La bicameral encargada de seleccionar al funcionario escuchó en una segunda jornada los planes de trabajo de quienes aprobaron la instancia del examen escrito. La mayoría de las postulantes coincidieron en que el nodo central de la crisis en las infancias es la pobreza infantil.
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En una segunda jornada de audiencias públicas a los candidatos a ocupar el cargo de defensor de Niñas, Niños y Adolescentes, la bicameral encargada del concurso público se reunió este viernes para escuchar los planes de trabajo de los postulantes.
Esta instancia comenzó el jueves 28 y culminará el próximo lunes 1ro. de septiembre, con el fin de que expongan los 73 aspirantes que lograron aprobar el examen escrito. En tanto, la comisión se fijó el 22 de septiembre como fecha para la selección del sucesor de Marisa Graham.
Las legisladoras Eugenia Alianiello y Natalia Sarapura -presidenta de la Comisión Bicameral-, del lado de la Cámara baja, y Stefanía Cora y Vilma Bedia, representantes del Senado, fueron quienes realizaron diferentes preguntas a las postulantes.
Tras una primera tanda de audiencias centradas en el diagnóstico sobre la situación de los menores en el país, la jornada de este viernes estuvo marcada por las ideas sobre la estructura que se le daría a la Defensoría y el federalismo: el trabajo en y con las provincias.
Primera en exponer este viernes, la abogada Melina Mabel Ghione advirtió que "las infancias y adolescencias están en crisis y la crisis es profunda y compleja". "Necesitamos una estructura eficiente, especializada y descentralizada", consideró y habló de tener "defensores adjuntos con enfoques específicos", seis direcciones y un comité asesor plural.
"No propongo una gestión indivudual ni mirar todo desde Buenos Aires. Hay que ampliar la presencia en las provincias porque no todas tienen Defensoría (provincial)", expresó y señaló que actualmente se cuenta con "una partida presupuestaria muy limitada para el desafío de la presencia territorial" que requiere la tarea.
María Ángeles López, quien trabaja hace una década en la Defensoría del Niño de La Pampa, enfatizó que la Defensoría Nacional "es un organismo de control y para poder controlar debemos trabajar de manera coordinada con el resto de las provincias". "Hay que garantizar una presencia territorial simbólica y material", dijo.
"Es fácil trabajar con las provincias que garantizan derechos, lo complejo y el desafío está en aquellas provincias donde todavía hay que reforzar la implementación de la Convención de los Derechos del Niño y la legislación vigente", subrayó y aseguró que si asume el rol, "regionalizaría el organismo" y haría acuerdos con las provincias.
A su turno, Julián Axat opinó que "la Defensoría del Niño tiene que tener mayor volumen político, tiene que estar y ser protagonista de la agenda pública. La voz de la anterior defensora ha sido importante, pero me parece que le ha faltado proyección. Es necesario que el defensor en su autonomía, independencia y rol protector, sea una voz fuerte de la agenda pública y nacional. Una reforma por arriba desde lo político y una reforma por abajo desde la territorialidad".
El pedagogo y psicologo Roberto Fidel Candiano manifestó que hay que "impactar positivamente en mejorar la calidad de vida de los niños y niñas, sobre todo, de los que más lo necesitan. Yo creo que si después de cinco años de un defensor no se mejora la calidad de vida de los chicos, nos tenemos que ir a nuestras casas y cerrar todo y no gastar más plata. Hay que mejorar la vida de los chicos".
También dentro de los candidatos, la exlegisladora porteña María José Lubertino enfatizó que "los derechos de niñas, niños y adolescentes son una política de Estado, pero eso lo tenemos que hacer realidad con el protagonismo de ellos mismos".
Entre los principios que propone, enumeró: "Federalismo de concertación, territorialización, democracia participativa, diálogo de saberes, acceso a derechos, acceso a justicia, desjudicialización, fortalecimiento del equipo, eficacia, eficiencia, indicadores, visibilidad y transparencia".
La abogada apuntó además que hay que "mirar las legislaciones comparadas provincia por provincia" con el fin de "disminuir los graves desfasajes y desigualdades" entre cada una de ellas. "Hay que trabajar con los gobernadores, con los ministerios, con las Cortes y los Ministerios Públicos federalmente", propuso.
"El primer desafío es construir en red", aseguró y habló de "aprender de las defensorías preexistentes". "No estoy presentando un proyecto ambicioso e irrealizable sino acorde al presupuesto que hay", indicó, al tiempo que vio con buenos ojos "impulsar la creación de defensorías en todas las provincias".
Por su parte, María Fátima Silva señaló que su gestión consistiría en "mucho territorio sin replicar acciones". "Las problemáticas y las cosas a resolver de cada provincia son distintas", aclaró y recomendó el armado de "mesas de trabajo en cada provincia" y la creación de "defensores juveniles voluntarios en todo el país".
"Yo iba a proponer en el plan y no lo quise hacer, porque imaginé que iba a ser un costo enorme, pero pensé en una Defensoría itinerante en algún momento, sin necesidad de replicar estructuras", reveló.
A su turno, María González Lonzieme consideró un honor ser parte de las audiciones para ser defensor de los derechos de niñas, niños y adolescentes, y definió que la creación de este organismo “fue un fruto histórico de lucha y personas comprometidas con la niñez”. Asimismo, afirmó que “la distancia entre las leyes y la vida real de nuestros chicos sigue siendo enrome”.
Acto seguido, G. Lonzieme consideró que “hay una situación crítica porque más de 7.000.000 de chicos, chicas y adolescentes viven en situación de pobreza, lo que representa el 60% de muestra infancia”. También, advirtió que “la deserción escolar avanza”, y remarcó que “la pobreza infantil no es un dato, es una vulneración sistemática de derechos”.
La última audiencia fue la de Ana Belén Mormero, quien destacó “que este concurso estaba más orientado a abogados, pero se necesitan un montón de profesiones que hagan carne la premisa de la Convención de los Derechos del Niño y la Convención de Ginebra de 1957”. Luego, remarcó que “el nodo central de la crisis que estamos atravesando en materia de infancias es, sin dudas, la pobreza infantil”.
“La pobreza infantil hay que ponerla en el centro y varios informes la analizan desde una mirad multidimensional, y tenemos que elevar el concepto como lo clasifica Unicef”, explicó. Además, agregó que “cuando tenemos un niño está afectado en la base de todos sus derechos que es su dignidad”.
Luego de nueve horas de reunión y con medio centenar de exposiciones, la presidenta de la Comisión Bicameral del Defensor de los Derechos del Niño, Niña y Adolescentes, Natalia Sarapura, anunció que las audiencias públicas van a continuar el próximo lunes 2 de septiembre a las 9.30.