al punto en el que los hospitales hay falta de stock de medicamentos para diferentes tipos de tratamientos.
Desde La Libertad Avanza nos comprometimos desde el inicio de la campaña del año pasado, a resolver todos estos problemas que sufrimos los argentinos, siempre tomando como guía las ideas de la Libertad. Creemos en la construcción de un cambio verdadero y sostenemos que este objetivo se va a cumplir si todos los actores comprenden la gravedad de la situación y trabajan de la mano con el Gobierno Nacional en la eliminación de los vicios de la política que nos llevaron a una crisis sin precedentes. En primer lugar, desde el 10 de diciembre, se ha llevado a cabo un plan de estabilización con el objetivo de sanear la economía y hacer desaparecer para siempre la inflación. Para ello, Javier Milei, en consonancia con el Ministerio de Economía, han destinado sus esfuerzos en lograr el equilibrio fiscal, reflejados en el superávit logrado en el mes de enero. Para continuar con este rumbo, es necesario que todas las provincias entiendan que no se puede gastar más dinero que el que ingresa. Si todos los actores trabajamos en pos de este objetivo, seguramente la República Argentina retomará la senda de crecimiento en poco tiempo.
En línea con lo ya dicho, considero que uno de los elementos claves para revertir este sendero de fracaso, es poner en debate la construcción de un nuevo sistema previsional, ya que el actual está obsoleto. La causa de esto es que más del 50% de los trabajadores son empleados en la informalidad, con lo cual, hay muy pocos aportantes para afrontar el pago de las jubilaciones actuales, generando que ese bache se cubra con dinero proveniente del Estado, trayendo como consecuencia gasto público desmedido, y como consecuencia déficit fiscal, el germen de la inflación y la pobreza. Debemos discutir un nuevo sistema que permita cubrir las jubilaciones actuales, y a la vez, permita a los trabajadores informales de hoy, tener la seguridad de que al momento de su retiro podrán percibir sus haberes jubilatorios. Para ello, también es fundamental acordar las condiciones para establecer una modernización en el mundo del trabajo, creando un escenario en el que se modifique el actual sistema sindical mediante el cual, como dijo Milei en el Congreso, los trabajadores son engañados “con supuestos beneficios mientras promueven un régimen laboral que solo los beneficia a ellos”
Otro tema urgente a resolver, en el cual todos los funcionarios nacionales, provinciales y municipales, debemos concordar, es en la eliminación de las cajas negras de la política, cuyo dinero es destinado para fines que no tienen nada que ver con el bienestar de los habitantes de cada territorio, sino que se destinan para la expansión del gasto público para fines político-partidarios, para la perpetuación de la pauta oficial y la realización de eventos, en un contexto en el que 6 de cada 10 argentinos son pobres.
Finalmente, el próximo objetivo que tenemos que atender, es el llamado que hizo el Presidente de la Nación a los gobernadores, para el nuevo contrato social de los argentinos, el Pacto de Mayo. El objetivo es reunirnos el 25 de mayo de este año en la provincia de Córdoba, y establecer de una vez por todas las bases para la construcción del cambio, para dejar atrás los vicios que adquirió la política en los últimos años, y devolver a los argentinos su libertad , comenzando así el crecimiento de nuestro país. Para esto, debemos acordar en los elementos ya mencionados para eliminar la inflación, que son: importancia del equilibrio fiscal, acompañado con la disminución del gasto público a un 25% del PBI. En línea con esto, debemos trabajar para reducir la presión impositiva, que hoy en día impide la supervivencia y creación de emprendimientos, protegiendo así su propiedad privada. También debemos acordar con lo ya mencionado en relación a la modernización del mundo del trabajo y el sistema previsional. Otro acuerdo fundamental para el cambio es con las provincias, para la creación de un nuevo sistema de coparticipación y sobre la explotación de recursos naturales que se hallan hacia adentro de ellas. Por último, debemos establecer las condiciones para atraer el comercio internacional, y así reinsertar a nuestro país en el mundo.
* Carlos González D’Alessandro es diputado nacional por La Libertad Avanza de San Luis