Más allá del impacto que tuvo a nivel general la información del acuerdo salarial que favoreció a los legisladores, el tema no pareció traer cola esta vez en la relación del Ejecutivo y el Legislativo.
Las idas y venidas en los humores del presidente Javier Milei respecto de la vicepresidenta Victoria Villarruel y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, son un clásico ya en lo más alto del poder de La Libertad Avanza.
A principios de semana, tuvo visibilidad pública el acuerdo con el que Villarruel y Menem establecieron un incremento del 30% en las dietas y rápidamente hubo reacciones negativas en las redes sociales -el fuerte de los libertarios- y en ese marco el diputado Carlos D’Alessandro (LLA-San Luis) picó en punta y dijo al día siguiente que era “insostenible” ese aumento en medio de la crisis y presentaría un proyecto para volver a fojas cero el tema.
Por eso, apenas 48 horas después Menen publicó en la red social X que por “orden” presidencial (el Poder Legislativo no recibe órdenes del Ejecutivo) se dejaba sin efecto el incremento.
La marcha atrás esta vez no produjo cortocircuitos entre Milei y Villarruel y Menem.
En efecto, según supo parlamentario.com, el presidente comentó a su círculo íntimo que no estaba enojado con sus principales espadas libertarias en el Congreso.